La importancia del testamento: ¿Quién recibe la herencia si no se testa?

22 ago - AEGON - Testamento y herencia

¿Qué ocurre si alguien muere sin testamento? Más allá de falsos mitos, como que es el Estado quien se queda con la herencia, lo que se pierde es libertad. Si no hay testamento, será la ley la que nombre los herederos y los determine siguiendo un orden de parentesco, realizando un reparto que puede que no cumpla los deseos del fallecido.

Las normas de reparto si no hay testamento

La existencia o no de descendientes es fundamental a la hora de marcar los herederos sin testamento. Por todo ello, si el fallecido tiene hijos, su herencia se dividirá entre todos ellos a partes iguales. En este supuesto existe la posibilidad que alguno de sus hijos haya fallecido antes que su padre o madre, en este caso hay que distinguir dos casos. Si este hijo o hija a su vez tenía descendencia, les corresponderá  lo que le tocara a su padre o madre, si el hijo o hija fallecido no lo tenía, la herencia se divide sólo entre los hijos que estén fallecidos a la muerte del padre o madre.

Si el fallecido estaba casado, a su cónyuge le corresponde sólo el usufructo de un tercio de la herencia, además de la mitad de los bienes gananciales. Este es uno de los puntos que hace importante testar, ya que en a través del testamento los hijos usualmente ceden la totalidad de por ejemplo la residencia de sus padres en usufructo a su ascendiente superviviente.

Si no tiene hijos, el reparto de una herencia sin testamento aún se complica más. En primer lugar se repartirá a sus padres, por partes iguales si viven los dos, o si sólo vive uno, todo a él. Si no hay padres pero sí abuelos o ascendientes más lejanos, a éstos. En este caso al viudo le corresponde el usufructo de la mitad de la herencia.

Si no viven sus padres ni tiene ascendientes de ningún tipo, el viudo o viuda será el único heredero. Si ni viven sus padres ni tiene cónyuge en el momento de su muerte: a sus hermanos e hijos de sus hermanos, y a falta de éstos a sus tíos, y si no tiene hermanos ni tíos, a sus primos carnales, sobrinos-nietos y tíos-abuelos, si le han sobrevivido. Sólo si no tiene ninguno de los parientes antes citados, en definitiva, si muere sin testamento y sin parientes, hereda el Estado.

¿Cuál es el resultado de no testar? En primer lugar, se puede realizar un reparto a personas que no se desee. Aunque puede darse el caso que no quede más remedio que testar la parte obligatoria o legítima existe siempre una parte que puede repartir libremente. Esto permite, por ejemplo, en el caso de no tener descendientes y repartir entre muchos herederos que los repartos sean complejos, se generen conflictos o que se fraccione en múltiples partes propiedades, con lo que también se dificulta futuros usos o ventas.

Tramites que hay que realizar si no hay testamento

Además de todo ello, también hay que realizar más gestiones burocráticas. En primer lugar, hay que formalizar lo que se denomina una “declaración de herederos”, que es un documento público que define quiénes son los parientes con derecho a la herencia según las reglas antes vistas.

Para realizar la misma, que harán los herederos se hace ante el notario del lugar donde tuviera el fallecido su último domicilio, habrá que llevar una serie de documentos: DNI del fallecido, certificación de defunción, certificado del Registro de Actos de Última Voluntad, Libro de Familia y al menos 2 testigos, en principio, que conozcan a la familia del fallecido. Si son parientes, no pueden tener interés directo en la declaración.

Todo ello se complica si los herederos no son descendientes. Según la ley, si los herederos son otros (hermanos, hijos de hermanos o parientes de grado más lejano), la declaración de herederos la tiene que hacer el juez. La solicitud necesariamente deberá presentarse con abogado cuando el valor de los bienes de la herencia supere los 2.404,05 euros (400.000 de las antiguas pesetas). Tras presentarse la demanda se procede a su admisión y se cita a los testigos propuestos, tras ello se pide informe al Ministerio Fiscal y si todo está correcto se dicta el correspondiente Auto de declaración de herederos necesario para efectuar las operaciones particionales o ejercitar los derechos. El proceso además de ser costoso, puede generar una importante demora en el tiempo, muy relacionada con el resto de procedimientos que se lleven en el juzgado.