Día Mundial contra el Cáncer de Colon

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 “A la hora de la adversidad no pierdas la esperanza. Porque la lluvia cristalina cae de las nubes negras”. Poema persa.

El 31 de marzo es el Día Mundial contra el Cáncer de Colon, un tumor o tumores de tipo maligno que se generan en el revestimiento del intestino grueso. Es el más extendido en nuestra sociedad y el riesgo de desarrollarlo aumenta después de los 50 años. La buena noticia es que el 98% de estos tumores tienen cura si se cogen a tiempo. Por ello, es recomendable realizar los controles rutinarios que nos recomiendan las campañas para la detección precoz de este cáncer, en especial si tienes factores de riesgo como un pariente cercano que haya sufrido de esta enfermedad; si tienes pólipos, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn; sigues una dieta rica en grasas o fumas.

8 Principales síntomas que nos pueden alertar del Cáncer de Colon:

Los principales síntomas que nos pueden estar indicando que algo no funciona bien son los siguientes:

  • Fatiga.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.
  • Sensación de que nuestro intestino no se vacía completamente.
  • Sangre en las heces (ya sea muy roja y brillante como muy oscura).
  • Heces más delgadas de lo normal.
  • Náuseas o vómitos.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Dolores o calambres frecuentes por gases, o sensación de llenura o hinchazón.

¿Cómo se detecta este tipo de cáncer?

Existen varios métodos para diagnosticar el cáncer de colon. Si se siguen los exámenes de rutina recomendados, se pueden detectar de manera precoz la existencia de pólipos o pequeños tumores antes de que generen síntomas. Cuanto antes se detecte estos problemas, más eficaz puede ser el tratamiento.

Las pruebas que actualmente se realizan para detectarlo son las siguientes:

  • Enema de bario: Se realiza un enema (líquido inyectado en el recto) que contiene un colorante que permite que su colon aparezca en una radiografía. Ésta será examinada por el médico para detectar anomalías.
  • Prueba de sangre oculta en heces: Esta prueba examina la sangre que no se puede ver en las heces. Tu médico te dará un kit y unas instrucciones para hacerlo en casa (como no comer determinados alimentos), y tendrás que llevarle una muestra de heces para su análisis. Si el laboratorio detecta sangre, deberás llevar a cabo otras pruebas para detectar la causa del sangrado (hemorroides, pólipos o cáncer).
  • Prueba de ADN en las heces: Esta prueba examina las heces para encontrar células que se desprendan del cáncer o pólipos del recto o colon. También tu médico te dará unas instrucciones y una lista de los alimentos que no podrás tomar para realizarte la prueba.
  • Colonoscopia: Implica la introducción por el recto de un tubo alargado y flexible, conectado a una cámara de vídeo. En esta prueba el tubo también puede eliminar cánceres o pólipos durante el examen. Actualmente, antes de realizar este examen, se te administra un medicamento sedante para que te encuentres relajado. Requiere de una preparación los días anteriores a la misma: dieta e ingesta de laxantes.
  • Colonoscopia virtual: Se trata de una prueba nueva en la que se utiliza una máquina de tomografía computerizada (TC) que toma imágenes del colon. Si tu médico encuentra pólipos o cáncer en el colon, te recomendará someterte a una colonoscopia habitual.
  • Sigmoidoscopia flexible: Se trata de un tubo delgado y flexible con una luz en la punta dentro del recto, conectado con una cámara para que el médico pueda explorar el colon. Su inconveniente es que puede no detectar pólipos en la parte superior del colon, por lo que muchos médicos prefieren la colonoscopia.

Síntomas del colon irritable:

Este síndrome se engloba dentro de los trastornos funcionales (y no estructurales) del aparato digestivo, y no predispone al cáncer y no reduce la esperanza de vida de las personas que lo padecen. Sus síntomas habituales son:

  • Diarrea: Este síntoma es especialmente frustrante ya que hace difícil el llevar una vida normal.
  • Estreñimiento: Problemas para ir al baño, algo que concluye con frecuencia en que tus sensaciones van empeorando: acidez, gases y malestar general. Las defecaciones tienen poca frecuencia y ocurren con mucho esfuerzo, llegando a tener una sensación de no haber completado la evacuación. Si, en lugar de diarrea te ocurre esto, sueles sentir que el malestar desaparece con una evacuación completa, aunque los síntomas vuelven pronto y se producen de forma frecuente.
  • Dolor abdominal: Suele tratarse de un dolor de tipo “cólico” localizado en la zona inferior del abdomen. Suelen ser en forma de “retortijones” y se reducen con la expulsión de gases o con la evacuación.
  • Acidez o dolor torácico: Es frecuente que sufran de dolor torácico y acidez debido al mal funcionamiento del aparato digestivo que desencadena en estos síntomas. Las personas con este trastorno pueden desarrollar la enfermedad de reflujo gastroesofágico.
  • Gases: Suele ocurrir en pacientes que sufren de estreñimiento. El ritmo intestinal lento está asociado a una producción excesiva de gas, en forma de eructos, flatulencias e hinchazón abdominal.

De todas formas, si padeces de esta afección y sientes que tus síntomas no son los habituales o si aparece sangre en las heces, recomendamos que consultes a un especialista o a tu médico de atención primaria.

Tratamiento y supervivencia del cáncer de colon:

Si finalmente el diagnóstico es favorable al padecimiento de este tipo de cáncer, tu médico te informará de todos estos tipos de tratamiento:

  • El tratamiento principal para este tipo de cáncer es la cirugía para extirpar el tumor.
  • La quimioterapia: Tratamiento con medicamentos que destruyen las células cancerosas. Se suele utilizar principalmente si hay riesgo de que el cáncer reaparezca después de que un tumor haya sido extirpado mediante cirugía, puesto que trata de destruir las células cancerosas que pueden haber quedado tras la intervención.
  • La quimioterapia se suele combinar con otro tipo llamado inmunoterapia. Este tipo de terapia consiste en que la persona toma medicamentos que ayudan al sistema inmunológico a combatir el cáncer. Se ha visto que su combinación junto con la inmunoterapia, ayuda a prevenir la propagación de este tipo de cáncer, mejor que la quimioterapia de forma exclusiva.
  • La radioterapia: Es el tratamiento con rayos x que aniquila a las células cancerosas. Esta puede ser utilizada antes o después de la cirugía según los casos. La radiación disminuye el riesgo de que el cáncer reaparezca en la zona pélvica, sobretodo si padeces un cáncer de colon ya en el estadio II o III.

Como siempre, en Aegon, nos gusta recalcar la importancia de la prevención mediante exámenes médicos rutinarios y cuidados a través de la dieta y ejercicio físico. Otra forma de prevención, en este caso de los problemas que puedan surgir en nuestra familia en el caso de padecer una enfermedad como esta y llegar a una incapacidad o, en el peor de los casos, fallecimiento; es contratar un seguro de vida para que los tuyos puedan tener todo lo que necesitan y no les falte nada. Así, su calidad de vida no se verá mermada por envites de la vida.