¿Qué hacer ante una quemadura de sol?

forma de actuar ante una quemadura de sol
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Con la llegada del verano y las altas temperaturas debemos ser muy conscientes de los peligros que reviste la exposición solar y de todo lo que debemos hacer como medidas de prevención. Evitar una quemadura de sol es sencillo si nos lo proponemos.

Por este motivo, los dermatólogos de la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) recuerdan con especial hincapié la importancia de establecer unos hábitos adecuados frente a la radiación solar para evitar las quemaduras solares, entre otros riesgos, y aprovechar sus beneficios. La protección es esencial.

¿Por qué se produce una quemadura solar?

La quemadura solar (piel enrojecida, con sensación de dolor y calor al tacto) suele aparecer unas horas después del exceso de exposición a la luz ultravioleta (UV) proveniente del sol. Además, la exposición continuada al sol aumenta el riesgo de manchas (oscuras o ásperas), de piel seca o arrugada (fotoenvejecimiento) o de cáncer de piel. No obstante, las quemaduras solares en la infancia son la principal causa de desarrollo de un melanoma en años posteriores.

Producción de melanina ¿Cómo funciona?

Cuando la piel se broncea es una señal de defensa del organismo frente al daño de la radiación solar. Desde la Clínica Mayo explican que la melanina es el pigmento oscuro de la capa externa de la piel (epidermis) que le da a esta su color normal. Cuando nos exponemos a la luz ultravioleta, el cuerpo se protege acelerando la producción de melanina y este exceso de melanina crea el color oscuro del bronceado.

Por eso, el bronceado es la manera que tiene el cuerpo de bloquear los rayos ultravioleta para prevenir una quemadura de sol y otros daños a la piel. Pero la protección tiene un límite.

La cantidad de melanina que produce el cuerpo está determinada genéticamente. De esta manera, ocurre que muchas personas simplemente no producen suficiente melanina para proteger bien la piel y, si no nos protegemos adecuadamente por nuestra parte, la luz ultravioleta quema la piel, lo cual causa dolor, enrojecimiento e hinchazón.

Asimismo, hay que recordar que el sol puede quemar la piel incluso si hace frío o está nublado. Un 80 % de los rayos ultravioleta atraviesa las nubes. Por otro lado, la nieve, la arena, el agua y otras superficies pueden reflejar los rayos ultravioleta y quemar la piel de manera tan intensa como la luz solar directa.

Síntomas de una quemadura de sol

Algunos síntomas que percibimos tras padecer una quemadura solar son:

  • Color rosado o enrojecimiento.
  • Piel que se siente cálida o caliente al tacto.
  • Dolor, sensibilidad y picazón.
  • Hinchazón.
  • Ampollas pequeñas llenas de líquido que pueden romperse.
  • Incluso si las quemadura de sol es grave, puede causar dolor de cabeza, fiebre, náuseas y fatiga.

Cómo aliviar las quemaduras solares

Si por imprudencia o descuido hemos sufrido una quemadura solar las actuaciones que se deben llevar a cabo han de ir encaminadas a la minimización de los daños.

La falta de hidratación ha de ser combatida tanto a nivel externo como a nivel interno, por lo que ha de ingerirse abundante cantidad de agua y usar cosméticos hidratantes justo después de la inflamación. Los productos cosméticos hidratan mediante dos vías, o bien atrayendo agua hacia la piel o bien evitando que esta se escape. Para la segunda vía suelen utilizarse aceites que ocluyen los poros para evitar la pérdida de agua. En este caso solo deben usarse productos con sustancias humectantes, evitando los aceites, ya que evitarían la pérdida del exceso de calor provocando un efecto contrario al deseado, estaríamos hablando de cremas con ingredientes activos como glicerina o propilenglicol.

A continuación indicamos algunas soluciones que nos ayudarán a restaurar la normalidad de nuestra piel en caso de que suframos una quemadura de sol:

  • Existen principios activos como el aloe vera con demostradas propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias que minimizan de manera eficaz los síntomas.
  • Sustancias antioxidantes usados tanto a nivel tópico como por ingestión como podría ser la vitamina C o la vitamina D, combaten los daños provocados por oxidación. 
  • Aplicar compresas de agua fría 3 o 4 veces al día, durante 20 minutos, aunque se pueden utilizar más a menudo.
  • La cortisona en loción, gel o crema resulta muy útil para disminuir el dolor y la inflamación.
  • Además, hay que usar cremas hidratantes para suavizar y calmar la sensación de sequedad.
  • Si la quemadura de sol es realmente intensa, se pueden usar corticoides orales.
  • Una ducha de agua fría ayudará a disminuir el exceso de temperatura corporal.
  • Y la ingestión de productos antiinflamatorios beneficiarán la recuperación.
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Cómo prevenir las quemaduras solares

