Cómo dejar de usar plástico y ahorrar al mismo tiempo

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El plástico se ha convertido en un problema medioambiental de primera magnitud. La producción de plástico anual se mide en millones de toneladas, y el daño que causa al medio ambiente es incalculable. Por ello, consideramos más importante que nunca compartir estos tips sobre cómo dejar de usar plástico.

Las grandes medidas para luchar contra este problema deben venir impulsadas por los gobiernos, pero, también nosotros podemos poner en práctica algunas acciones que ayuden en este sentido. Sin duda, mejorar nuestra actitud ante un problema como este es clave para adoptar una cultura lo más alejada del uso del plástico posible. Y la buena noticia es que además se puedes ahorrar dinero haciéndolo.

Lejos de los grandes gestos, vamos a ver algunas cosas del día a día en las que sí podemos incidir, y, además, ahorrar dinero.

No consumir agua embotellada en plástico

Excepto en aquellos lugares en los que el consumo del agua corriente está explícitamente prohibido, consumir agua embotellada en plástico no sólo es una mala idea desde el punto de vista medioambiental, también desde el punto de vista económico.

La falta de reutilización de estas botellas, junto a su carácter realmente agresivo ya que no sólo contaminan sino que lixivian los microplásticos, con lo cual ingerimos estos microplásticos al consumirla, hacen que sea una muy mala idea su uso.

Utilizar botellas reutilizables, de materiales sostenibles, o tradicionales como vidrio o acero inoxidable, no sólo resulta más económico, también más saludable. Esta es una medida muy sencilla si nos planteamos cómo dejar de usar plástico.

Evita las bolsas de plástico para tus compras

Esta sea tal vez una de las acciones más conocidas, pero, no por ello ha decrecido el uso de este tipo de producto.

La medida impuesta para cobrar una cantidad de dinero por adquisición de bolsas de plástico en los supermercados, no está realmente siendo eficaz en muchos países, y el uso de estas bolsas sigue siendo discrecional.

Países como Estados Unidos calculan un uso mínimo de una bolsa de plástico por persona y día. Esto significaría que cada estadounidense utiliza 365 bolsas de plástico. Aunque en Europa estas cifras bajan, siguen siendo muy elevadas.

El cambio a las bolsas reutilizables es una gran diferencia en el consumo de plástico a nivel mundial. En primer lugar por el volumen de plástico que deja de consumirse. Pero también, porque supone una modificación cultural importante gracias a la visibilidad de este tipo de bolsas.

Todo ello sin olvidar el ahorro que supone a largo plazo no adquirir bolsas de plástico e invertir en bolsas reutilizables.

Procura no comprar productos envasados en plástico

Los empacajes de plástico están muy presentes en segmentos como la alimentación. Frutas, verduras y hortalizas, aparecen empaquetadas, generalmente además en grandes envoltorios.

Del mismo modo, otros productos como las legumbres, las carnes frescas, pescados, etc., se amontonan en bandejas empaquetadas y cubiertas de plástico.

Es cierto que este asunto es más complejo, pero, desde luego, no es imposible renunciar a comprar de otra manera. Esto significaría la adquisición de productos frescos a granel, utilizando nuestras propias bolsas reutilizables, algo perfectamente asequible en la gran mayoría de superficies comerciales. Para determinados productos tal vez debamos buscar alternativas, pero existen, la compra de legumbres a granel por ejemplo no es tan complicada.

Del mismo modo, buscar productos alternativos con las mismas finalidades pero con los empacajes sostenibles, puede ser otra manera de luchar contra el daño que el plástico hace al medio ambiente. Y también como un ahorro para nuestro bolsillo.

Existen otras formas en las que podemos incidir pero resultan un tanto más complejas, por cuanto no sólo se trata de comodidad, también de costumbres y modelos de vida. Por ejemplo en los productos relacionados con la higiene íntima femenina, los dentríficos en los que se puede llegar a encontrar microplásticos, etc.

Realmente resulta muy complicado abandonar el uso del plástico ya que este está presente en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida. Pero, si todos apostamos por reducir su consumo, sin duda el panorama cambiará. Y no te olvides que también tu bolsillo se verá beneficiado.

Esperamos que este artículo te haya resultado de interés. Puedes continuar leyendo más consejos, en nuestro Blog de Consejos Aegon.