Enfermedades asociadas a las TIC (Tecno-enfermedades)

Tecnoenfermedades

«Si continuamos desarrollando nuestra tecnología sin sabiduría o prudencia, nuestro sirviente podría convertirse en nuestro verdugo». Omar Bradley

Hoy en día parece prácticamente impensable imaginarse una vida sin tecnología. Vivimos en un mundo absolutamente dependiente de las tecnologías de la información y la comunicación, las ‘TICs’. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, utilizamos multitud de dispositivos electrónicos que nos ayudan a mantenernos conectados los unos con los otros en tiempo real. Y no solo utilizamos esta tecnología en nuestra vida cotidiana personal, sino que también es una herramienta imprescindible de trabajo. Móviles, tabletas electrónicas, ordenadores… ¿quién no tiene uno?

Estos avances tecnológicos han traído consigo numerosos beneficios y son un ejemplo claro del progreso de la ciencia y del ser humano. Sin embargo, las nuevas tecnologías también han generado unos hábitos para los que nuestro cuerpo no estaba preparado, desarrollando una serie de patologías desconocidas hasta ahora. Hablamos de las enfermedades asociadas a las TICs o tecno-enfermedades.

Tecno-enfermedades físicas

Las enfermedades físicas asociadas al uso continuo del ordenador se conocen desde hace muchos años. El ordenador conlleva un sedentarismo y una serie de posturas que acaban acarreando problemas traumatológicos y fisioterapéuticos a sus usuarios: dolores de espalda, de cuello… Una de las patologías posturales más frecuentes es el síndrome del túnel carpiano, que se caracteriza por un dolor fuerte de la mano causado por la repetición de movimientos con poca fuerza y poco desplazamiento, como teclear o utilizar un ratón.
Otras de las patologías físicas asociadas al uso de ordenadores con mayor incidencia son las oculares: ojo seco, fatiga visual, visión borrosa, lagrimeo, irritación, etc. Los hábitos laborales y de ocio tienden a prolongar el tiempo que pasamos ante las pantallas del ordenador y la televisión.

Además de las enfermedades relacionadas con el uso de los dispositivos electrónicos en sí, también hay otras patologías que se relacionan con las antenas de telefonía móvil, las líneas de alta tensión y los campos Wi-fi. Se engloban dentro del llamado Síndrome de Hipersensibilidad Electromagnética y entre sus síntomas destacan: migraña, fatiga, insomnio, hormigueo, náuseas y cansancio, entre otros.

Tecno-enfermedades psicológicas. Adicciones

Además de las enfermedades físicas asociadas al uso continuo de las TICs, en los últimos años se ha observado un aumento de comportamientos psicológicos anormales asociados a las mismas. Términos como tecno-ansiedad están a la orden del día.
La necesidad continúa de mantenernos conectados los unos a los otros a través de las TICs y las redes sociales pueden llevar en muchas ocasiones al desarrollo de adicciones. España está a la cabeza de la Unión Europea en adicciones y uso abusivo de redes sociales.
Las adicciones a las redes sociales pueden tener muchas causas: falta de afecto en el entorno familiar, necesidad de integración en un colectivo social, etc. Las personas adictas a las TICs y a las redes sociales suelen experimentar aislamiento, depresión, actitudes agresivas y ansiedad. Tienen la necesidad de sentir que están “conectados” permanentemente.
Para prevenir todo este tipo de patologías es importante concienciar a la población y educar a los jóvenes para distinguir entre el uso y el abuso de las TICs y las redes sociales.