Cómo aumentar la autoestima en los niños

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La autoestima, como base de la confianza en uno mismo, es un elemento básico en la infancia. Los padres podemos ayudar mucho a nuestros hijos en este aspecto, y por eso, en nuestro post de hoy queremos poner nuestro granito de arena y ayudaros a saber cómo aumentar la autoestima en los niños.

Una de las bases de un adulto equilibrado es la de un niño con una adolescencia e infancia en las que la confianza propia y la autoestima estén presentes de manera saludable. En un mundo en el que los estímulos son tantos y la información a la que se accede desde muy pequeño es tan elevada, es importante la presencia e impulso de los padres a la hora de fomentar la autoestima.

Existen muchos caminos que pueden ayudar en este sentido. Vamos a repasar algunos de los más importantes.

Valora la importancia de la autoconfianza de tu hijo

Este es el punto de partida clave. Del mismo modo que nos preocupamos por la salud física de nuestros hijos o de sus avances académicos, aprender a entender la importancia de sus emociones y de la confianza en sí mismos que posean es vital.

En ello descansan elementos importantes. Desde ofrecer al niño la atención y el tiempo necesario, algo complejo en un mundo en el que todo es rápido y el tiempo parece un bien escaso, hasta, en el otro vértice, ser capaces de fomentar su autonomía y ofrecerle sus espacios personales.

La corrección de los errores, desde la comprensión de los mismos y no desde el castigo o la irritación, es otro elemento importante a tener en cuenta. Si a esto sumamos ofrecer responsabilidades crecientes, en las que aparezcan elementos propios del niño, ya tenemos una buena base para comenzar a trabajar su autoconfianza.

Esto comienza con un proceso en el que, inicialmente, el niño debe ser responsable de sus propias cosas. Posteriormente responsable de su propia higiene, de sus materiales escolares, etcétera. Y, continúa, cuando el niño comienza a asumir tareas compartidas en el lugar, sacar la basura, ayudar a recoger la mesa, fregar los platos.

No califiques y no compares

Desafortunadamente la calificación y la comparación son elementos bastante presentes en la vida de los adultos. De algún modo, también lo son en la vida de los niños, pero en absoluto son elementos positivos. Como padres debemos tratar de evitar calificar o comparar a nuestros hijos.

La calificación puede llevar a etiquetas en las que atribuyamos unos valores o unas características que acaban marcando la forma del niño a la hora de relacionarse con el mundo. Ojo, no se trata sólo de etiquetas negativas. Tampoco el exceso de etiquetas positivas o halagos es una buena idea ya que, una autoestima baja es una mala compañera para la infancia, pero, un exceso de confianza puede derivar en otro tipo de problemas.

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Límites y valores

Que los niños imitan el comportamiento de sus mayores es un hecho comprobado. Por ello, cuanto más saludable sea el entorno en el que crecen, más posibilidades de equilibrio emocional tendrán. Los límites y los valores son elementos a tener en cuenta dentro de este entorno.

Los límites, junto a las responsabilidades, enseñan al niño a enfrentarse al mundo y a asumir la frustración de no hacer siempre exactamente lo que quiere o no recibir siempre la respuesta que desearía. La negociación de los límites, y la participación en crearlos, pueden ayudar a la hora de hacer entender la importancia de atenerse a reglas en cuanto a la convivencia.

Por otro lado, los valores trasladados de manera sencilla, son también un elemento importante que puede ayudar a mejorar la confianza en sí mismo del niño. Un buen ejemplo lo tenemos cuando valoramos el esfuerzo incluso por encima de la recompensa. En el plano académico esto es realmente importante. Un esfuerzo continuado que no recibe el resultado esperado, debe ser valorado en toda su extensión. Lo contrario, pueden generar una desmotivación y la falta de confianza en uno mismo.

Llegados a este punto debemos entender la autoestima como un factor fundamental que ayuda a la salud emocional de nuestros hijos.