Diferencias entre un plan de pensiones y un plan de jubilación

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¿Conoces las diferencias entre un plan de pensiones y un plan de jubilación? La necesidad de ahorrar para la jubilación debería estar incorporada en nuestros hábitos financieros de manera natural. Incluso en el caso de un futuro halagüeño para las pensiones públicas de jubilación, complementar estas sería interesante. Pero, es que además, el futuro del sistema de pensiones no resulta muy esperanzador para quienes hoy se encuentran en plena carrera profesional.

A la hora de elegir cómo preparar esas cantidades de dinero, existen múltiples opciones. Dos de las más conocidas serían contratar un plan de jubilación o suscribir un plan de pensiones. El punto en común entre ambos productos y el más importante, es que los dos se dirigen al mismo objetivo: tratar de generar ahorro que sea capaz de ayudarnos a mantener el nivel de vida en el momento de la jubilación. Es decir, ambos nos permiten ahorrar para la jubilación.

Por ello, no son pocas las personas que confunden ambos términos aún cuando se trata de productos diferentes. Nuestro objetivo con este artículo es explicarte y aclararte esas diferencias entre un plan de pensiones y un plan de jubilación, porque sí ¡las hay! ¡Empezamos!:

Diferencias entre un plan de pensiones y un plan de jubilación

Repasamos diferencias sustanciales entre ambos:

1. Seguro de ahorro Vs Herramienta financiera

La primera diferencia importante es que un plan de jubilación es un producto de ahorro basado en un seguro, mientras que, un plan de pensiones es una herramienta financiera de ahorro colectivo, que se instrumentaliza en un fondo de pensiones.

2. Rentabilidad

Desde el punto de vista de la inversión, el plan de jubilación ofrece una rentabilidad mínima pactada de antemano: cuando firmamos un plan de jubilación sabemos lo que vamos a obtener de rentabilidad.

En los planes de pensiones la inversión, aunque gradúa su riesgo, puede variar mucho en lo que ha resultado se refiere. Obviamente, cuando se trata de inversión orientado a la renta variable, el riesgo será superior que cuando se trata de renta fija.

3. Líquidez

Otra diferencia notable a tener en cuenta es la de la líquidez de ambos productos. En otras palabras, cuándo vas a poder recuperar el dinero invertido.

En el caso del plan de pensiones la líquidez es restringida a una serie de contingencias. Estas contingencias las encabeza la propia jubilación, ya que, teóricamente, es un producto que sólo se puede rescatar en el momento de la jubilación. Sin embargo, existen otros escenarios en los que será posible el rescate anticipado como el desempleo de larga duración, la incapacidad profesional, o el fallecimiento del partícipe.

Sin embargo, el plan de jubilación permitirá que accedamos a nuestro dinero en cualquier momento, aunque, eso sí, según las condiciones pactadas para rescate anticipado antes de vencimiento. Hay que tener en cuenta que estas condiciones en algunos casos pueden traer consigo algún tipo de coste o penalización.

4. Fiscalidad

Desde el punto de vista fiscal, como ya sabemos, los planes de pensiones nos ofrecen una fiscalidad en diferido que permite una desgravación anual interesante, aunque limitada a la aportación máxima anual que es de 8000 €. Esta desgravación, por ejemplo, puede aprovecharse para reinvertir dinero en otro tipo de productos de ahorro o inversión.

En el caso del plan de jubilación, aunque no se goza de este beneficio fiscal, nos puede ofrecer una fiscalidad beneficiosa en el momento de su rescate en la jubilación, algo especialmente importante en el caso de percibir el rescate como renta vitalicia.

Cuando elegir plan de jubilación o plan de pensiones

Aunque, hasta no hace mucho, se daba por sentado que los planes de pensiones eran un instrumento adecuado al comienzo de la carrera profesional, y que el plan de jubilación lo era cuando más cercano estuviera el retiro, hoy en día esto no está tan claro.

Es cierto que los planes de pensiones nos van a permitir, cuando somos jóvenes, apostar por rentabilidades altas asumiendo riesgos que no podemos asumir con la jubilación cercana. Pero, también es verdad, que si comenzamos pronto a aportar a estos planes, podemos reducir la cantidad aportada y destinar dinero a otros productos.

Un plan de jubilación, además de aportarlos una rentabilidad conocida, nos aportaba la seguridad de un producto sólido en el tiempo, perfectamente combinable, por ejemplo con un plan de pensiones.

Si tienes alguna otra duda, ¡Consúltanos!