¡Comienza el verano! ¿Cuáles son las enfermedades más comunes?

Verano enfermedades comunes

“En lo más crudo del invierno, aprendí por fin que dentro de mi hay un verano invencible”. Albert Camus.

El 21 de junio comenzamos la tan esperada estación de verano. Seguro que ya tienes pensadas e incluso reservadas tus vacaciones de verano, sobretodo si eres previsor. Otros estaréis aún ultimando los detalles para que estas vacaciones sean inolvidables. De cualquier modo, en este artículo te hablamos de algunas de las enfermedades más habituales y cómo prevenirlas para que tus planes no se vean perjudicados:

1. ¿Cuáles son las enfermedades más comunes en verano?

Estas enfermedades están asociadas a la época estival, principalmente por las características de este periodo: se hace un uso excesivo del aire acondicionado, las piscinas y playa con los posibles contagios y la humedad; el calor, los alimentos que duran menos por el calor, etc. A continuación, explicamos algunos de las más habituales:

  • Intoxicaciones alimenticias: Cuando las padecemos, sufrimos de diarrea y vómitos principalmente, y corremos el peligro de deshidratarnos Por ello, si la padeces, deberás beber abundante agua y consumir alimentos astringentes como la patata o el arroz. Para evitarlas, lava bien los alimentos, ten cuidado con los productos que contengan huevo, lávate bien las manos antes de manipular los alimentos y lleva los alimentos a la playa o piscina en recipientes herméticos.

Las intoxicaciones alimenticias se pueden producir por varias causas:

  • Consumir agua contaminada.
    • No respetar la cadena de frío en los alimentos congelados.
    • Mayor ingesta en el periodo estival de alimentos crudos.
  • Quemaduras solares: Esto ocurre muy frecuentemente si no nos ponemos la protección adecuada cuando nos exponemos al sol, especialmente en las horas críticas. En caso de padecer un simple enrojecimiento, es importante que nos demos cremas post solares. En cambio, si las quemaduras vienen acompañadas de ampollas y dolor intenso, tendremos que acudir a un centro de salud.
  • Deshidratación: Este padecimiento suele ser más frecuente en niños y ancianos durante este periodo estival. Esto es así porque no suelen sentir la necesidad de beber y a veces no la expresan, por lo que deberemos darles de beber cada 15 minutos si la temperatura ambiente es mayor a 30º.
  • Picaduras de animales (insectos, medusas…): Tienen tratamiento, exceptuando casos especiales. A lo primero que debemos atender es a la reacción alérgica que estas picaduras puedan desencadenar. Algunas actuaciones según el caso:
    • Picadura de insectos: lávala con agua y jabón, extrae el aguijón si fuera necesario y aplica una pomada calmante y hielo en caso de edema.
    • Picadura de medusa: La urticaria que provocan se trata con analgesia, hielo y antihistamínicos.
    • Pez araña: Este inocula un veneno que deberás desactivar con agua salada, analgesia y calor.
  • Conjuntivitis: Se pueden contraer por una exposición al sol sin protección, aire acondicionado, uso de lentillas durante bastante tiempo o estar en ambientes cargados.

2. Enfermedades respiratorias más comunes en verano:

Como hemos comentado anteriormente, el uso del aire acondicionado muy alto en los establecimientos, puede provocar ciertas dolencias respiratorias al estar pasando de manera muy habitual de ambientes fríos al exterior con temperaturas superiores a los 30º. Las dos principales afecciones son:

  • Faringitis: Es una sensación de sequedad y quemazón en la faringe, que en los casos en los que se complica puede cursar con fiebre y cefaleas.
  • Bronquitis: Se trata de una inflamación de la pared interna de los bronquios que provoca tos, y que se trata con analgésicos para aliviar la fiebre o el malestar.
  • Laringitis: Es una inflamación de la mucosa que recubre la laringe, que puede ocasionar pérdida de voz y dolor al tragar. El tratamiento consiste en antiinflamatorios y antibiótico, si la causa es bacteriana.

3. ¿Cuáles son las causas de accidentes más comunes en verano?

  • Accidentes de tráfico: Son muy frecuentes en este periodo dado el incremento en el número de desplazamientos, el calor, el cansancio del conductor, las discusiones al volante y los atascos y retenciones. Recomendamos elegir para viajar las horas con menos calor, fechas con menos volumen de desplazamientos y parar las veces que sea necesario.
  • Accidentes laborales: Este tipo de accidentes suele darse en este periodo más frecuentemente en el sector servicios. Esto se debe a varios factores, como el enorme estrés al que está expuesto este colectivo, las escasas medidas de prevención, las altas temperaturas, quemaduras y resbalones, caídas y golpes.
  • Accidentes infantiles: Como sabemos, los niños son un colectivo de alto riesgo en esta época. Esto es así ya que tienen mucho más tiempo de ocio libre y deportes, pero esto implica dos cosas: mayor riesgo de sufrir caídas y golpes y la necesidad de mayor control por parte de los adultos. Esto último se hace fundamental en el caso de ir a la piscina con los más pequeños. A pesar de que todas las piscinas tienen por obligación el tener un socorrista, esto no nos exime de estar pendiente del cuidado y seguridad de nuestro pequeño. Además, debemos protegerles del sol lo mejor que podamos, a pesar de que a ellos esto les incomode.
  • Los golpes de calor: Estos suelen manifestarse mediante nauseas, dolores de cabeza, mareos, etc. Para prevenir insolaciones, nuestro organismo ha de estar bien hidratado, además de no exponerle a grandes esfuerzos en las horas más calurosas.

4. Enfermedades causadas y asociadas al uso de las piscinas:

Las piscinas pueden ser una fuente de bacterias y contagio a pesar de todas las medidas sanitarias que tienen que seguir. Esto es así sobretodo en áreas en las que el suelo está mojado o debido a la humedad, donde existe una facilidad de proliferación de estas bacterias. Algunas de las afecciones que podemos contraer son las siguientes:

  • Cistitis: Se suelen producir por mantenerse mucho tiempo con el bañador mojado y por las aguas frías. Para evitarlo, trata de cambiarte de bañador por uno seco, sobretodo en caso de tener facilidad para contraerlas.
  • Infecciones fúngicas: El contagio suele tener lugar cuando se va descalzo en lugares donde el suelo está mojado, como la piscina o las duchas públicas, cuando previamente otra persona infectada ha recorrido esa superficie con los pies descalzos. La más habitual es el pie de atleta. Por ello, recomendamos usar chanclas u otro calzado en estas áreas.
  • Verrugas plantares: Las produce el virus del papiloma y su trasmisión es la misma que en las anteriores.
  • Conjuntivitis: Puede ocurrir por abrir los ojos debajo del agua sin llevar gafas de buceo.
  • Otitis: Se puede producir porque se queda agua dentro del conducto del oído tras un baño en la playa, la piscina, río o lago. Además, si el agua está contaminada, la infección puede afectar también al oído medio. En algunos casos, si las otitis te ocurren de forma muy frecuente, puede ser recomendable que te hagas unos tapones a medida para usarlos durante el baño.

Ahora que empieza el verano, te recomendamos consideres la posibilidad de contratar un seguro médico y, de esta forma, poder gozar de todas las ventajas que éste te ofrece tanto en España como en el extranjero. Así, tan sólo tendrás que preocuparte de disfrutar de tus vacaciones. ¡Feliz inicio de verano!