Diferencia entre matrimonio y pareja de hecho

A pesar de haber avanzado mucho en legislación para equiparar parejas de hecho y matrimonios, siguen existiendo diferencias a tener en cuenta.

No se trata de un catálogo de ventajas o desventajas, se trata en todo caso de acciones o realidades que se pueden o no emprender dependiendo del estado de la pareja. Vamos a repasar las más significativas, que, como ya adelantamos, tienen mucho que ver con las finanzas personales.

Diferencias más relevantes entre matrimonio y pareja de hecho desde el punto de vista fiscal

A la hora de planificar y presentar la declaración de la renta, encontramos ya una diferencia sustancial. Las parejas de hecho no podrán presentar una declaración conjunta. Los matrimonios si pueden hacerlo.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que las parejas de hecho no quedan sujetas a aplicación del régimen económico concreto. Es decir, no quedan sujetas a regímenes gananciales, separación de bienes, etc. En el caso de un matrimonio, esto, queda siempre establecido por defecto si no se modifica.

Aunque no sea un aspecto económico de manera directa, es importante recordar que los permisos por matrimonio están reconocidos en el estatuto de los trabajadores. Esto no se da en el caso de las parejas de hecho. Aun así, en los últimos años, esta opción si ha sido reconocida en determinados convenios. Asimismo, existe jurisprudencia relativa a la no discriminación de empleados por estos motivos.

Herencias y herederos

En el caso del matrimonio, el fallecimiento del cónyuge otorga derechos en relación a los bienes y patrimonios. Cuando hay hijos o hijas descendientes de la persona fallecida, el cónyuge que sobrevive tiene derecho al usufructo de un tercio. El usufructo supone el derecho a utilizar algo. Generalmente esto se asocia a la vivienda. Cuando no hay descendientes, pero si hay ascendientes, el cónyuge que sobrevive tiene derecho al usufructo de 50% de la herencia. Cuando no existen ni ascendientes ni descendientes, el derecho aumenta a los 2/3 de la herencia.

Las parejas de hecho no tienen un reconocimiento con carácter general de los derechos de herencia. Sin embargo, es posible la consignación de la voluntad a través de convenios en testamentos que dejan claras todas las disposiciones relativas a la herencia. Otro factor a tener en cuenta para valorar la importancia del testamento.

En cualquier caso, y cada vez en mayor medida, las comunidades autónomas han ido legislando para equiparar los derechos en el apartado de las herencias entre matrimonios y parejas de hecho.

La importancia de los acuerdos

Hemos visto algunas de las diferencias básicas, en cuanto a derechos, entre un matrimonio y una pareja de hecho.

Algo que hacer referencia a ambas figuras, y que sería importante incorporar siempre antes de iniciar la convivencia, son los acuerdos.

En el caso del acuerdo matrimonial, para quien desea contraer matrimonio, se trata de establecer pactos que regulen la vida matrimonial. Aquí cabe incluir desde el tipo de régimen económico, hasta cuestiones como renuncias o reconocimientos a pensiones, ubicación geográfica, etcétera.

En el caso de la pareja de hecho también se puede establecer un acuerdo de convivencia. Este acuerdo puede llevar realmente contenidos muy similares al anterior. En este caso, es interesante la inscripción en el registro de la comunidad autónoma en la que se va a residir y donde se haya consignado la pareja de hecho.