Soy hipertensa, ¿puedo quedarme embarazada?

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“No hay manera de ser una madre perfecta, hay millones de maneras de ser una buena madre”. Jill Churchill 

Si deseas ser madre y estás intentando quedarte embarazada ¡felicidades! Estás a punto de dar un gran paso en tu vida y el cambio merecerá la pena, pero debes saber que hay determinadas enfermedades que pueden suponer un riesgo para ti o para el bebé.

¿Puedo quedarme embarazada si tengo hipertensión?

Si tienes hipertensión, tendrás que ser especialmente precavida. ¿Significa esto que no podrás quedarte embarazada? No. En principio la tensión alta no es un impedimento, a no ser que tu médico, que es quien conoce tu historial, diga lo contrario. Pero la hipertensión, tanto si la sufres antes del embarazo, como si te aparece durante el mismo (la llamada hipertensión gestacional), supone un riesgo real para la madre y  para el niño.

¿Qué me puede pasar si soy hipertensa y me quedo embarazada?

Una de las consecuencias más graves es el riesgo de padecer preeclamsia, que es el conjunto de hipertensión unida a la detección de proteína albúmina en la orina durante el embarazo. Su fase más grave es la eclampsia.  Sus consecuencias pueden ir desde el nacimiento de niños con bajo peso y prematuros, a provocar daños en diversos órganos de la madre (riñones, hígado, cerebro…), riesgo de abortos y mortalidad materna, etc. Es decir, es para tomárselo en serio.

 

¿Qué puedes hacer para tener un embarazo lo más seguro posible?

 

  • Informar a tu médico habitual de tus deseos de ser madre, para que te dé indicaciones al respecto.
  • También tendrás que informar al obstetra que vaya a llevar tu embarazo, seguramente te dará algunos consejos prácticos incluso para el periodo anterior a lograr el embarazo.
  • El médico te irá midiendo la tensión regularmente, pero también puedes ir a la farmacia o medírtela tú misma en casa con un tensiómetro.
  • Sigue al pie de la letra las indicaciones de los especialistas de la medicación que puedes y no puedes tomar, también en cuanto al estilo de vida que debes seguir (dieta, ejercicio físico, etc.).
  • Evita el sobrepeso, antes del embarazo y durante el mismo, un aumento de kilos inadecuado es muy perjudicial.
  • Presta atención a los posibles síntomas, como el edema, disminución de la visión, dolores de cabeza o en la zona alta del estómago. No hay que obsesionarse pero sí estar pendiente.

 

En resumen, existen riesgos; pero no es necesario renunciar al deseo de ser madre por tener la tensión alta. Simplemente deberás tener más cuidado que en un embarazo sin riesgos, y los nueve meses deberás someterte a un seguimiento especial para minimizarlos.

 

Si una de tus preocupaciones es qué sería de tu hijo si te pasase algo por complicaciones durante el parto, tranquila, es normal que te agobies por el futuro de tu hijo. Una opción que puedes considerar es contratar un seguro de vida. Aunque no llegues a necesitarlo, estarás asegurando algo muy importante: Tu tranquilidad.