Qué documentos financieros deberías guardar y hasta cuándo

Acumulamos papeles que no necesitamos y tiramos los que deberíamos conservar. Estos son los documentos financieros que tienes que guardar.

Aunque a veces acumulamos demasiada documentación, es cierto que hay una serie de documentos financieros que deberías guardar. Vamos a repasar cuáles son y cuánto tiempo deberías conservarlos.

Lo cierto es que conservar de manera correcta la documentación financiera, y en general toda la documentación que afecte a nuestra economía, es muy importante. Tanto desde el punto de vista del control como de las posibles reclamaciones, conservar las documentaciones correspondientes siempre resulta básico.

Veamos algunos de los documentos financieros más importantes a la hora de ser conservados, y también, los períodos de tiempo recomendables para conservarlos.

Extracto bancario y movimientos de tarjetas

Hoy en día gracias a las aplicaciones bancarias en Internet es relativamente sencillo acceder a los extractos bancarios y los movimientos de nuestras tarjetas. Sin embargo, en algunas ocasiones puede resultar interesante guardar ambos comprobantes. Por ejemplo, cuando se han realizado movimientos en forma de transferencias o en el caso de las tarjetas, como una herramienta importante ante posibles fraudes.

En general, no necesitas conservar mucho tiempo este tipo de documentación. Simplemente debes comprobar que todo está correcto.

Pagos a Hacienda

Todos los pagos relativos a impuestos, incluyendo también las multas, deben acompañarse de su respectivo comprobante. Este comprobante debe guardarse como mínimo un año tras el pago. Esto es especialmente importante cuando no existe registro electrónico de pago, si por ejemplo se realizaron en metálico.

En el caso de los comprobantes de pago de la declaración de la renta, estos deberían guardarse durante al menos cuatro años. Esto es así porque legalmente es un período en el que se nos puede solicitar una inspección.

Contratos y recibos de productos financieros

Todos los contratos y comprobantes relativos a la contratación y evolución de productos financieros deberían guardarse en primer lugar durante toda la vida útil del producto.

Además, si tenemos en cuenta la influencia de los productos financieros en la declaración de la renta, y ese período de cuatro años en el que se puede solicitar una inspección, éste sería otro indicador del tiempo durante el que debemos conservar la documentación.

Recibos y contratos de seguros

En el caso de los seguros de coche los recibos en forma de comprobante de pago los guardaremos por su período de vigencia. Generalmente un año. Aunque hoy en día no es estrictamente necesario, resulta interesante tener el comprobante de pago a mano. Del mismo modo, el contrato de seguro debe encontrarse guardado durante la vigencia del mismo. E incluso si es posible durante un periodo superior, por ejemplo medio año más tras el vencimiento de su vigencia. Es importante recordar esto cuando renovamos los seguros pero modificamos determinadas cláusulas.

La documentación de los seguros de vida, como los seguros de hogar, deber guardarse durante toda la vigencia del producto. Del mismo modo, los comprobantes de pago, deberían guardarse hasta que se solapen con el siguiente comprobante de pago como mínimo. En general, lo mejor es mantener estos comprobantes durante toda la vigencia del seguro con la compañía.

Es muy importante tener en cuenta que cuando hemos utilizado algún producto asegurador para desgravar algún concepto en la declaración de la renta, el plazo para mantenerlo guardado deberá aumentar a los cuatro años a los que nos hemos referido en varias ocasiones. Se trata de un período de tiempo en el que pueden estar sujetos especiales.