La matrona, ¿qué es y qué hace?

La matrona que es lo que hace

“Nosotros debemos pensar que somos una de las hojas de un árbol, y el árbol es toda la humanidad. No podemos vivir los unos sin los otros, sin el árbol”. Pau Casals

El 5 de mayo es el Día Internacional de la Matrona. Curiosamente, este año coincide con el día de la madre. Debido a esta coincidencia, hemos aprovechado para dedicar este artículo a hablar y homenajear a una de las primeras figuras que ayudan a las mujeres en sus primeros pasos para convertirse en mamás: Las matronas. Esta figura es muy antigua y ha sido considerada Patrimonio de la Humanidad.

¿Qué es una matrona?

Se trata del personal sanitario que acompaña a la mamá en su embarazo, parto y posparto. Son las encargadas (y encargados, dado que algunos son varones) de intervenir en el parto de mujeres sanas, si el parto es bueno y no viene con complicaciones. En caso contrario, tiene que intervenir el médico ginecólogo.Se trata de enfermeras con una formación específica en el embarazo, parto y posparto, que guía a la mujer en estos procesos.

¿Qué hace una matrona?

En la actualidad, a pesar de tener a nuestro alcance mucha información, algunas personas no conocen las funciones que tiene la matrona. Algo que cuesta creer al ser una profesión tan antigua y necesaria.

1. ¿Qué hace una matrona en la primera visita?

En la primera consulta, la matrona trata de recabar datos importantes de la mamá como son los siguientes:

  • Datos personales.
  • Hospital de referencia.
  • Antecedentes personales: peso, talla, edad, profesión, inmunización.
  • Datos de tú pareja: edad, estado de salud y profesión.
  • Antecedentes médico-quirúrgicos: operaciones, alergias o enfermedades relevantes.
  • Antecedentes obstétrico-ginecológicos: si has tenido problemas de esterilidad, posibles tratamientos, patologías ginecológicas, embarazos previos, abortos…
  • Si has tenido embarazos anteriores.
  • Hábitos tóxicos
  • Tipo de lactancia que has pensado practicar.
  • Quién quieres que te acompañe en el parto.
  • Valoración del embarazo: ¿Ha sido buscado? ¿Es un embarazo deseado?
  • Listado de problemas: Síntomas y problemas que van surgiendo como náuseas los primeros días.
  • Clasificación del riesgo obstétrico: Esto se calcula dependiendo de tu historial clínico, tu peso, tu salud y tu edad principalmente. Aquí se clasifica el nivel de riesgo que tiene el embarazo: bajo, medio, alto o muy alto.

Tras rellenar los datos, te toman la tensión y te pesan, algo que será recurrente en cada visita.

Calcula las fechas: Con la fecha de tu última regla te calculará la semana de gestación y la fecha probable del parto.

Indicaciones como si tomar vitaminas, hacerte un análisis de sangre, asesoramiento sobre los alimentos que no puedes comer estando embarazada.

2. Cursos preparto: ¿En qué consisten?

Normalmente, estos cursos comienzan en el sexto o séptimo mes de embarazo, aunque pueden empezarse desde el primer trimestre. Constan de una parte teórica y otra de gimnasia prenatal.

El objetivo de estos cursos no es un parto sin dolor, puesto que esto no es posible de no ser por la utilización de anestesia. El objetivo fundamental es prepararse para enfrentar un esfuerzo físico tan importante como el que supone la recta final de la gestación y el nacimiento del bebé.

Temas que abarcan estos cursos:

  • Aprender a detectar si algo va mal o ha empezado el parto.
  • Técnicas de relajación y respiración para ayudar a disminuir el dolor.
  • Resolver dudas sobre el embarazo, el parto, el puerperio y el cuidado del bebé.
  • Enseñar a la futura mamá a encargarse de su propia salud y la de su hijo, y a cambiar de hábitos si no son adecuados.

Otro de los beneficios de asistir a estos cursos, es la gran riqueza y cuidado emocional que propicia el escuchar a otras mujeres en la misma situación que tu, compartiendo experiencias y trucos. Además, tranquiliza mucho toda la información que te aporta, sobretodo si es la primera vez que te enfrentas a este reto.

