¿Cómo aliviar el dolor muscular? causas y remedios

dolor muscular

El dolor muscular es una afección muy común. En la mayoría de los casos está relacionado con alguna mala postura, sobrecarga, tensión o lesión muscular.

También en bastantes ocasiones pueden afectar a ligamentos, tendones y fascia, los tejidos blandos que conectan músculos y huesos.

Cuando tiene relación con algún tipo de actividad física comienza durante o justo al finalizar la actividad.

Pero también puede ser síntoma de otras dolencias, desde algunas infecciones (incluida la gripe o incluso el coronavirus) a trastornos autoinmunes que atacan los tejidos como el lupus.

Todo ello sin olvidar sin olvidar la fibromialgia, una enfermedad que causa una gran sensibilidad en los músculos.

Por todo ello, conocer las causas del dolor muscular es el punto esencial para su tratamiento.

¿Cómo afecta el dolor muscular?

Las dos sensaciones que se producen sobre un músculo lesionado son dolor y mayor sensibilidad.

Esta es provocada por su inflamación, por ello, el dolor se concentra cuando se utiliza el músculo, aunque también causa molestias incluso en reposo.

El grado de dolor muscular también varía según la lesión. Así puede ser desde simples molestias a limitar la vida de quién lo sufre al no poder usar el músculo.

La actividad física y el estrés

La causa más común del dolor muscular es la sobrecarga o lesión leve. Esta se produce tras una actividad física, pero también por lesión realizando actividades cotidianas.

En bastantes ocasiones se produce por un sobreesfuerzo o porque no se ha preparado el músculo para la actividad física con el debido calentamiento.

También el estrés o la tensión son causa de una lesión muscular al hacer que los músculos estén rígidos.

En estas situaciones el cuerpo produce hormonas que hacen que los músculos no solo se tensen también que aumente la sensibilidad al dolor.

Porque la salud es lo más importante


Tratamiento del dolor muscular leve

Generalmente el dolor muscular suele mejorar en pocos días. El tratamiento que se puede utilizar es muy variado, combinando algunas de estas medidas:

  • Estiramientos suaves.
  • Descanso de la zona afectada (no reposo total).
  • Realizar masajes suaves en la zona afectada.
  • Combinación de frío y calor:
    • Frío para reducir la inflamación,
    • Calor para aumentar el flujo sanguíneo hacia los músculos.
  • Uso de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios de disposición libre en farmacia.  En esta categoría se incluyen algunas cremas o geles de aplicación local.

Si el dolor muscular se agrava y cuesta mucho soportarlo, hay acudir a un médico. Este podrá solicitar alguna prueba diagnóstica como radiografía o TAC. El objetivo no es solo diagnosticar mejor el origen del dolor muscular, también descartar otras dolencias.

Tratamiento del dolor muscular moderado

La mayoría de los dolores musculares mejoran tras unas semanas de tratamiento en el hogar. Sin embargo, en ocasiones el dolor no desaparece e incluso llega a ser intenso y persistente.

Son en estos casos cuando el médico puede recomendar medicamentos con prescripción y otras terapias:

Medicamentos para el dolor muscular

Además de los analgésicos de venta libre y los de uso tópico (cremas, geles), el médico puede añadir otro tipo de medicamentos:

  • Relajantes musculares: Actúan sobre los centros nerviosos y deprimen la actividad del músculo, disminuyendo el tono y los movimientos involuntarios. Su efecto secundario más llamativo es que aumentan la somnolencia.
  • Narcóticos: Se pueden usar durante un período breve, siempre con la supervisión del médico. Se suelen prescribir si el dolor es muy fuerte o si los analgésicos no dan resultado.

Fisioterapia

La fisioterapia es especialmente útil para dos casos: recuperarse de lesiones que han causado el dolor muscular y para el dolor muscular crónico.

Los tratamientos de fisioterapia son siempre personalizados, y dependerán de la zona afectada y el tipo de lesión.

El objetivo es, combinando distintas técnicas de fisioterapia, como estiramientos y ejercicios, fortalecer la zona afectada.

Con ello se busca no solo recuperar y disminuir el dolor, sino también intentar evitar que se vuelva a repetir.

El dolor muscular y la fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad que produce un dolor crónico generalizado que afecta a músculos, ligamentos y tendones sin poder identificarse anomalías visibles.

Por ello, además de la fatiga uno de los principales síntomas es el dolor muscular que aparece de forma crónica con episodios que pueden prolongarse meses.

Los tratamientos de la fibromialgia son paliativos, y no difieren de otros tipos de dolores musculares. Por ello están basados en el uso de analgésicos y antiinflamatorios.

Si es especialmente útil el ejercicio físico, continuo y aeróbico. Entre estos destaca la natación y otras actividades en piscina.

El objetivo final de todos los tratamientos es mejorar la calidad de vida de quien sufre dolor muscular, ya sea puntual o crónico, acabar o disminuir sus molestias y procurar que no se repita.

Para más información, consulta con el especialista de tu seguro de salud.

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