¿Qué es la legionella? causas, síntomas y prevención

mostrando lo que es la legionella
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¿Sabes qué es la legionella? La legionella o legionelosis es una enfermedad infecciosa cuya aparición está relacionada muchas veces con el verano, ya que su hábitat natural es el agua. En concreto, la provoca una bacteria perteneciente al género Legionella y la más patógena es la denominada Legionella pneumophila. Esta se transmite por el agua y es la que más comúnmente genera casos de infección e incluso brotes epidémicos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Qué es la Legionella?

La legionella pneumophila suele encontrarse en lagos, ríos, arroyos, aguas termales y en otros sistemas hídricos (como los aires acondicionados, por ejemplo). Es por eso que la época estival aumenta el riesgo de esta infección en la búsqueda de diversas maneras de refrescarnos. Asimismo, hay especies afines que se pueden hallar también en mezclas de tierra para macetas.

Causas de la legionella

La OMS considera que los sistemas acuáticos artificiales suponen un mayor riesgo para el crecimiento y la propagación de legionella. En este sentido, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) detalla dónde pueden sobrevivir y multiplicarse la bacterias del género legionella, por lo que se trata de posibles focos de infección a los que hay que prestar atención a:

  • Aguas a temperaturas de entre 20 y 50 °C.
  • Depósitos o cisternas de agua fría o caliente.
  • Tuberías con un flujo de agua escaso o inexistente.
  • En el lodo (biopelícula) y la suciedad de las superficies interiores de tuberías y depósitos.
  • Fibras naturales y de caucho situadas en juntas y cierres herméticos.
  • Calentadores de agua y depósitos de almacenamiento de agua caliente.
  • En las incrustaciones y la corrosión presentes en tuberías, duchas y grifos.

Cómo se transmite la legionella

Pero una pregunta tan importante como la de qué es la legionella, es la de cómo se transmite. Básicamente, la infección por legionella puede ser adquirida en la comunidad o en los hospitales (o incluso en viajes), dependiendo del tipo de exposición. De esta manera, en los dos casos la enfermedad puede asociarse a varios tipos de instalaciones y de edificios, como se señalaba en el apartado anterior.

Por otro lado, la OMS enumera varias maneras de transmisión de la legionella:

  • La más frecuente es la inhalación de aerosoles contaminados. Las fuentes de aerosoles que se han relacionado con la transmisión de legionella incluyen:
    • Torres de enfriamiento para aire acondicionado.
    • Sistemas de agua fría y caliente.
    • Humidificadores.
    • Instalaciones de hidromasaje.
  • La infección también puede producirse por aspiración de agua o hielo contaminados, sobre todo en pacientes hospitalizados vulnerables, o por exposición del recién nacido durante los partos en el agua.
  • Hay que recordar que las bacterias no se transmiten directamente de persona a persona.
legionella pneumophila

Legionella síntomas

El rango de tiempo de incubación de la legionella, desde que se contrae la infección hasta la aparición de los síntomas, está entre 2 y 10 días y, al principio, el paciente puede sentirse cansado y débil.

Por otra parte, se distinguen dos grupos de síntomas de la legionella en función de la enfermedad que produzca, cuya presentación clínica puede ser neumónica o no neumónica.

Legionella no neumónica o neumónica

  • La enfermedad que no produce neumonía (no neumónica), denominada «fiebre de Pontiac», es una enfermedad aguda, por lo que se resuelve de manera espontánea. Se muestra con síntomas similares a los de la gripe y remite, generalmente, al cabo de 2 a 5 días. El periodo de incubación oscila entre unas pocas horas y un máximo de 48 horas. Además, cabe destacar que no se conocen casos de muerte asociados a este tipo de infección. Los síntomas principales son:
    • Fiebre
    • Escalofríos
    • Cefalea
    • Malestar general
    • Dolor muscular.
  • La forma neumónica se conoce como «enfermedad del legionario» (como causa de un brote de neumonía grave registrado en 1976 en un centro de convenciones en Estados Unidos). Tiene un periodo de incubación de 2 a 10 días (aunque se han registrado brotes con periodos de hasta 16 días). Los síntomas iniciales son:
    • Fiebre, pérdida de apetito, cefalea, malestar general y letargo.
    • Algunos pacientes también refieren dolor muscular, diarrea y confusión.

Según explica la ECDC, con motivo de la enfermedad del legionario fallecen entre un 5 y un 10 % de los pacientes que la padecen. No obstante, no todo el mundo que se expone a legionella se contagia. Las personas con mayor riesgo de contagio son aquellas con patologías previas relacionadas, los fumadores y las personas mayores. En este caso, la mayoría de los pacientes requieren hospitalización y tratamiento con antibióticos adecuados para la curación completa, aunque puede requerir semanas o meses.

la fiebre es uno de los sintomas de la legionella

Cómo prevenir la legionella

Ahora que ya sabes qué es la legionella y cuáles son sus síntomas, te explicamos cómo puedes prevenirla. Dada su forma de transmisión, la OMS hace hincapié en que la legionella puede suponer un problema de salud pública. Por ello, debería haber un control por parte de las autoridades responsables de la seguridad de los edificios o de los sistemas de abastecimiento de agua mediante la aplicación de «planes de garantía de la salubridad del agua». Aunque quizá no siempre es posible acabar con la fuente de infección, sí se pueden reducir notablemente los riesgos.

En cuanto a la prevención de la enfermedad del legionario, esta depende de la aplicación de medidas de control que reduzcan al mínimo la proliferación de legionella y la difusión de aerosoles. Esas medidas incluyen un buen mantenimiento de las instalaciones y aparatos, en particular mediante su limpieza y desinfección sistemáticas, y la aplicación de otras medidas físicas (térmicas) o químicas (biocidas) para limitar al máximo la proliferación, según resalta la organización.

Medidas para prevenir la legionella

Algunas de estas medidas recomendadas son:

  • Mantener, limpiar y desinfectar periódicamente las torres de enfriamiento, utilizando de manera frecuente o sistemática agentes biocidas.
  • Instalar separadores de gotas para reducir la difusión de aerosoles de las torres de enfriamiento.
  • Mantener una concentración adecuada de agentes biocidas, por ejemplo: cloro en las instalaciones de hidromasaje, asegurando el vaciado y la limpieza completos de todo el sistema por lo menos una vez a la semana;
  • Mantener limpios los sistemas de agua fría y caliente, adecuando sus temperaturas. O bien tratar las instalaciones con un biocida adecuado para limitar el crecimiento bacteriano, sobre todo en hospitales y otros centros sanitarios y geriátricos.
  • Reducir el estancamiento abriendo semanalmente los grifos no utilizados de los edificios.

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