La hidratación de la piel en verano: consejos para cuidarla

hidratacion piel

La hidratación de nuestra piel es vital durante todo el año y se hace especialmente necesaria durante el verano, cuando el calor y el sol facilitan la deshidratación. La piel deshidratada es una piel con falta de agua, y esto puede ocurrir en todos los tipos de piel, incluida la piel mixta o grasa. Por ello, repasaremos una serie de consejos para que lo hagas de la mejor forma posible durante esta época del año. Mantener una correcta hidratación de la piel es fundamental, nos da un aspecto luminoso, joven y saludable.

Además, al hacerlo conseguimos evitar (en la medida de lo posible), las líneas de expresión y la pérdida de elasticidad de nuestra piel a largo plazo. Un dato importante a tener en cuenta es que, si no hidratamos de forma correcta nuestra piel, podemos llegar a sufrir numerosas molestias, haciendo además que la piel deje de desempeñar correctamente su función debarrera protectora. Entre otras consecuencias nos encontramos con tirantez, descamación o, en el peor de los casos, incluso prurito

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La importancia de la hidratación de la piel en verano

La piel tiene su propio sistema de hidratación, pero no por ello debemos descuidarla. Factores como la exposición al sol y al cloro, la sudoración o las altas temperaturas hacen que nuestra piel pierda gran cantidad de líquidos.

Como avanzábamos al principio del artículo, el calor y las altas temperaturas hacen que nuestra piel sea más susceptible de resecarse o sufrir quemaduras. Además, la necesidad de hidratar más o menos tu piel también va a estar relacionada con el tipo de lugar en el que vivas. El hecho de vivir en una ciudad con altos niveles de contaminación, requiere un mayor esfuerzo a la hora de hidratarnos. Mientras que las personas que viven en entornos más húmedos, junto al mar, mantienen sus niveles de hidratación en la piel de una forma más natural.

hidratación en verano

💡 ¿Sabes qué hacer ante una quemadura de sol?

¿Por qué hay que hidratar la piel?

Una buena hidratación hace que los niveles de agua en la piel estén equilibrados. Este equilibrio fortalece la barrera protectora de la piel, haciendo que esta se encuentre más fuerte y flexible. En consecuencia, hidratar tu piel es sinónimo de proteger tu piel frente a agentes externos tan agresivos como el sol, la contaminación o el propio maquillaje.

Entre los principales objetivos que logras a través de una buena hidratación de la piel están:

  • Aumentar la resistencia de la piel, evitando que se descame y se rompa su barrera protectora (esto hace que sea más que se produzcan problemas como la dermatitis).
  • Prevenir la sequedad.
  • Mejorar su flexibilidad.
  • Lograr un aspecto más cuidado y suave.
  • Retrasar la aparición de arrugas.

💡 Te contamos qué es la dermatitis seborreica y la dermatitis atópica.

Además, cuidar la piel no es tan complicado como puede parecer en un primer momento. Basta con saber incluir algunos trucos en nuestra rutina diaria y, si somos constantes, notaremos una gran diferencia en poco tiempo. Las opciones son múltiples ¡Te las contamos!

Consejos para cuidar tu piel en verano

Aquí van algunos consejos clave a la hora de mantener una correcta hidratación de tu piel y mantener un buen cuidado de la piel en verano.