Como se suele decir: más vale prevenir que curar. Las quemaduras solares, como hemos visto, pueden dañar nuestra piel y nuestro cuerpo a muchos niveles, por lo que es conveniente conocer la mejor manera de disfrutar del sol y sus beneficios y no quemarnos:

  • Resguardarse en la sombra, especialmente durante las horas del mediodía ( de 10:00-16:00 h), cuando los rayos ultravioleta son más fuertes y causan más daño.
  • Cubrirse con prendas de vestir que protejan la piel expuesta.
  • Usar un sombrero gorra para cubrirse la cara, la cabeza, las orejas y el cuello.
  • Usar gafas de sol que cubran los lados del rostro y que bloqueen casi el 100 % de los rayos UVA y UVB.
  • Aplicarse filtro solar con un factor de protección solar (FPS) 15 o más alto, y con protección contra los rayos UVA y UVB.
  • Las superficies que reflejan la luz del sol (arena, agua, nieve, pavimento) aumentan el riesgo de quemadura solar y requieren de aplicación de un bloqueador más alto.
  • Hay que tener cuidado con los días nublados (no hace calor, pero un alto porcentaje de las radiaciones solares llegan a la piel).
  • Evitar la exposición solar de niños menores de un año en playas y piscinas sin uso de un bloqueador solar adecuado. No se recomienda emplear protectores solares en los menores de 6 meses.
  • No utilizar fuentes artificiales de bronceado (solarium).
  • Ciertos medicamentos aumentan la sensibilidad al sol (consultar con el médico).
  • Las personas que trabajan al aire libre están más expuestas al daño producido por el sol.
  • Recuerde que: si un lunar o mancha aparece en la piel o cambia de color, de forma, de presentación, da picazón, sangrado o dolor, debe consultar a un médico con urgencia.
  • Después de una jornada de sol es muy importante ducharse con agua tibia para cerrar los poros sin que el cambio de temperatura sea muy brusco, y luego secarse bien. Para prolongar el bronceado después de la exposición al sol debe aplicarse una crema que contenga elementos calmantes, antiinflamatorios, hidratantes, suavizantes y regeneradores que no tiene una crema hidratante normal.
  • Poner especial atención a la cara y el contorno de ojos, que son los que más sufren los efectos negativos del sol.

La importancia de cuidar nuestra piel

La creciente incidencia de la luz solar en nuestro planeta y el descenso de la eficacia en el poder de filtración de la capa de ozono provocado en gran medida por la reducción de esa capa, ha provocado cierta alarma entre las autoridades sanitarias. A ello se suma que desde hace ya varios años la tendencia en nuestro país ha derivado en pieles morenas y bronceadas como estándar de belleza, tanto en hombres como en mujeres.

Este hecho supone un riesgo constante de salud para la población en general, ya que en la mayoría de las ocasiones los métodos para conseguir este objetivo no son los más adecuados. En muchas ocasiones se pretende reducir los plazos en los que de manera saludable se aumentaría el tono de la piel y se trata de oscurecer la misma por encima de lo que es genéticamente posible. Actuar de este modo puede producir efectos no deseados a largo y corto plazo.

La piel es un órgano de nuestro cuerpo cuya principal función es la de actuar como barrera, protegiendo al cuerpo de agentes medioambientales perjudiciales y de posibles contaminaciones bacterianas. La piel ayuda a mantener el equilibrio hídrico y también realiza funciones inmunes y hormonales, además de ser un elemento social de gran relevancia, ya que es la carta de presentación de las personas. Por todo ello es imprescindible mantener un cuidado habitual de la piel.

💡 Amplía información a través del artículo «Cuidado de la piel: trucos, consejos y claves para una piel sana«.

Cuándo acudir la médico en caso de quemadura de sol

Cuando tras una exposición solar se sientan mareos, pulso acelerado, sed extrema, fiebre o mareos o cuando aparezcan ampollas dolorosas e intensas ha de acudirse inmediatamente a un centro médico para ser asistido.

En los casos en los que estas quemaduras solares se produzcan durante estancias fuera de nuestra residencia habitual, contar con un seguro de salud ayuda enormemente a evitar saturaciones en centros de salud o cobros adicionales por actuaciones concretas. Si eres cliente Aegon, recuerda que tienes a tu disposición la App Aegon Telemedicina, para realizar tu consulta de forma online y recibir asesoramiento al momento, ya sea a través de chat o vídeollamada.