Los tratamientos bucodentales más habituales

Los tratamientos bucodentales más habituales

A día de hoy, existen tratamientos bucodentales adaptados a casi todos los tipos de paciente y necesidades. Vamos a repasar los más habituales.

Es muy importante tener en cuenta que la mayoría de estos tratamientos, salvo casos excepcionales no se encuentran incluidos en la cobertura de la seguridad social. Por ello es conveniente valorar los puntos clave a tener en cuenta en la cobertura de un seguro dental, que, en el caso de los niños, se vuelve casi imprescindible.

Tratamientos más habituales de salud bucodental

Extracciones

En ocasiones los dientes presentan un grado de lesión irrecuperable. En ese momento, lo más indicado es proceder a su extracción, para evitar posibles infecciones. Las extracciones pueden ser más o menos complicadas, dependiendo del grado de deterioro en el que se encuentren los dientes que se van a extraer. Por ejemplo, los cordales, también conocidos como muelas del juicio, pueden presentar complicaciones extras por la zona de la boca en la que se encuentran, que limita la capacidad de manipulación del dentista.

Empastes dentales

 Se trata del tratamiento de odontología más famoso que existe, indicado tras eliminar tejido dentario afectado por caries. Para ello, lo más habitual es hacer uso de la anestesia, ya que de esta manera se intenta ahorrar al paciente cualquier sensación dolorosa o incómoda, causada por la manipulación con la fresa y la turbina, además de por la profundidad a la que se encuentre la caries dental. Absolutamente todo el tejido afectado debe eliminarse, y el especialista en cuestión deberá asegurarse de dejar superficie limpia y acondicionada para cubrir con resina, tratando de replicar al máximo posible la estructura del diente. Una vez que se coloque el empaste y se endurezca con luz, se pulirá para que no dañe o roce los tejidos blandos. 

Limpiezas dentales 

Su frecuencia es habitualmente anual, son mucho más profundas que la higiene dental en casa y es una de las mejores maneras que existen actualmente de prevenir enfermedades, tanto dentales como de los tejidos blandos que rodean al diente. 

El dentista procederá a eliminar toda la placa bacteriana acumulada sobre la superficie del diente y en las zonas de difícil acceso, haciendo uso de curetas y ultrasonidos. Además, aprovechará para revisar el estado general de la boca, por lo que es contemplado dentro de los tratamientos preventivos, y para finalizar, aplicará un pulido para remover las manchas de vino, café o incluso tabaco, que nuestros dientes pueden presentar. 

Se trata de un tratamiento indoloro en la mayoría de los casos, incluso en pacientes con retracción de encías, si se aplica anestesia tópica. No obstante, en casos muy puntuales, donde la sensibilidad es realmente aguda y el paciente requiere que la zona esté anestesiada, suele planificarse en dos sesiones, para evitar el adormecimiento total de la boca. 

Tratamientos comunes pero menos habituales en la salud bucodental

Si te has preguntado por qué necesitas cobertura dental en tu seguro de salud, la respuesta no solo está en los tratamiento más habituales que ya hemos visto. También, entre otras cuestiones, en otros tratamientos menos frecuentes pero no menos importantes.

Implantes dentales

Se trata de uno de los tratamientos dentales más demandados. Se trata de la colocación de un tornillo a modo de raíz dental, en el hueso, para posteriormente colocar una corona o simulación de un diente, que va atornillado internamente al implante, uniendo ambos elementos en una sola pieza que sustituirá al diente faltante. Es un proceso totalmente indoloro, ya que se realiza bajo el uso de anestesia local, y al igual que los empastes, no debería presentar ningún tipo de complicación.

Coronas En aquellos casos en los que el empaste llega a ocupar un porcentaje considerable del diente, la corona es el tratamiento idóneo, ya que ayuda a mantener la función masticatoria sin ningún temor a que nuestro diente pueda fracturarse o incluso a desprenderse del empaste. La corona es una estructura metálica, tipo casquillo protector, que se recubre con un material cerámico que permite imitar tanto la forma como el color de la pieza dental sobre la que será colocada. Suele ser habitual el tener que retocar algunos puntos una vez se coloca en la boca, por lo que debemos avisar a nuestro dentista cuanto antes, para que pueda proceder a pulir y rebajar aquellos puntos de contacto que no encajan.

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