Guía práctica sobre reciclaje: clasificación, puntos limpios y compost

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Reducir, reutilizar, reciclar. La regla de las 3R, nos ayudan a construir un mundo mejor basado en el consumo responsable y la utilización y recuperación eficiente de los recursos que utilizamos para proteger el medio ambiente. El primer consejo es clave, reduce el consumo. La compra responsable y la reutilización debe ser base en nuestro día, pero este último punto no siempre es posible. En este caso debemos colaborar activamente para lograr un reciclaje correcto.

Esta gestión consciente se extiende a todo tipo de residuos, a los que hay que realizar un tratamiento diferenciado de cara a su reciclaje. Con este post queremos servirte de ayuda para despejar posibles dudas que tengas al respecto y así reciclar de una forma correcta.

Antes de seguir leyendo, si te interesa el tema también puedes leer nuestro artículo sobre La Ley del cambio climático en España y sus medidas más relevantes.

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Clasificación, la base del reciclaje

La cantidad de basura que generamos es ingente, por ello diferenciar de forma correcta cada tipo de residuo y los productos reciclables es fundamental. Esto nos permitirá el reciclaje, en algunos casos en nuestros hogares reutilizando materiales como papel o envases, pero siempre permitiendo que la recogida selectiva de residuos sea eficaz.

Por ello, debemos distinguir estos grandes tipos de residuos.

Orgánicos

Incluye todo residuo de origen biológico y son fundamentalmente los restos de alimentos.

Inorgánicos

Son desechos no biológicos, de naturaleza muy diferente y, por tanto, la mayoría de ellos tienen un tratamiento posterior también distinto:

  • Papel y cartón.
  • Plástico.
  • Vidrio.
  • Metal.

Peligrosos

Muchos de los productos que usamos diariamente pueden tener componentes que representen un peligro potencial importante para el medio ambiente y, por tanto, necesitan también un tratamiento diferenciado.

Entre estos debemos distinguir:

  • Residuos tóxicos no biológicos: como los derivados de pilas, baterías, componentes electrónicos, etc.
  • Residuos de origen biológico: como medicamentos.

Su recogida se suele realizar en áreas especializadas, como los puntos limpios que normalmente gestionan los ayuntamientos, y en el algún caso por la propia industria, como ocurre con los medicamentos con SIGRE.

Separar correctamente los residuos en casa es fundamental. Debemos tener contenedores diferenciados para todo tipo de residuo que podamos reciclar: orgánico, envases, papel y cartón, vidrio, etc.

En el caso de los envases debemos depositarlos limpios y secos en la medida de lo posible para ayudar en el proceso de su reciclaje.

¿Qué es lo que va a cada contenedor?

Actualmente los contenedores se dividen en colores para que podamos identificar de mejor forma.

  • Amarillo: Es donde se depositan todo tipo de envases como latas, tetra briks, recipientes de plástico, de metal, productos de limpieza no toxicos, etc.
  • Verde: Todo tipo de vidrio, botellas, frascos, tarros de conserva, etc.
  • Azul: Papel y cartón, ya sea de envases como de libros, periódicos, o revistas.
  • Marrón: Residuos orgánicos biodegradables como son restos de alimentos: pieles de frutas, restos de carnes y pescados, posos de pescado, serrín.
  • Gris: Debemos depositar todos los residuos que no tengan un sistema específico de recogida, que hemos especificado anteriormente. Tampoco aquellos que por su peligrosidad, volumen o capacidad de recuperación pueden depositarse en un punto limpio, como veremos más adelante.

Entre estos están vajillas rotas, pañales, colillas, juguetes, etc.

Errores más habituales en el reciclaje

Todo residuo es susceptible de ser reciclado o, al menos, ser tratado para su almacenamiento de forma segura y no contaminante.

Por ello, la separación es tan importante y los principales errores vienen derivados de depositar de forma incorrecta los residuos. Desde ecoembes, la organización sin ánimo de lucro que cuida del medio ambiente, podrás resolver dudas sobre donde depositar los distintos residuos.

No obstante, los errores más comunes son los siguientes:

  • Considerar como envases productos como CD’s, pañales, o ropa. Tampoco los envases de vidrio, que tienen su contenedor específico, el verde.
  • Equiparar el cristal (espejo, vasos…) con el vidrio de envases, son productos distintos, tampoco se pueden introducir bombillas, que como otros productos eléctricos deben ir al punto limpio.
  • Las servilletas sucias o el papel que se ha usado para envolver alimentos no deben nunca en el contenedor del papel reciclado.
  • Colillas, pañales no son residuos orgánicos, deben ir al contenedor gris.