3. Los talleres de lactancia.

Dar el pecho no suele ser un acto tan fácil que salga a la primera. Existen ciertas complicaciones que pueden hacer de esta práctica algo doloroso o incómodo. Por ello, puede ser de gran utilidad consultar con expertos en este área, tanto para resolver dudas como para conocer trucos que más sirven para que este momento sea agradable tanto para la mamá como para el pequeño.

El principal objetivo de estos talleres es ofrecer apoyo al mantenimiento de la lactancia cuando la mamás decide amamantar al bebé. Estos suelen tener lugar una vez a la semana y en ellos se reúnen un grupo de madres lactantes para aclarar sus dudas y aprender técnicas para dar el pecho. También se dan consejos para seguir amamantando cuando la mamá se reincorpora al trabajo: extracción y conservación de leche.

Las mamás pueden comenzar a asistir a estos talleres incluso antes de dar a luz, y están abiertos a otras personas del entorno de la madre como padres, abuelos, hermanos…

En estos talleres interviene la matrona y también las mamás más veteranas en el grupo, que aportan su experiencia de primera mano. El tiempo de asistencia a ellos suele ser los de una baja maternal, unos 3 meses.

Estos talleres son públicos y hay que diferenciarlos de los grupos de lactancia, que son privados. Los talleres de lactancia son más clase, mientras que los grupos están más enfocados a una tertulia entre mamás en ese momento vital.

¿En qué se diferencian el trabajo de un ginecólogo del trabajo de una matrona?

  • La mayoría de los ginecólogos son además obstetras. Esto significa que, además de ser especialistas en la salud del sistema reproductivo femenino, también dan seguimiento a embarazos hasta el momento del nacimiento, ayudan a la mujer durante el parto, e intervienen quirúrgicamente si es necesario (cesárea). Por ello, son los que están cualificados para asistir en partos difíciles y embarazos de alto riesgo. En cambio, como hemos indicado anteriormente, una matrona asiste partos de mujeres sanas y sin complicaciones.
  • Durante el embarazo, los ginecólogos preparan el cuerpo de la madre para la gestación, hacen el seguimiento del embarazo (desarrollo fetal, salud de la madre, peso…) y el alumbramiento (parto natural o por cesárea). Una matrona ayuda dando indicaciones con medidas preventivas en el embarazo, la promoción del parto natural, detección temprana de complicaciones y acceso a la atención médica.

¿En qué se diferencian una doula y una matrona?

Las doulas son personas, generalmente mujeres, que se dedican a acompañar a las mujeres en su maternidad. En España no cuentan con formación reglada actualmente, y en los últimos tiempos están teniendo mayor presencia.

Parece que estas personas han surgido de una demanda de las mujeres de nuestra sociedad de ser acompañadas en su maternidad desde sus casas y su día a día, con sus dudas y sus miedos. Las matronas se encuentran en el ámbito sanitario y hospitalario principalmente, y es posible que las mujeres echen de menos a alguien que les acompañe más de cerca en esta vivencia tan importante. Por ello, han aparecido las doulas, pero existen diferencias muy importantes entre matrona y doula que merece la pena mencionar:

  • Las matronas tienen formación de 6 años para convertirse en enfermeras Obstétrico-ginecológicas: 4 años de Enfermería junto con dos de ser Matrona Interna Residente tras haber realizado un examen de ingreso en el que hay muy pocas plazas, y a veces demoran en aprobarlo unos años (el EIR, el MIR de enfermería). Las doulas no disponen de formación reglada en este país.
  • Las matronas intervienen en centros de salud y hospitales, mientras que las doulas están en un ámbito más doméstico y cercano a la mujer que está pasando por este proceso de convertirse en mamá.

Un seguro de salud nos puede ayudar a poder disfrutar de los mejores servicios y que estos sean personalizados. Un buen momento para disfrutar de todas sus ventajas es en el momento del embarazo, parto y posparto, donde tu vida y la de tu hijo son tan importantes y necesitáis disfrutar de los mejores cuidados de vuestra salud. Así podrás disfrutar con mayor tranquilidad de una etapa vital tan importante.