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Antiácidos: qué son, usos y cuándo tomarlos

Hombre con acidez

Los antiácidos son algunos de los medicamentos de venta libre más utilizados para aliviar la acidez, el ardor de estómago y otras molestias digestivas relacionadas con el exceso de ácido gástrico. Su popularidad se debe a que actúan rápidamente y suelen proporcionar alivio pocos minutos después de su toma.

Sin embargo, aunque se consideran medicamentos seguros cuando se usan de forma puntual, es importante conocer cómo funcionan, cuándo deben utilizarse y qué diferencias existen entre los distintos tipos de antiácidos. Además, recurrir a ellos con frecuencia puede ocultar problemas digestivos que requieren una valoración médica.

Antes de tomar un antiácido, conviene tener en cuenta algunos aspectos clave:

  • Si la acidez aparece con frecuencia o dura varias semanas, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
  • Los antiácidos neutralizan el ácido ya presente en el estómago, pero no reducen su producción.
  • Suelen aliviar rápidamente síntomas como la acidez, el ardor de estómago o la indigestión ácida.
  • Existen diferentes principios activos, como el carbonato de calcio, el hidróxido de magnesio o el magaldrato.
  • Su efecto suele aparecer entre los 5 y 15 minutos después de la administración.
  • Algunos medicamentos para la acidez, como el omeprazol, no son antiácidos y actúan de forma diferente.

Qué son los antiácidos

Los antiácidos son un grupo de medicamentos que se utilizan para neutralizar el exceso de ácido que pueda haber en el estómago. Su función es aliviar de forma rápida los síntomas asociados a un exceso de acidez gástrica, sin reducir la producción de ácido de forma natural en el estómago.

El estómago se genera una sustancia llamada ácido clorhídrico que es indispensable para realizar la digestión de los alimentos y también para eliminar ciertos microorganismos que llegan a nuestro aparato digestivo. Si este ácido clorhídrico se produce en exceso y asciende hacia el esófago, puede generar ciertas molestias como:

  • Ardor de estómago
  • Acidez
  • Reflujo gastroesofágico
  • Sensación de digestión pesada
  • Molestias gástricas tras comidas copiosas
  • Hinchazon abdominal

La principal función de los antiácidos es neutralizar el exceso de ácido mediante una reacción química, lo que hace que su efecto se note en pocos minutos.

Existen gran variedad de antiácidos, y entre los principios activos más habituales podemos destacar:

  1. Carbonato de calcio
  2. Hidróxido de magnesio
  3. Hidróxido de aluminio
  4. Bicarbonato sódico
  5. Magaldrato

Actualmente en el mercado farmacéutico podemos encontrar distintas presentaciones de antiácidos: comprimidos masticables, suspensiones orales, sobres o comprimidos efervescentes.

Para qué sirven los antiácidos

Como hemos citado anteriormente, los antiácidos se usan para aliviar molestias digestivas relacionadas con un exceso de ácido clorhídrico en el estómago. Las indicaciones más frecuentes incluyen:

  • Acidez ocasional
  • Ardor de estómago
  • Reflujo gastroesofágico leve
  • Indigestión ácida
  • Pesadez digestiva tras comida copiosa

Estos síntomas suelen aparecer tras el consumo de alimentos ricos en grasas, con exceso de picante, bebidas con cafeína o alcohol y comidas muy copiosas.

Los antiácidos también pueden ser utilizados para aliviar molestias gástricas relacionadas con el embarazo (siempre bajo recomendación médica), hernia de hiato, gastritis leve (cuando lo indique un profesional sanitario).

Es importante destacar que los antiácidos alivian los síntomas, pero no tratan la causa de la enfermedad digestiva como las úlceras o el reflujo gastroesofágico crónico. Si la acidez es frecuente o persiste en el tiempo, te aconsejamos consultar con el médico para identificar el origen del problema.

Cómo actúan los antiácidos frente al ardor de estómago

El ardor de estómago se produce cuando hay un exceso de ácido clorhídrico y este asciende hacia el esófago e irrita su mucosa.

