Los seguros indispensables para el trabajador autónomo

Aegon Los seguros indispensables para el trabajador autónomo

El trabajador autónomo sobre el papel no tiene apenas diferencias en cuanto a protección con respecto al trabajador por cuenta ajena o asalariado. Las reformas de las dos últimas décadas han equiparado casi por completo el régimen de protección. Pero entonces ¿Por qué debe tener un especial cuidado en su protección? La respuesta no está en los derechos sino en la distribución de los pagos de este régimen de protección. Mientras que en el asalariado algo más de tres cuartas partes de su aportación a la Seguridad Social lo realiza la empresa, el autónomo paga la totalidad.

Esta enorme diferencia se traduce en que el autónomo paga en su mayor parte cotizaciones mínimas, sólo las sube una parte cuando se acerca la jubilación y ello tiene una consecuencia muy clara, a menos pagos, menos prestaciones y con ello un cuidado especial que se refleja en los seguros.

Protección presente

Si el seguro de vida es indispensable para todos, para el autónomo lo es aún más. Con el seguro de vida podemos cubrir a nuestros herederos unos ingresos complementarios más que necesarios cuando las pensiones de viudedad y orfandad más bajas. No hay que olvidar tampoco que es indispensable tener una buena cobertura por invalidez por las mismas razones que hemos especificado, la conjunción de bajos ingresos con gastos más elevados por el cuidado de la persona en esta situación de invalidez.

El seguro de salud es otro producto complementario más que importante para el autónomo. Tan sólo hay que analizar la proporción de bajas laborales del trabajador autónomo frente al asalariado, que apenas llega a un 40%. Es más, las que más se producen son ya por enfermedades y causas importantes. Esto no significa que los autónomos sean de “hierro” si no que, al tener una prestación baja en caso de Incapacidad Temporal Transitoria, prefiere seguir trabajando, aunque no esté al 100% de su salud.

Por todo ello, es el primer interesado en estar bien de salud, tener las mejores atenciones, recibirla pronto, con la menor espera y por ello el seguro de salud es fundamental. Sin olvidar que el autónomo puede deducirse hasta 500 euros de las primas que pague por él o su familia.

Protección futura

Si en caso de enfermedad las prestaciones son baja, lo son también cuando se jubile. Por todo ello, tener productos de previsión como los Planes de Jubilación. Gracias a estos, podemos constituir un capital o renta que cobraremos a la hora de nuestra jubilación y que complementará nuestra pensión pública. Todo ello con otras claras ventajas. La primera tener nuestro capital asegurado, no tener pérdidas. La segunda las deducciones fiscales que podemos beneficiarnos por las aportaciones que realicemos. La tercera, poder recuperar nuestro dinero en caso de supuestos graves o importantes como paro de larga duración o enfermedad grave.

Con todo ello, estos tres productos darán al autónomo las garantías suficientes para mejorar su protección, presente y futura, y la de los que más queremos.