Ludopatía: cómo detectarla a tiempo

La ludopatía es una adicción patológica a los juegos de azar. En este artículo vamos a contarte de qué trata exactamente, cómo podemos identificarla y tratarla.

Existen algunos malos hábitos que todos debemos abandonar pronto. Estos hábitos, cómo el tabaco, por ejemplo, pueden ser más o menos fáciles de erradicar. Sin embargo, otras cuestiones más complejas como la adicción al juego son realmente difíciles de superar y pueden destruir tu vida.

Qué es la ludopatía

Una persona con ludopatía posee un deseo incontrolable hacia las apuestas, y no le importan las posibles consecuencias que esto pueda tener, siendo capaz de poner en riesgo todo cuanto valora. Por supuesto, no lo hace de forma consciente. Su juicio se ve afectado por la esperanza que tiene de recibir algo de mayor valor a lo que han apostado.

Lo que sucede al apostar es muy similar al consumo de determinadas drogas, como podría ser el alcohol, ya que estimula los sistemas cerebrales de recompensa. De manera que, una persona que padece de esta enfermedad, puede ser perfectamente capaz de llegar a cometer robo o fraude para poder mantener su adicción.

Según diferentes estudios, el 20% de los ludópatas que han sido tratados reconocen haber tenido pensamientos suicidas, e incluso han intentado llevar a cabo tales pensamientos. Este tipo de personas no son capaces de reconocer fácilmente este tipo de comportamientos y puede incluso consumir todos sus ahorros. Además, acumularán una gran cantidad de deudas e incluso pondrán en riesgo la vida de sus propios seres queridos.

Se trata de un trastorno realmente grave que puede llegar a destruir vidas por completo. Antes de que se de ese tremendo desenlace fatal, saber identificar los síntomas que tiene una persona con esta enfermedad es vital. Del mismo modo que ponerse en manos de un experto.

Los síntomas de la ludopatía

Algunos de los síntomas que te indicarán si tú o una persona cercana a ti padece este trastorno, son los siguientes:

  • Necesidad de aumentar las sumas de dinero en cada apuesta que realices.
  • Intentar poner fin a las apuestas, y no poder conseguirlo.
  • Irritabilidad o inquietud al detener las apuestas realizadas.
  • Si las apuestas terminan por convertirse en un escape a los problemas que tengamos.
  • Cuando se llega incluso a mentir a nuestros familiares para ocultar el comportamiento que tenemos hacia las apuestas.
  • Ser capaces de poner en peligro nuestras relaciones más importantes a causa de las apuestas.
  • Perder oportunidades laborales o académicas.

En caso de padecer alguno de estos síntomas, es muy importante acudir a un especialista urgentemente.

De dónde surge la ludopatía

Realmente, no existe una causa específica que nos pueda conducir a apostar de manera compulsiva. No obstante, existen ciertos factores que nos llevan hacia tal conducta, y son los siguientes:

  • Si sufrimos algún tipo de trastorno mental, es muy probable que la ludopatía se manifieste tarde o temprano en nuestras vidas.
  • La ludopatía es altamente frecuente en personas jóvenes y de mediana edad.
  • Suele ser más frecuente en hombres que en mujeres. Según numerosos estudios, el 89% de los ludópatas, son hombres, y además pertenecen a clases sociales altas.
  • Si tenemos amigos o familiares que poseen este trastorno, corremos el riesgo de padecerlo nosotros también.
  • También debemos estar pendientes de algunos medicamentos o sustancias, que pueden tener como efecto secundario la aparición de comportamientos compulsivos. Pudiendo conducirnos a padecer ludopatía.

Tratar la ludopatía

Hay tres posibles opciones para tratar la ludopatía. Una de ellas es a través de los fármacos, como los antidepresivos o estabilizadores del estado de ánimo. Este tipo de medicamentos, lógicamente, deben ser recetados por el experto en cuestión, para evitar posibles efectos secundarios graves.

También es posible acudir a grupos de ayuda, allí un especialista nos ayudará a gestionar nuestro trastorno y a orientarnos de manera correcta en cada sesión.

Por último, podemos acudir a un psicólogo directamente, recurriendo a diferentes sesiones para tratar las conductas que se puedan manifestar.

Ante todo, lo importante es que si presentas alguno de los síntomas que hemos mencionado anteriormente, seas capaz de pedir ayuda cuanto antes. No sólo para evitar tu propio sufrimiento, sino el de todas las personas que te rodean, y sin duda se verán afectadas por tus acciones.