Los antiácidos actúan directamente sobre ese ácido y lo neutralizan mediante una reacción química. Al disminuir la acidez del contenido del estómago se produce:

  • Disminución de la irritación del esófago.
  • Reducción de la sensación de quemazón.
  • Mejoría de las molestias digestivas.

Una de las principales ventajas de los medicamentos antiácidos es que comienzan a actuar rápidamente, entre 5 y 15 minutos tras su administración. Sin embargo, su efecto suele durar poco tiempo, entre 1 y 3 horas dependiendo del medicamento utilizado y de si se ha ingerido con o sin alimentos. Por ello, los antiácidos son muy útiles para aliviar los síntomas ocasionales, pero no son el tratamiento de elección cuando existe una enfermedad digestiva persistente.

Tipos de antiácidos

Existen diferentes tipos de medicamentos antiácidos y en función de sus principios activos presentan diferentes características. Podemos diferenciar los antiácidos de acción rápida y otros antiácidos.

Antiácidos de acción rápida

Estos antiácidos neutralizan directamente el ácido del estómago y por ello su efecto se nota de modo casi inmediato. Entre los principios activos más utilizados se encuentran:

  1. Carbonato de calcio: es un medicamento de acción rápida, que alivia la acidez de forma eficaz y en algunas personas puede provocar estreñimiento.
  2. Hidróxido de magnesio: neutraliza el ácido de forma rápida y en algunas personas puede producir diarrea como efecto secundario.
  3. Hidróxido de aluminio: es un medicamento de acción rápida que neutraliza el ácido del estomago y en algunas ocasiones puede provocar estreñimiento.
  4. Combinación de compuestos de aluminio y magnesio: se asocian ambos principios para equilibrar los efectos (estreñimiento-diarrea).

Otros medicamentos para reducir la acidez

  1. Antagonistas de los receptores H2: en este grupo de medicamentos está incluida la famotidina que reduce la producción de ácido en el estómago. Su efecto tarda más en aparecer que con los antiácidos clásicos, pero es más duradero.
  2. Inhibidores de la bomba de protones (IBP): en este grupo se encuentran fármacos como el omeprazol, pantoprazol, esomeprazol y lansoprazol. Su mecanismo de acción se centra en disminuir la producción de ácido en el estómago y por ello se utilizan para el tratamiento de reflujo gastroesofágico, tratamiento de las úlceras gástricas, gastritis y en la prevención de lesiones digestivas ocasionadas por otros fármacos.  Este grupo de medicamentos no neutraliza el acido ya presente en el estómago, sino que reduce la producción de este.

Cómo tomar los antiácidos de forma segura

Para que los antiácidos sean eficaces y seguros, es importante seguir algunas recomendaciones.

Es importante respetar la dosis indicada en el prospecto, ya que un uso excesivo puede producir efectos secundarios y alterar el equilibrio de minerales en nuestro organismo.

Siempre hay que tomarlos cuando aparecen los síntomas. Se aconseja tomar el antiácido entre 1 y 3 horas después de las comidas o antes de acostarse si existe acidez nocturna.

Es importante saber que los medicamentos antiácidos pueden disminuir la absorción de algunos medicamentos y, por ello, su ingesta debe separarse de otros tratamientos. Los antiácidos pueden alterar la absorción de antibióticos, hierro, levotiroxina y fármacos para el tratamiento de la osteoporosis. Se recomienda dejar un intervalo de al menos dos horas entre ambos medicamentos.

Los antiácidos no deben utilizarse durante un largo periodo de tiempo sin supervisión médica. Si la acidez estomacal dura más de dos semanas, te aconsejamos consultar con un médico.

El uso prolongado de antiácidos puede retrasar el diagnóstico de enfermedades digestivas importantes.

Posibles efectos secundarios y contraindicaciones

Los antiácidos son medicamentos seguros y bien tolerados cuando se utilizan de forma puntual. Sin embargo, también pueden producir efectos adversos.

