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Trastorno afectivo estacional: qué es, síntomas y tratamiento

hombre sufriendo trastorno estacional

Con la llegada del otoño y el invierno es normal notar algunos cambios: hay menos horas de luz, cuesta más salir de la cama y puede apetecer más quedarse en casa. Pero en algunas personas ese bajón va mucho más allá y se repite cada año hasta afectar claramente al estado de ánimo, el sueño, las relaciones o el trabajo.

Es lo que ocurre con el trastorno afectivo estacional, también conocido como depresión estacional: un tipo de depresión relacionado con los cambios de estación que aparece habitualmente en otoño o invierno, aunque también existe un patrón menos frecuente en primavera o verano.

En este artículo veremos cómo distinguirlo de un bajón estacional normal, cuáles son sus síntomas y posibles causas y qué tratamientos pueden ayudar, desde la fototerapia y la terapia psicológica hasta algunos cambios en el día a día.

¿Qué es el trastorno afectivo estacional?

El trastorno afectivo estacional (TAE) es un tipo de depresión cuyos episodios aparecen y desaparecen siguiendo un patrón relacionado con determinadas estaciones del año. Lo más habitual es que los síntomas comiencen a finales del otoño o principios del invierno y mejoren durante la primavera o el verano. Existe también un patrón estival, aunque es menos frecuente.

Llega el cambio de hora, a las seis de la tarde ya es de noche y algunas personas sienten que el ánimo se apaga con la luz. Sin embargo, el trastorno afectivo estacional va mucho más allá de preferir el verano o tener menos energía durante unas semanas.

Los manuales diagnósticos no suelen considerarlo un trastorno independiente, sino una depresión que presenta un patrón estacional. Una de sus características principales es que los episodios comienzan y remiten en determinadas épocas del año y ese patrón se repite.

Esto significa sobre todo dos cosas: es un problema de salud mental real que puede necesitar tratamiento, pero no todo bajón de ánimo durante el otoño o el invierno es un trastorno afectivo estacional. Si quieres conocer mejor esta enfermedad y sus distintas manifestaciones, puedes consultar nuestra guía completa sobre la depresión.

Diferencias entre tristeza estacional y trastorno afectivo estacional

La principal diferencia entre un bajón estacional y un trastorno afectivo estacional está en la intensidad y duración de los síntomas y en cuánto afectan a la vida cotidiana.

Muchas personas notan durante el otoño más sueño, menos energía o más ganas de quedarse en casa sin que exista una depresión. Son cambios que pueden resultar incómodos, pero que no impiden necesariamente continuar con el día a día.

En el trastorno afectivo estacional, en cambio, pueden aparecer durante semanas un ánimo persistentemente bajo, pérdida de interés por actividades que antes resultaban agradables, alteraciones importantes del sueño o del apetito y dificultades para mantener las responsabilidades habituales.

Otra pista importante es que este patrón vuelva a aparecer aproximadamente en la misma época del año. Aun así, estos síntomas no permiten hacer un diagnóstico por cuenta propia. Un profesional sanitario debe valorar cada caso, ya que otras formas de depresión y otros problemas de salud pueden producir síntomas similares.

Síntomas del trastorno afectivo estacional

Los síntomas del trastorno afectivo estacional son fundamentalmente los propios de una depresión, aunque algunos aparecen con más frecuencia dependiendo de la época del año. En el patrón de invierno, el más habitual, pueden mantenerse durante varios meses.

Cambios emocionales

Entre los síntomas que pueden aparecer se encuentran:

  • Ánimo bajo durante gran parte del día.
  • Pérdida de interés o placer por actividades que antes disfrutabas.
  • Irritabilidad.
  • Sensación persistente de tristeza o vacío.
  • Sentimientos de culpa, desesperanza o inutilidad.
  • Dificultades para concentrarte, recordar o tomar decisiones.
  • Menos ganas de relacionarte o hacer planes.
  • Tendencia a aislarte y quedarte en casa.

No todas las personas presentan los mismos síntomas ni con la misma intensidad.