Puntos limpios: pieza clave del reciclaje de residuos

Los puntos limpios, servicios gratuitos que ofrecen principalmente ayuntamientos y mancomunidades, tienen un papel fundamental en el reciclaje, concienciando y facilitando esta labor al ciudadano.

Cualquier residuo que no se pueda incluir en los servicios de recogida de basuras es susceptible de poder llevarse. Entre estos destacan, entre otros:

  • Pilas.
  • Baterías.
  • Aceites usados.
  • Cartuchos de tóner-
  • Restos de productos químicos.
  • Radiografías.
  • Ropa.
  • Muebles.
  • Fluorescentes y bombillas de bajo consumo.
  • Electrodomésticos y aparatos electrónicos.

La limpieza y el orden es esencial en los puntos limpios junto la debida separación en espacios diferenciados por tipos de residuos, clave para la recuperación.

Para ello, cada contenedor o zona de almacenamiento debe estar correctamente identificada. Igualmente es importante contar con la asistencia de un técnico que informa sobre cómo y dónde depositar estos residuos.

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Tras su paso por el punto limpio, los distintos residuos son tratados por unidades especializadas que buscan, en la medida de lo posible el reciclaje de parte de los componentes. Por ejemplo, separando componentes metálicos, como hierro o cobre, de electrodomésticos y aparatos electrónicos para su posterior utilización o utilizando muebles de madera sin sustancias tóxicas (barnices, pintura) para elaboración de tableros de conglomerado.

¿Cómo reciclar el aceite de cocina?

Un caso especial de residuo de origen orgánico es el aceite que usamos para cocinar.

Al ser líquido su gestión es especial. Su alto poder contaminante hace obligatorio que todo el aceite usado que podamos salvar nunca lo tiremos por el desagüe, sino que lo vayamos guardando en un recipiente.

Cada vez hay más ayuntamientos que están integrando en sus puntos limpios o en otros lugares de transito (como mercados) puntos de recogida.

En estos lugares tan solo tendrás que llevar el recipiente que has reutilizado para reciclar el aceite (como una botella de plástico) y depositarlo, sin que tengas que realizar manipulaciones adicionales.

Residuos orgánicos y compost

Un uso alternativo a la materia orgánica que generamos en los hogares está en la elaboración de compost.

El compost lo obtenemos de forma natural a través de la descomposición de nuestros residuos orgánicos gracias a la acción de bacterias y otros microorganismos.

Realizando tu propio compost no solo obtendrás abono natural para tu jardín o las plantas de tu terraza, también disminuyes la cantidad de residuos.

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Realizarlo no es complicado. Lo fundamental es comprar o elaborar una caja, la compostera, donde se irá formando el compost. La madera es un recipiente ideal, siempre que dejes espacio entre los tablones que la forman para que circule el aire.

A partir de allí preparar tu propio compost y mejorar así tus acciones de reciclaje es muy fácil, siguiendo estos consejos:

  • Tenla en una zona iluminada, para fomentar la descomposición.
  • Usa siempre residuos de alimentos no cocinados o tratados con algún otro componente (por ejemplo, sí puedes utilizar la piel de fruta, pero no es conveniente restos de ensalada que has condimentado con sal y aceite).
  • Busca que drene correctamente el exceso de agua que pueda acumular.
  • Si hay desechos grandes, por ejemplo, la piel de una tajada de melón, trocéala para facilitar su descomposición.
  • Ten en cuenta las diferencias estacionales, cuanto más calor haga más rápido es el proceso de descomposición.
  • Puedes introducir lombrices para acelerar el proceso.
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El reciclaje de muchos de los componentes de objetos de uso cotidiano empieza en el hogar. Gracias a pequeños gestos como separar correctamente los residuos conseguiremos cuidar los recursos naturales y proteger nuestro planeta, para nosotros y las generaciones futuras.

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Antonio Luis Gallardo Sánchez-Toledo

Licenciado en ADE por la Universidad Autónoma de Madrid y especialista en comunicación por la Universidad Complutense, lleva desde el año 2002 escribiendo sobre temas de consumo, salud y divulgación en general, tanto en revistas escritas como Dinero y Salud, asociaciones y diversas páginas web. Además de ser colaborador en medios escritos (Expansión, Cinco Días, idealista.com, El País, Libertad Digital, El Confidencial,…) Radio (COPE, Onda Cero, Cadena Ser, Onda Madrid…) y Televisión (Telecinco, Antena 3, Telemadrid…).