cuidado de la piel en verano
  • El agua es esencial. Para poder mantener una correcta hidratación en verano, es lógico que debamos comenzar desde dentro. Al tener un cuerpo bien hidratado, nuestra piel también lo estará. Para poder conseguir esto, hay que ingerir bastante agua. ¿Sabías que entre el 15% y el 20% del agua de nuestro organismo se encuentra en la piel?
  • Busca en las bebidas sanas y refrescantes el complemento perfecto a tu hidratación. Un alidado pueden ser los zumos de frutas. Es importante aprovechar la ocasión para hidratarnos, aunque no siempre tengamos sed. De esta forma y como ya hemos mencionado anteriormente, no sólo estaremos cuidando nuestra piel desde fuera, y todo nuestro cuerpo nos lo agradecerá. 
  • Consume más alimentos ricos en agua. Consume frutas y verduras. Aquellos alimentos que contienen una gran cantidad de agua van a contribuir muchísimo más a la hidratación de nuestro cuerpo, ya que aportan los líquidos y minerales que necesitamos. Y por supuesto, recuerda mantener una dieta equilibrada y variada. Puedes leer más en otro de nuestros artículos sobre qué tipos de dietas hay.
  • Favorece la formación de colágeno para una mayor elasticidad. Si evitamos la ingesta de grasas saturadas, podremos lucir con más facilidad una piel sin exceso de grasa. A su vez, la vitamina C que contienen algunos vegetales y frutas, favorece la formación de colágeno, una proteína que mantiene la elasticidad en nuestra piel y previene su envejecimiento.
  • Hidrata tu piel con productos adecuados. Existen muchas cremas y lociones hidratantes en el mercado. A la hora de decirte por unas u otras opciones, fíjate en sus componentes. Estos determinarán su potencia hidratante. Además de cremas hidratantes, también puedes complementar la hidratación de tu piel con aceites esenciales ricos en Vitaminas A, B y E. Por ejemplo, el aceite vegetal de aguacate. En cuanto a los tipos de cremas, generalmente, las pieles grasas agradecen texturas más fluidas tipo ‘sérum’. Mientras que las pieles más secas o maduras requieren texturas más densas.
  • Protege tu piel del sol. Los rayos UVA son uno de los factores más dañinos para la piel en esta época del año. Y es que el sol tiene una gran cantidad de efectos nocivos, pues además de las quemaduras solares y las manchas de sol, reseca la piel y acelera el envejecimiento celular. Por ello, es muy importante que protejamos nuestra piel antes, pero también durante y después de la exposición al sol con un buen protector solar. Te aconsejamos que acudas a tu farmacia de confianza para que te asesoren sobre el mejor protector solar para tu piel.  Existen algunos trucos para aliviar la piel expuesta al sol, pero lo mejor es la prevención.
  • Exfolia tu piel. Durante todo el día, nos encontramos expuestos a una gran cantidad de factores que dejan residuos e impurezas directamente en la piel. La contaminación es uno de los principales factores, ya que deposita partículas que, sumadas a las toxinas y secreciones de nuestras propias células, hace necesaria una buena higiene para que podamos tener una piel sana y bien cuidada. A esto se suma que la renovación celular se ralentiza con el paso de los años. Esto hace que las células muertas no sean renovadas y que en consecuencia la piel se deshidrate y pierda densidad.
  • Mantén un lavado apropiado para tu piel. Limpiar nuestra piel es esencial, pero debemos saber cómo hacerlo. Es importante que uses jabones suaves sin perfume o que así evites aplicar una fricción excesiva que pueda alterar el manto hidrolipídico de la piel. Tampoco debes utilizar lociones, tónicos o perfumes con alto contenido alcohólico. A todo esto se suma que un lavado excesivo tampoco es adecuado, puesto que puede provocar el efecto contrario.
  • Elimina de tu rutina el tabaco y el alcohol. Ambas sustancias son muy nocivas para tu organismo en general pero también para tu piel en particular. La nicotina contrae los vasos sanguíneos, disminuyendo el flujo de sangre y provocando la acumulación de sustancias nocivas. Por su parte, El consumo de alcohol reduce los niveles de oxígeno de nuestra sangre y la producción de colágeno.

Para cualquier problema relacionado con la hidratación, el estado o la salud de tu piel, no dudes en acudir a un dermatólogo especialista que te ayude con el diagnóstico y el tratamiento oportuno.

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Doctora en Medicina y Cirugía

Licenciada por la Universidad Autónoma de Honduras, con experiencia como médico en Servicio Social. He desarrollado buena parte de mi carrera profesional en España, en áreas tan diversas como Farmacovigilancia y Medicina Asistencial. 

 

 

 

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