Cambios en el sueño, el apetito y la energía

En el trastorno afectivo estacional de otoño e invierno pueden aparecer también:

  • Dormir más horas de lo habitual.
  • Tener dificultades para levantarte por la mañana.
  • Sentirte cansado a pesar de haber dormido suficiente.
  • Notar somnolencia o falta de energía durante el día.
  • Tener más apetito, especialmente por alimentos ricos en hidratos de carbono.
  • Aumentar de peso.
el aumento del sueño es un síntoma de la depresión estacional

Síntomas de la depresión estacional en verano

Existe una forma menos frecuente que comienza durante la primavera o el verano. En estos casos pueden aparecer síntomas diferentes, como:

  • Insomnio o dificultades para dormir.
  • Menor apetito.
  • Pérdida de peso.
  • Agitación o ansiedad.
  • Mayor irritabilidad.

¿Cuáles son las causas de la depresión estacional?

No se conoce una única causa del trastorno afectivo estacional. Una de las principales hipótesis lo relaciona con los cambios en la cantidad de luz natural, que pueden afectar al reloj biológico o ritmo circadiano, así como a mecanismos relacionados con el sueño y el estado de ánimo.

Dicho de una forma sencilla, durante unos meses el organismo puede experimentar una especie de jet lag: las señales externas de luz y oscuridad cambian y nuestro reloj interno tiene que adaptarse.

También pueden intervenir factores individuales, genéticos y ambientales. Además, el trastorno afectivo estacional parece ser más frecuente en personas que viven en latitudes más alejadas del ecuador. Por eso, no puede reducirse simplemente a una falta de sol.

¿Qué papel tienen la melatonina, la serotonina y la vitamina D?

Entre los mecanismos que se han estudiado se encuentran la melatonina, relacionada con el ciclo del sueño y la vigilia, y la serotonina, implicada, entre otras funciones, en la regulación del estado de ánimo.

Los cambios estacionales en la cantidad de luz podrían interferir en estos sistemas y contribuir a algunos síntomas. Sin embargo, todavía no conocemos por completo por qué unas personas desarrollan depresión estacional y otras no.

También se ha estudiado la vitamina D, cuya producción a través de la piel puede disminuir cuando baja la exposición solar. Aun así, no conviene presentarla como la explicación única ni como una cura para el trastorno afectivo estacional.

Si existe sospecha de un déficit, un profesional sanitario puede valorar si es necesario comprobar sus niveles y si está indicada la suplementación. No es recomendable tomar suplementos de vitamina D por cuenta propia específicamente para tratar una depresión estacional.

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¿Cómo se trata el trastorno afectivo estacional?

El trastorno afectivo estacional tiene tratamiento. Entre las opciones utilizadas se encuentran la fototerapia, la psicoterapia y, en determinados casos, los medicamentos antidepresivos. El tratamiento adecuado dependerá de la situación, los síntomas y los antecedentes de cada persona.

Fototerapia

La fototerapia o terapia de luz consiste en exponerse a la luz producida por un dispositivo específico diseñado para proporcionar una iluminación considerablemente más intensa que la habitual en casa.

Se utiliza principalmente en el trastorno afectivo estacional de patrón invernal y suele aplicarse por la mañana. Sin embargo, no conviene improvisar el tratamiento ni utilizar cualquier lámpara: la intensidad de la luz, la duración de la sesión y el momento del día son aspectos importantes.

Antes de utilizar una lámpara de fototerapia es recomendable consultarlo con un profesional sanitario, especialmente si existen enfermedades oculares, se toman medicamentos que aumentan la sensibilidad a la luz o existen antecedentes de trastorno bipolar.

Terapia psicológica

En España no es habitual que me encuentre en consulta un trastorno afectivo estacional claro como motivo principal. Sí he visto casos leves de personas que notan que cada invierno están más apagadas, con menos energía y menos ganas de hacer cosas.

La terapia cognitivo-conductual adaptada a este problema es una de las opciones más estudiadas y puede ayudar a trabajar tanto los pensamientos negativos como algunas conductas que pueden mantener el malestar, por ejemplo, aislarse o abandonar actividades.

Pero en terapia podemos ir más allá: recuperar rutinas, entender qué nos ocurre emocionalmente, mantener el contacto social o aprender a relacionarnos de otra manera con ese bajón.

Con mis pacientes suelo insistir especialmente en salir y aprovechar la luz natural todos los días, mantenerse activos y cuidar los horarios. También presto atención a la vitamina D: si puede existir un déficit, recomiendo valorar sus niveles con un profesional sanitario y consultar si conviene suplementarla.

Medicamentos antidepresivos

En determinados casos también pueden utilizarse medicamentos antidepresivos, solos o combinados con otras intervenciones. Es el médico quien debe valorar si están indicados, qué tratamiento es adecuado y cómo realizar su seguimiento.

