Por qué los japoneses viven más y cómo lograr ser como ellos

El número de personas que superan los 100 años de edad en Japón es muy superior a la media de otros países. Además, no sólo viven más tiempo sino que generalmente lo hacen con mejor salud.

Aunque en los últimos años la esperanza de vida ha subido en general en todo el mundo, en nuestro país por ejemplo se sitúa en el entorno de los 83 años, en Japón el número de personas centenarias puede resultar incluso llamativo. Sin embargo, esto parece no ser una casualidad y tiene que ver con múltiples cuestiones.

¿Genética o hábitos?

La esperanza de vida en Japón alcanza los 92 años, pero resulta tremendamente común superar esta edad. Es uno de los países en los que las personas alcanzan mayor longevidad en el mundo.

De hecho, concretamente en la isla de Okinawa se considera que viven las mujeres más longevas del mundo. Vamos a tomar dos realidades contrastadas relacionadas con esta isla:

  • Apenas existen enfermedades cardiovasculares
  • La tasa de obesidad es la octava parte de la de cualquier país industrializado

Es evidente que existen motivos genéticos que influyen en alcanzar estas altas edades, además como la salud, pero, desde luego la parte de importancia que tienen los hábitos de vida es tan importante o más aún que la genética.

Mejorar determinados ámbitos de nuestro día a día va a poder pelear contra factores o tendencias genéticas, un ejemplo muy claro de todo esto es la obesidad.

Por qué viven más los japoneses

Hay una cuestión muy importante, que no siempre tenemos en cuenta, efectivamente los japoneses viven más que nosotros, pero también con mejor salud. La respuesta también, como en el caso anterior, podría tener factores genéticos incluidos, pero, la realidad, es que los ciudadanos de este país se preocupan, y mucho, de cuidar su salud.

La prevención en la salud

La medicina preventiva tiene casi más importancia que la paliativa en Japón. Es raro que un japonés no acuda de promedio una docena de veces al año al médico exclusivamente para controles, análisis y prevención de posibles enfermedades. Podríamos pensar que se trata de un país de hipocondriacos, pero nada más lejos de la realidad, al contrario, realmente lo que buscan es prevenir las enfermedades antes que éstas surjan. Confiando mucho en los hábitos de vida saludables y los tratamientos preventivos.

La dieta

Es cierto que en las grandes ciudades en Japón, como en todo el mundo, la comida basura ha ido ganando su terreno. Pero si nos fijamos en las áreas en las que aparecen con mayor frecuencia en personas que superan los 100 años de vida, fundamentalmente en las áreas rurales, veremos que la dieta que mantienen es particularmente concreta. En nuestro caso las dietas no sólo no suelen resultar muy saludables, sino que solemos comer mucho más de lo que necesitamos, como te descubrimos en este artículo.

Se trata de una alimentación que se basa en las verduras, los cereales, y las frutas. Con mayor presencia ocasional de pescado, mientras que, las carnes rojas se consideran alimentos destinados a momentos en especial. En general las comidas son un equilibrio importante entre una buena cantidad de nutrientes y una baja cantidad de calorías.

Por otro lado, la elección del arroz integral para acompañar muchos de sus platos, les proporciona una importante fuente de proteínas, a lo que añaden productos que proporcionan beneficios como, por ejemplo, las algas marinas.

También existe un menor consumo de lácteos que en nuestro caso, el té verde está muy presente y extendido, de hecho, se trata de una bebida que se consume varias veces a lo largo del día. Podríamos equiparar este consumo de té verde con lo que ocurre con el café en otros países, la diferencia es que el té presenta una gran riqueza en antioxidantes y resulta bueno para el sistema digestivo.

La actividad

Aunque pueda parecer lo contrario, y podamos tener una imagen distorsionada de la realidad, lo cierto es que los japoneses no son en absoluto sedentarios.

Al margen de las prácticas deportivas que a título individual una persona pueda elegir, caminar es una actividad cotidiana y tremendamente extendida. En las grandes ciudades el uso de los vehículos propios no resulta interesante en muchos casos, por lo que la gente utiliza una combinación de transporte a pie, en bicicleta y público.

Es común, por otro lado, que cuando alguien tiene el tiempo suficiente para hacer un recado o cumplir con un trámite, el desplazamiento incluya caminar en vez de utilizar vehículo propio. Obviamente esta costumbre contribuye a mejorar mucho la salud.

Por otro lado, es muy común ver personas practicando ejercicio en los parques públicos de las ciudades. Pero también, es muy común ver personas simplemente paseando al sol, o disfrutando al aire libre de actividades en familia. Un ejemplo de la relación del japonés con la calle, es la importancia que otorga a sus jardines, da igual que sean grandes o pequeños, siempre van a estar bien atendidos

Esta actividad se mantiene no sólo durante la edad adulta, también los ancianos mantienen elevados niveles de actividad que incluyen, por supuesto, prácticas deportivas acorde a sus necesidades y posibilidades.

Buscan la tranquilidad

Cualquier gran ciudad japonesa se mueve al mismo nivel de estrés que una gran ciudad occidental. Sin embargo, hay una enorme diferencia sobre cómo, de media, entendemos la importancia de mantener a raya el estrés y lo que hacemos para ello.

El estrés y la ansiedad son grandes enemigos de la salud, puedes aprender un poco más sobre cómo influye la ansiedad en tu salud aquí.

En Japón se otorga carácter de prevención para la salud cuestiones como la meditación, las técnicas de relajación, o las actividades que contribuyan a trabajar los niveles de estrés. En general, los occidentales buscamos modelos de ocio activos en los que, incluso, podemos aumentar nuestros niveles de estrés.

Este es un pequeño catálogo de cosas que nos permite entender mejor los motivos de la alta longevidad en este país.

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