Consejos para montar un huerto en casa

Huerto en casa terraza
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Comer más sano, entretenerse en una actividad al aire libre, sacar partido a un espacio que muchas veces están desaprovechados e incluso ahorrar dinero. Todo ello lo podemos conseguir con un huerto en casa.

Una actividad en auge que está revitalizando espacios de muchas viviendas (terrazas, azoteas, etc.) y nos pone en contacto con la naturaleza, de forma fácil y sencilla siguiendo una serie de pasos.

La elección de lugar del huerto en casa

Es el punto principal que te condiciona. Sobre el papel, cualquier espacio exterior libre no es válido para un huerto, sus condiciones determinarán su uso y los distintos cultivos viables y lo marca la luz solar.

Es imprescindible que tu huerto tenga exposición directa al sol. Dependiendo de lo que cultives necesitarás más o menos horas de sol al día, pero para hacerse una idea, los tomates, uno de los clásicos de los huertos urbanos necesita una media de 7 horas al sol.

No todos los lugares tienen una exposición tan alta. No hay que preocuparse, hay cultivos menos exigentes como las lechugas, rúcula y en general todas las verduras de hoja verde. Las plantas aromáticas tampoco son tan exigentes. Pero lo que está claro es que sin sol no podrás dedicar ese espacio a un huerto en casa.

Una opción es crear pequeños huertos verticales para salvar obstáculos como barreras en terrazas o muros. Así podremos aprovechar mejor la orientación solar (en la Península Ibérica la ideal es Suroeste o Sur).

Pero no todo es sol, también necesitamos agua. Tenemos que ubicar nuestro huerto en casa cerca de una toma de agua, ya sea para facilitar el riego o para conectar un sistema más eficiente como goteo.

La elección del contenedor

El siguiente paso es elegir el contenedor adecuado para nuestro huerto urbano. Puede ser de cualquier tamaño, forma (rectangular, redondo…) y material, pero sí debe cumplir una serie de requisitos clave:

  • Tener una profundidad suficiente para el desarrollo correcto de la planta. Si optamos por plantas altas, como el tomate, debe ser más profundo, que si lo usamos por ejemplo para lechugas.
  • Con agujeros en el fondo para drenar correctamente el agua suficiente.
  • Qué el contenedor esté limpio y que no haya almacenado sustancias tóxicas ya que, aunque se higienice, pueden que queden riesgos.

Si compras un contenedor tienes que tener en cuenta las diferentes opciones y sus ventajas y desventajas

Jardineras y macetas

La mayoría son de PVC lo que permite que sean baratas, ligeras y de distintas formas para adaptarlas a cualquier lugar.

Huerto en casa contenedores

El punto principal en contra, además del aspecto medioambiental de su fabricación, es no ser el mejor material para conservar la humedad (algo que si podemos mejorar con las cerámicas), su fragilidad y durabilidad.

Cajones de cultivo

El material más común es la madera tratada (que soporte estar al aire libre). Son más ecológicas y ayudan a mantener mejor la humedad.

En el punto en contra más claro, es que son más caras que las plásticas.

Sacos de rafia

Se suelen usar como complemento, especialmente para plantaciones más efímeras. Son ligeros, resisten bien a la intemperie, y económicos.

Huertos verticales

Tener un pequeño huerto que aproveche las paredes también ofrece muchas ventajas. Existen minihuertos preparados que se adaptan a cualquier tipo de pared.

huerto en casa vertical

No son recipientes tan baratos si tenemos en cuenta el volumen que albergan, pero vienen muy preparados tanto en su sujeción, drenaje e incluso preparación para adaptar autoriego.

Mesa de cultivo

La mesa de cultivo es un elemento muy importante, especialmente en azoteas. Nos permite muchas cosas. En primer lugar, trabajar y realizar las tareas de plantado más fácilmente.

Pero, además de facilitar el trabajo en muchas terrazas permite un mejor acceso a la luz solar pero también incluso instalar sistemas automáticos de riego.

Qué plantar en mi huerto en casa

Elegido el lugar y el contenedor, queda la decisión más importante, qué plantar.

Este punto dependerá de muchos aspectos. En primer lugar, de dónde vivas, ya que hay cultivos más propicios por temperatura o exposición al sol que otros.

También de la época del año. El arranque de la primavera es el momento más propicio para muchas frutas y verduras de temporada, pero puedes tener cultivos prácticamente todo el año.

Huerto en casa fresas

Hay especies más susceptibles que otras, por consumo e incluso por tamaño. En verduras, la lechuga, pepino o pimientos destacan. En frutas el tomate o la fresa. También las plantas aromáticas como perejil, hierbabuena o albahaca.

Las plantas grandes, como las calabazas no son las mas adecuadas, por el contrario, las hay pequeñas ideales para los huertos verticales.

Semillas o plantones

Elegido que vamos a plantar en nuestro huerto en casa debemos saber cómo hacerlo. Hay dos opciones, por semillas o por plantones ya germinados, también tienen sus pros y contras.

Si elegimos semillas el proceso es algo más lento y requiere más tiempo. Podrás optar por hacer crecer la semilla que generalmente compras en sobres y luego trasplantarla y posteriormente llevarla a su emplazamiento definitivo o hacerlo directamente.

A través de semillero podrás controlar mejor la germinación, protegerlas,  y emplazado en su lugar definitivo en general conseguir mejores resultados, guardando de forma más eficiente la distancia adecuada.

El plantón nos ahorra esa tarea (que forma parte del “placer” de tener un huerto urbano) pero también supone un desembolso mayor.

Poner en marcha y mantener un huerto urbano

Ya tenemos todo lo necesario para poner en marcha nuestro huerto en casa. Queda cuidarlo y mantenerlo. No es difícil, pero es necesario también tener en cuenta una serie de consejos.

En primer lugar, está la elección de tierra. En el mercado las tenemos ya preparadas, tierras orgánicas que mezclan abono y turba a partes iguales.

En segundo, después de realizar esta tarea, hay que prepararla. No debe estar nunca apelmazada, sino más bien suelta. Con ello facilitarás el crecimiento de las raíces.

Ya plantado vigila que tengan agua suficiente. Al no existir una base de suelo la pérdida de humedad es mucho más importante. Además, aunque tengas autoriego, debes vigilar constantemente que llega el flujo suficiente y adaptarlo a la climatología.

También vigila si es necesario aportar nuevos nutrientes, con fertilizantes orgánicos como el compost. Al regar constantemente la pérdida de nutrientes es mayor que en un huerto natural.

Por último, adapta tu huerto en casa a la climatología. No solo en el riego, llegado el verano en muchos lugares puede ser muy necesario proteger las plantas del sol (con un toldo o similar) durante las horas centrales

Con todo ello conseguirás divertirte, disfrutar del tiempo libre e incluso, mejorar tu nutrición.