Qué puedes hacer si el bajón se repite cada año

Cuando el patrón se repite, puede ser útil identificarlo cuanto antes. Si sabes que con la llegada del otoño empiezas a encontrarte peor, no necesitas esperar a que los síntomas sean intensos para prestarles atención.

En consulta suelo recomendar unas pautas bastante sencillas:

  • Buscar luz natural todos los días.
  • Mantener unos horarios de sueño regulares.
  • Seguir realizando actividad física.
  • Evitar aislarse cuando disminuyen las ganas de hacer planes.
  • Prestar atención a cambios persistentes en el ánimo, el sueño o el apetito.
  • Consultar con un profesional si los síntomas empiezan a interferir en la vida cotidiana.

Estas medidas pueden ayudar a cuidar el bienestar general, pero no sustituyen al tratamiento profesional cuando existe una depresión.

¿Cuándo pedir ayuda profesional?

Conviene consultar con un profesional sanitario si el cambio de ánimo se mantiene durante semanas, vuelve en la misma época del año o empieza a afectar al trabajo, los estudios, las relaciones o las actividades cotidianas.

También es importante pedir ayuda si aparece una pérdida marcada del interés por las cosas, sentimientos intensos de desesperanza o pensamientos relacionados con la muerte o con hacerse daño.

Si existe riesgo inmediato para ti o para otra persona, solicita ayuda de emergencia. En España puedes llamar al 112. La Línea 024 ofrece atención a personas con pensamientos, ideaciones o riesgo de conducta suicida, así como a sus familiares y personas allegadas.

Y si cada invierno notas un bajón importante, merece la pena pedir ayuda. La depresión estacional no es algo que tengas que asumir cada año. Entender tu patrón y actuar antes puede hacer que esos meses se vivan de una forma muy diferente.

Preguntas frecuentes sobre el trastorno afectivo estacional

¿Cuánto dura el trastorno afectivo estacional?

El trastorno afectivo estacional puede mantenerse durante varios meses y suele aparecer y desaparecer siguiendo un patrón relacionado con una época concreta del año. En muchas personas con patrón invernal, los síntomas comienzan a finales del otoño o principios del invierno y mejoran durante la primavera o el verano.

¿Cómo saber si tengo depresión estacional?

Sentirse algo más cansado o con menos ánimo en invierno no significa necesariamente tener depresión estacional. Lo característico es la aparición recurrente de síntomas depresivos en una determinada época del año y que estos provoquen un malestar significativo o interfieran en la vida cotidiana. El diagnóstico debe realizarlo un profesional sanitario.

¿Qué diferencia hay entre la tristeza estacional y el trastorno afectivo estacional?

La principal diferencia está en la intensidad y duración de los síntomas y en cómo afectan a la vida cotidiana. Un bajón estacional puede provocar menos energía o más sueño sin impedir realizar las actividades habituales. En el trastorno afectivo estacional, los síntomas depresivos pueden mantenerse durante semanas e interferir en el trabajo, los estudios, las relaciones o las actividades del día a día.

¿La fototerapia funciona para la depresión estacional?

La fototerapia es una de las opciones utilizadas para tratar el trastorno afectivo estacional, especialmente cuando aparece en otoño o invierno. Antes de comenzar este tratamiento es recomendable consultar con un profesional sanitario sobre el tipo de dispositivo y la intensidad, el horario y la duración de las sesiones más adecuados para cada caso.

¿Tomar vitamina D ayuda contra la depresión estacional?

La vitamina D no debe considerarse por sí sola un tratamiento o una cura para el trastorno afectivo estacional. Si existe sospecha de déficit, un profesional sanitario puede valorar si es conveniente comprobar sus niveles y si es necesario recurrir a suplementación.

Fuentes

Etiquetas:
Asier Larruscain
Psicólogo sanitario

Soy graduado en Psicología y habilitado como Psicólogo General Sanitario. He ampliado mi formación con un Máster en Tratamiento de los Trastornos de Ansiedad y Estrés, además de Terapia Gestalt. Desarrollo mi actividad clínica en el ámbito de la práctica privada, tanto en modalidad presencial como online, trabajando con personas que buscan mejorar su bienestar emocional y afrontar dificultades psicológicas desde un enfoque práctico y basado en la evidencia. Nº de colegiado: GZ02921.

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