Comida rápida y sana

8 jun - aegon Comida rápida y sana Consejos Tu Salud

“Pero la velocidad era poder, y la velocidad era gozo, y la velocidad era pura belleza”. Richard Bach.

“Comida rápida” no es igual a “comida basura”

Si bajo un cartel que pusiera “Venta de comida rápida” encontrásemos una frutería, sin duda alguna nuestra primera reacción sería de confusión. El concepto de comida rápida lleva años asociándose a comidas con elevada carga calórica y alto contenido en grasas, tal es el caso que actualmente ya llegamos a encontrar anuncios que hablan de comida rápida saludable, mostrando al posible consumidor que comida rápida no tiene que ser de ninguna de las maneras sinónimo de comida basura.

El término rapidez no debería indicar otra cosa que no fuese la velocidad de la elaboración desde la materia prima hasta que el plato está listo para comer. Tanto las grandes industrias alimentarias, como las pequeñas, se encuentran en una lucha por poder suministrar a los consumidores productos cada vez más terminados, cuya manipulación antes de poder ingerirlos sea cada vez menor. De aquí surge, por ejemplo, la ya conocida cuarta gama y la novedosa quinta gama.

Estas empresas además, conscientes de la creciente preocupación por la nutrición y la alimentación saludable, tratan cada vez más de no incluir alimentos excesivamente procesados, ni posibles agentes químicos perjudiciales, apostando por alimentos más sanos y métodos de conservación cada vez más inocuos basados en sistemas de envasado y tratamientos térmicos.

Frutas y verduras: Comida rápida y sana

Sin embargo, volviendo al planteamiento inicial, si deseamos llegar a casa y aprovechar las ventajas de la comida rápida obteniendo los beneficios de la alimentación saludable no hay nada mejor que aprovecharse de las bondades del mundo vegetal. Las frutas y hortalizas en crudo nos proporcionan una grandísima variedad de nutrientes y sus características particulares permiten disfrutar de ellas con poca o ninguna manipulación culinaria. Desde ensaladas, batidos o zumos verdes, cócteles de frutas y aliños hasta simples troceados; la inmensa variedad de presentaciones y sabores hacen de este tipo de alimentos los verdaderos reyes de la comida rápida, y si además los productos proceden de agricultura ecológica, mucho mejor.

El problema de este tipo de alimentación lo podríamos encontrar a la hora de querer o tener que almorzar o cenar en la calle, en establecimientos públicos. Sin embargo, la opción saludable para la comida rápida se extiende con fuerza también en estos locales, pudiendo disfrutar de verduras, frutas y hortalizas recién cortadas y sin ningún tipo de aditivo.

No nos olvidemos tampoco de un recurso alimenticio poco usado pero de gran beneficio como son los frutos secos, los cuales son una maravillosa fuente de nutrientes, no necesitan preparación, se conservan muy bien durante mucho tiempo y además son atractivos al paladar. Hay que tener en cuenta que los mayores beneficios de estos los obtenemos cuando están sin freír ni procesar, y como en el caso anterior, si proceden de agricultura ecológica, mucho mejor.