Zika y embarazo: Resolvemos tus dudas

20 mayo - mosquito-virus-zika

“Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia. ” Enrique Jardiel Poncela

Por desgracia, a lo largo de los últimos meses se ha puesto de moda otro virus que afecta a la población: hablamos del virus Zika. Este virus, sin embargo, no es nuevo; ya que fue aislado por primera vez en 1947 y debe su nombre al lugar donde se halló, el bosque de Zika (Uganda). Este virus ha ocasionado ya varias epidemias, como la de 2007 en Asia o la de 2014 en Chile. El brote que nos preocupa actualmente tiene su origen en Brasil, pero se ha detectado su presencia en otros países americanos.

El virus Zika se transmite mediante la picadura de un mosquito del género Aedes, siendo la principal especie el Aedes aegypti. Este mosquito suele picar durante el día, preferentemente al amanecer o al atardecer, y pone sus huevos en cualquier objeto que contenga agua estancada.

La infección por el virus no siempre presenta sintomatología, siendo solo un 25% de los afectados los que desarrollan los síntomas. Estos consisten en erupción o sarpullido en la zona, con fiebre en algunas ocasiones. Suele aparecer también conjuntivitis, dolor muscular o malestar general.

Este virus parece afectar de manera más grave a las embarazadas. A pesar de que no existen estudios científicos que determinen el mecanismo por el que sucede, existen evidencias estadísticas que relacionan la infección del virus Zika en Brasil con el aumento de microcefalia en el país. Este reciente hallazgo ha provocado que se intensifiquen los esfuerzos para encontrar un posible tratamiento para las embarazadas afectadas, así como para desarrollar mecanismos de prevención.

Hasta ahora los únicos mecanismos de prevención eficaces van encaminados a evitar la picadura del mosquito que transmite el virus. De este modo, para evitar la enfermedad hay que tomar las mismas precauciones que se toman para evitar las picaduras de mosquitos en general; como son el uso de ropa de manga larga, pantalones que cubran los tobillos y mosquiteras en puertas, ventanas y alrededor de las camas. Es importante también el uso de repelentes eficaces y la localización y eliminación de los criaderos. Los mosquitos se desarrollan en pequeños acúmulos de agua, por lo que hay que evitarlos a toda costa.

Se ha detectado también que la transmisión sexual es otro probable método de contagio del virus, por lo que las mujeres embarazadas que se encuentren en zonas de riesgo han de tener precauciones especiales a la hora de mantener relaciones sexuales o evitarlas. Debido a la peligrosidad de un posible contagio del virus Zika, las autoridades sanitarias aconsejan a las embarazadas no viajar a las zonas donde existen brotes infecciosos. Aunque no existen recomendaciones muy claras al respecto, sería aconsejable esperar entre  seis meses y un año para quedarse embarazada tras haber sido infectada por el virus.

Estas nuevas apariciones de brotes de enfermedades poco conocidas son las que llevan a plantear en muchos casos la necesidad de tener una cobertura sanitaria completa, y llevan a las familias a calcular los costes de un seguro médico encontrando que merece mucho la pena no arriesgarse a tener un contagio de este tipo en algún viaje y verse económicamente desamparados.