Riñón: cuál es su función y sus problemas más comunes

Los riñones son uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo por su función de filtración. Por eso, conocer el funcionamiento del riñón y sus posibles problemas es tan relevante.

Los riñones sanos filtran con una ingesta normal de líquidos unos 2 litros diariamente. Gracia a esta filtración se eliminan tanto los desechos de la sangre como el exceso de agua, produciendo la orina.

La importancia del riñón

Su función principal, por tanto, es eliminar los desechos de la sangre que pueden acabar convirtiéndose en tóxicos.

El resultado es el mantenimiento de un equilibro en la sangre de agua y sales minerales como el potasio, fósforo, calcio y sodio.

Gracias a este equilibrio funciona correctamente tanto el sistema nervioso, como los músculos y el resto de los tejidos.

Además, el riñón es fundamental para:

  • Regular la tensión arterial.
  • La producción de glóbulos rojos, gracias a la hormona eritropoyetina o EPO.
  • El mantenimiento del sistema oseo de forma saludable.

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¿Cómo funciona el riñón?

Cada riñón está compuesto aproximadamente por un millón de nefronas. Cada nefrona tiene un filtro, denominado glomérulo, y un túbulo.

Las nefronas funcionan de la siguiente forma:

  • El glomérulo filtra la sangre.
  • El túbulo devuelve las sustancias necesarias a la sangre y elimina los desechos.

Estos desechos y también el exceso de agua se convierten en orina, que se almacena en la vejiga hasta su posterior expulsión.

Esto se produce gracias a que la sangre fluye hacia el riñón a través de la arteria renal que se va ramificando hasta llegar a través de pequeños vasos a las nefronas.

Principales problemas de riñón

Por todo ello, cuidar el riñón es fundamental. Ante cualquier molestia o pequeño síntoma es importante acudir al especialista.

Muchas de las dolencias del riñón son transitorias, pero tras pueden derivar en un problema renal crónico y algunas de ellas de especial gravedad.

A continuación, les señalamos algunas de las más comunes.

Infección en el riñón

La infección de riñón se produce generalmente por bacterias que han llegado a través del tracto urinario.

No son tan comunes como por ejemplo la infección de orina, pero sí generan durante su duración molestias que pueden ser importantes como:

  • Fiebre.
  • Vómitos
  • Dolor en la parte inferior de la espalda, costado o ingle.

Las mujeres son más propensas a este tipo de infecciones debido a sus diferencias anatómicas.

Es importante ante cualquier síntoma acudir al médico, ya que una infección mal curada puede desencadenar problemas más graves.

riñón

El tratamiento es sencillo y eficaz, y consiste en la administración de antibióticos específicos para el tipo de bacterias que causa este tipo de infecciones.

Piedras en el riñón

Las piedras en el riñón o cálculos renales es otro de los problemas mas comunes.

Se producen por la acumulación de minerales que aglutinan dentro del riñón. Si las piedras son pequeñas en la mayoría de los casos no causan molestias. Por el contrario, si son de mayor tamaño causan dolor al moverse por el tracto urinario, provocando un cólico nefrítico.

Cualquier persona puede tener piedras en los riñones, pero son más propensas los hombres que las mujeres.

Además del dolor, otros síntomas son:

  • Dolor mientras se orina.
  • Sangre en la orina.
  • Náuseas y vómitos.

Los tratamientos son muy variados y entre estos están:

  • Litotricia por ondas de choque, para romper el cálculo y facilitar su expulsión.
  • Uretroscopia, bajo anestesia general, en la que se localiza la piedra y se destruye.
  • Solo en casos excepcionales, operación quirúrgica denominada nefrolitotomía.

Lesión renal aguda

Se produce cuando los riñones dejan de funcionar de repente, durante un período de tiempo corto.

Es muy grave y puede producirse por múltiples causas. Muchas de ellas como consecuencia de otras dolencias:

  • Insuficiente flujo de sangre a los riñones.
  • Lesión directa de los riñones.
  • Bloqueo de los uréteres.
  • Sangrado excesivo.
  • Enfermedad cardiaca.
  • Infección grave.
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El tratamiento dependerá de lo que la haya causado, pero suele conllevar en primer lugar una hemodiálisis temporal y luego un tratamiento que reestablezca el flujo de líquidos adecuado para su correcto funcionamiento. Esperamos que este artículo te haya resultado de utilidad, si es así, te animamos a compartirlo en tus perfiles sociales, ¡ayúdanos a divulgar salud!.

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