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¿Qué es el rotavirus?

Niña sujetándose el abdomen debido a molestias digestivas, síntoma del rotavirus

El rotavirus es una de las principales causas de gastroenteritis aguda, especialmente en niños pequeños y bebés. 

Aunque en la mayoría de los casos la infección se resuelve sin complicaciones, puede provocar una importante deshidratación si no se trata adecuadamente. 

Conocer cómo se transmite, cuáles son sus síntomas y qué medidas ayudan a prevenirlo resulta fundamental para proteger la salud de toda la familia, por eso, desde Aegon, te explicamos todo lo que debes saber al respecto.

¿Qué es el rotavirus?

Si alguna vez te has preguntado qué es el rotavirus, debes saber que se trata de un virus altamente contagioso que afecta principalmente al aparato digestivo. 

Es una de las causas más frecuentes de diarrea y vómitos en lactantes y niños menores de cinco años, aunque también puede afectar a adolescentes y adultos.

La infección produce una inflamación del estómago y del intestino, lo que da lugar a una gastroenteritis

El virus se transmite con facilidad entre personas y puede provocar episodios intensos de diarrea acuosa, especialmente en menores que todavía no han desarrollado inmunidad frente al virus.

Aunque la incidencia ha disminuido notablemente gracias a la vacuna del rotavirus, sigue siendo una infección frecuente en muchos países, sobre todo durante los meses más fríos del año.

Síntomas

Los síntomas suelen aparecer entre uno y tres días después del contagio y pueden variar en intensidad según la edad y el estado de salud de cada persona.

Los signos más habituales son:

  • Diarrea abundante y acuosa.
  • Vómitos.
  • Fiebre.
  • Dolor abdominal.
  • Pérdida de apetito.
  • Cansancio y malestar general.

El mayor riesgo del rotavirus en bebés y niños pequeños no es el propio virus, sino la deshidratación que puede producirse debido a la pérdida de líquidos. 

Por ello, es importante vigilar signos como labios secos, ausencia de lágrimas al llorar, disminución de la orina o somnolencia excesiva.

Durante la recuperación también es recomendable seguir una dieta blanda, una alimentación suave y fácil de digerir. 

¿Cómo se contagia?

Una de las preguntas más habituales es cómo se contagia el rotavirus

La respuesta es sencilla: la principal vía de transmisión es la fecal-oral. 

Esto significa que el virus pasa de una persona a otra a través del contacto con manos, objetos, alimentos o superficies contaminadas.

En otras palabras, el rotavirus se contagia con mucha facilidad en guarderías, colegios, hospitales y hogares donde conviven varios niños.

El virus puede permanecer durante horas en las manos y durante varios días en determinadas superficies, por lo que una correcta higiene es una de las mejores herramientas para reducir el riesgo de infección.

Niño lavándose las manos para reducir el riesgo de transmisión del rotavirus

Para prevenir el contagio se recomienda:

  • Lavarse las manos con agua y jabón de forma frecuente.
  • Desinfectar juguetes y superficies.
  • Evitar compartir utensilios cuando existe un caso confirmado.
  • Mantener una adecuada higiene tras cambiar pañales.

Los niños pequeños son especialmente vulnerables porque todavía están desarrollando sus hábitos de higiene y su sistema inmunitario continúa madurando. 

Tratamiento y prevención

Actualmente no existe un tratamiento específico capaz de eliminar el rotavirus

El objetivo principal consiste en aliviar los síntomas y evitar la deshidratación, especialmente en niños pequeños, personas mayores o pacientes con un sistema inmunitario debilitado.

En la mayoría de los casos, el tratamiento incluye:

  • Mantener una correcta hidratación mediante agua o soluciones de rehidratación oral.
  • Ofrecer comidas ligeras cuando el paciente tolere los alimentos.
  • Favorecer el descanso.
  • Seguir las indicaciones del pediatra o del médico en caso de fiebre o malestar.

Los antibióticos no son eficaces, ya que actúan frente a bacterias y no frente a virus. Del mismo modo, no conviene administrar medicamentos antidiarreicos sin la recomendación de un profesional sanitario, especialmente en niños.

Si aparecen signos de deshidratación importante, vómitos persistentes, sangre en las heces, fiebre elevada o el niño presenta un estado general decaído, es recomendable acudir cuanto antes a un centro sanitario.

La prevención es la mejor herramienta para reducir el riesgo de infección. 

Además de mantener una correcta higiene de manos y limpiar las superficies que puedan estar contaminadas, la vacunación ha demostrado ser una medida muy eficaz para disminuir los casos graves y las hospitalizaciones por rotavirus en bebés

Tipos de vacunas contra el rotavirus

La vacuna del rotavirus se administra por vía oral durante los primeros meses de vida y constituye una de las principales medidas preventivas frente a esta infección.

Actualmente existen distintas vacunas autorizadas que han demostrado una elevada eficacia para prevenir las formas más graves de la enfermedad. 

Aunque ningún preparado evita todos los contagios, sí reduce significativamente el riesgo de hospitalización y de complicaciones derivadas de la deshidratación.

Como ocurre con cualquier medicamento, pueden aparecer algunos efectos secundarios de la vacuna del rotavirus, aunque la mayoría son leves y transitorios. 

Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Irritabilidad.
  • Diarrea leve.
  • Vómitos ocasionales.
  • Disminución temporal del apetito.

Las reacciones graves son muy poco frecuentes. Antes de administrar la vacuna, el pediatra valorará si existe alguna contraindicación o circunstancia que aconseje retrasarla.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se cura el rotavirus?

Una de las dudas más comunes es cuánto dura el rotavirus

En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen entre los tres y los ocho días. Los vómitos suelen remitir antes que la diarrea, aunque el organismo puede necesitar algunos días más para recuperar completamente el equilibrio intestinal.

Durante este periodo es importante mantener una buena hidratación y seguir una alimentación adecuada para favorecer la recuperación.

¿Qué secuelas deja el rotavirus?

En personas sanas, el rotavirus no suele dejar secuelas permanentes. Una vez superada la infección, el intestino recupera progresivamente su funcionamiento habitual.

Sin embargo, cuando la enfermedad provoca una deshidratación grave y no recibe tratamiento a tiempo, pueden aparecer complicaciones que requieren atención médica. 

Por ello, resulta fundamental actuar de forma precoz ante los primeros síntomas, especialmente en bebés y niños pequeños.

¿Es muy grave el rotavirus en bebés?

El rotavirus en bebés puede llegar a ser más preocupante que en niños mayores o adultos porque pierden líquidos con mayor rapidez y tienen más riesgo de sufrir deshidratación.

No obstante, gracias a la vacunación y a un tratamiento precoz, la mayoría de los casos evolucionan favorablemente. 

Es recomendable consultar con el pediatra si el bebé presenta diarrea intensa, vómitos continuos, fiebre elevada o signos de deshidratación, como menos pañales mojados de lo habitual, llanto sin lágrimas o un estado de somnolencia excesivo.

Conclusión

El rotavirus continúa siendo una de las principales causas de gastroenteritis infantil, aunque hoy en día puede prevenirse en gran medida mediante la vacunación y unas adecuadas medidas de higiene. 

Reconocer los síntomas, mantener una correcta hidratación y consultar con un profesional sanitario cuando sea necesario permite reducir el riesgo de complicaciones. 

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