Los efectos secundarios más frecuentes, en función del principio activo que lleve el medicamento, son:

  • Estreñimiento (sobre todo los antiácidos formados por aluminio).
  • Diarrea (sobre todo los antiácidos que contienen magnesio).
  • Flatulencia.
  • Distensión abdominal.
  • Náuseas.

Alteraciones minerales: este tipo de alteraciones es más frecuente en personas que padecen alguna enfermedad renal y un uso prolongado de antiácidos, o utilizarlos a dosis elevadas, puede alterar los niveles de calcio, magnesio y fosfatos en nuestro organismo.

Las personas con insuficiencia renal deben consultar con el médico antes de tomar un antiácido, ya que algunos componentes pueden acumularse y producir una alteración de minerales.

Las mujeres embarazadas pueden utilizar de modo puntual los medicamentos antiácidos, pero siempre bajo supervisión médica.

Es importante acudir al médico si aparece alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor intenso en el pecho.
  • Dificultad para tragar.
  • Vómitos persistentes.
  • Sangre en el vómito o en las heces.
  • Pérdida de peso sin causa aparente.
  • Acidez frecuente durante varias semanas.

Estos síntomas pueden ser el indicio de una enfermedad digestiva que requiere un estudio más completo.

Conclusión

Los medicamentos antiácidos son efectivos para aliviar de forma rápida la acidez, el ardor de estómago y otras molestias digestivas asociadas a un exceso de ácido clorhídrico en el estómago. Los antiácidos clásicos neutralizan dicho ácido y ofrecen un alivio casi inmediato, por lo que suelen ser los elegidos para el tratamiento de síntomas ocasionales.

Sin embargo, cuando la acidez es frecuente, intensa o prolongada en el tiempo, es importante consultar con el médico en lugar de utilizar de forma prolongada los antiácidos, ya que estos pueden enmascarar alguna enfermedad digestiva y debe ser el médico quien identifique la causa de dichas molestias y valore el tratamiento más adecuado.

Si los antiácidos se utilizan de forma responsable y siguiendo las recomendaciones del prospecto o del médico, son un medicamento seguro para mejorar el bienestar digestivo y aliviar molestias puntuales.

Preguntas frecuentes sobre los antiácidos

¿Qué son los antiácidos y para qué sirven?

Los antiácidos son medicamentos que neutralizan el exceso de ácido del estómago. Se utilizan para aliviar síntomas como la acidez, el ardor de estómago, el reflujo gastroesofágico leve o la indigestión ácida.

¿Cuánto tardan en hacer efecto los antiácidos?

Suelen actuar rápidamente. En la mayoría de los casos, el alivio aparece entre 5 y 15 minutos después de la toma, aunque la duración del efecto suele ser limitada.

¿Cuál es la diferencia entre un antiácido y el omeprazol?

No funcionan de la misma manera. Los antiácidos neutralizan el ácido ya presente en el estómago, mientras que el omeprazol reduce la producción de ácido y se utiliza para tratamientos más prolongados.

¿Cuándo se deben tomar los antiácidos?

Generalmente cuando aparecen los síntomas. Suele recomendarse su uso entre una y tres horas después de las comidas o antes de acostarse si existe acidez nocturna.

¿Los antiácidos tienen efectos secundarios?

Sí, aunque suelen ser leves. Dependiendo del principio activo, pueden provocar estreñimiento, diarrea, gases, náuseas o molestias abdominales.

¿Es seguro tomar antiácidos durante mucho tiempo?

No se recomienda utilizarlos de forma prolongada sin supervisión médica. El uso continuado puede retrasar el diagnóstico de enfermedades digestivas que requieren un tratamiento específico.

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Farmacéutico
Mi LinkedIn

Licenciado en Farmacia y colegiado por el colegio Oficial de Farmacéuticos de Toledo, en colaboración con la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha. Además, amplié mis competencias con una Diplomatura en Nutrición Humana y Dietética. Poseo calificación profesional como técnico ortopédico y me he especializado en el campo de la nutrición y el deporte.