¿Duele donar médula?

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“La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. Albert Einstein

Muchas son las preguntas que nos hacemos cuando escuchamos hablar en los medios de comunicación sobre la importancia que tiene la donación de médula ósea para salvar vidas. ¿Duele mucho? ¿Qué tengo que hacer? ¿Tiene efectos secundarios? En este artículo trataremos de responderte a algunas de estas cuestiones. Una de las cosas que más en cuenta debes tener es que la donación es siempre un acto voluntario, anónimo y desinteresado.

¿Qué es la médula ósea?

La médula ósea es el tejido que se encuentra dentro de los huesos, de tacto esponjoso, donde se produce la sangre ya que contiene células madre. Es diferente a la médula espinal, ya que esta última es la que trasmite los impulsos nerviosos a todo el cuerpo y se encuentra dentro de la columna vertebral. Por tanto, el donar médula ósea no afecta a la columna vertebral ni al sistema nervioso.

¿Qué es un trasplante de médula y para qué se realiza?

Un trasplante de médula es una terapia especial para pacientes con determinados cánceres u otras enfermedades. Es un trasplante de células progenitoras de la sangre, es decir, las células madre que están en el interior de los huesos y se realiza para reemplazar la médula ósea dañada. Su objetivo es la transfusión de células de la médula ósea sanas de una persona a otra, después de eliminarse la parte enferma de esta.

¿Quiénes son los más indicados para donar médula ósea?

  • Dentro de la familia, los mejores donantes para personas que requieren de un trasplante de médula son los hermanos. Sin embargo, tan solo un 25 a 30 % de los pacientes tienen la posibilidad de encontrar un donante compatible dentro del grupo familiar. Por ello, una buena alternativa que tienen estas personas es recurrir a donantes inscritos en los registros internacionales de donantes.
  • A partir del 2018, sólo se incluirán en el registro de nuevos donantes a personas con edades comprendidas entre los 18 y 40 años. Esto se debe a que el objetivo es rejuvenecer la composición del registro, ya que los donantes más jóvenes son los más solicitados y con los que mejores resultados se obtienen tras el trasplante.
  • El donante no debe tener antecedentes de enfermedades cardíacas, autoinmunes, infecto-contagiosas, hepáticas neoplásicas.

¿Cómo es el procedimiento para realizar la donación?

Tras informarte y tomar la decisión de realizar este acto altruista, puedes inscribirte y consultar los datos de contacto de los centros de referencia de donantes cerca de tu domicilio. Allí te extraerán una muestra de sangre como en una analítica rutinaria y tendrás que rellenar un consentimiento informado. Tras esto, recibirás un mensaje a tu teléfono personal para confirmar tu registro. A partir de este momento quedarás disponible para todas las búsquedas de donante que se realicen desde cualquier parte del mundo.

Y, si resultas compatible, existen dos formas de extraer las células madre hematopoyéticas (médula ósea):

  • La citoaféresis, en la que se extrae selectivamente las células madre de la sangre, devolviendo el resto al torrente sanguíneo del donante. Esta separación y extracción se realiza de forma ambulatoria, y mediante un proceso de centrifugación de la sangre en una máquina (“separadores celulares”) a la que el donante se encuentra conectado, siendo un equipo esterilizado y de un solo uso. Dando que las células madre se encuentran en el interior de los huesos, para que puedan movilizarse en la sangre circulante y puedan así extraerse, el donante tiene que tomar durante 4-5 días un medicamento llamado “factor de crecimiento hematopoyético”.
  • Punción de las crestas ilíacas: Consiste en la extracción mediante una jeringuilla, una pequeña cantidad de sangre medular de la parte posterior del hueso de la cadera. Se realiza bajo anestesia general o epidural en un quirófano.

Después de realizar la primera donación y trascurridas unas semanas, la recuperación de la función medular del donante finaliza y éste podría realizar una segunda donación. A pesar de ello, dado que es posible que el paciente al que se ha realizado el trasplante requiera de una segunda donación, se reserva a ese donante de forma indefinida en previsión a esa posibilidad. Por ello, después de una donación el donante queda cancelado para donaciones a otros pacientes, exceptuando en el caso de donación a un familiar.

¿Existen efectos secundarios para el donante de médula?

  • En el caso de la punción lumbar puede existir un dolor de una duración máxima de 48 horas en el lugar donde se ha realizado la punción, pudiéndose controlar con analgésicos habituales. Además, también tiene el mismo riesgo de cualquier operación que se realice mediante anestesia general.
  • En el caso de la citoaféresis, en el tiempo en el que el donante tiene que tomar el medicamento “factor de crecimiento hematopoyético”, puede experimentar síntomas similares a una gripe.

De todas formas, se recomienda en cualquiera de los casos un reposo relativo de 2 o 3 días, pero desarrollando todo tipo de actividades, y realizando actividades físicas moderadas. Esto es así para dar tiempo a la médula ósea para que se regenere y se recupere de la pequeña anemia que puedas sufrir tras la donación.

¿Quién decide el procedimiento más adecuado?

Lo propone el médico del paciente que necesita el trasplante, que informará al registro de donantes del método más efectivo según la dolencia del receptor. De todas maneras, el donante es el que tendrá la última palabra para escoger el método que más le convenga.

Es importante a tener en cuenta que existen algunos seguros médicos que incluyen en sus coberturas un posible trasplante de médula en caso de necesitarlo. Por ello, te aconsejamos que revises las coberturas de tu seguro médico para saber que poder exigir en cada momento.