5 hábitos para una vida saludable a partir de los 30

Seguro de Vida habitos-treinta

“Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio». Charles Darwin, biólogo británico

Una vez superada la década de los 20, en la que tenemos un estilo de vida más desorganizado, la llegada de los 30 representa una etapa de estabilidad y madurez en la que lo tenemos más fácil para estructurar la rutina diaria de modo adecuado y sentar las bases de una vida saludable.

Estos son unos breves consejos para conseguirlo:

Consejos para tener una vida saludable a los 30

  1. Cultivar relaciones personales de calidad.

Todos hemos pasado por etapas en las que hemos conocido a personas que nos han marcado y nos han ayudado a forjar nuestra personalidad; pero también nos hemos encontrado con personas tóxicas, cuyas relaciones no nos ayudan a crecer. A los treinta ya sabemos quiénes somos y lo que queremos de la vida, y es el momento de descubrir el tipo de personas que verdaderamente nos aportan valor.

 

  1. Dejar de vivir mirando al pasado.

Nos queda toda la vida por delante, pero ya llevamos treinta años en la mochila. Es inevitable caer a veces en la nostalgia y recordar las experiencias que hemos vivido en otras etapas, comparándolas con el presente. No te conviertas en «el abuelo Cebolleta» y construye nuevas experiencias que llenen de alegría este momento que estás viviendo.

 

  1. Hacer realidad ese gran sueño.

Ya hemos alcanzado la estabilidad laboral y el cuerpo tiene la fuerza y la energía necesarias. Ahora es el momento de hacer realidad ese sueño de siempre y materializar tu proyecto vital. También es un buen momento para pensar en contratar un seguro de vida para proteger a tu familia; ya que generalmente, al estar en condiciones óptimas de salud, el precio será más económico que si lo dejamos para más adelante. Esto se puede comprobar haciendo el cálculo en un simulador de seguros de vida.

 

  1. Equilibrar la dieta y reducir los excesos.

A pesar de que la alimentación es un factor fundamental en todos los periodos de nuestra vida, la década de los treinta es un momento clave para «sembrar y recoger«, adquiriendo hábitos alimenticios saludables. Generalmente es la época en la que se estabiliza la jornada laboral y se asienta el modelo de unidad familiar, por lo que es el momento perfecto para marcar los horarios adecuados de comidas y equilibrar correctamente la dieta. También es muy buena etapa para dejar de lado los excesos que se hayan podido cometer desde la adolescencia, ya que el cuerpo empieza a necesitar más tiempo de recuperación ante cualquier tipo de desorden al que se le someta (por ejemplo, las resacas).

 

  1. Encontrar el ejercicio físico que más conviene.

Es muy habitual haber estado dando bandazos por equipos deportivos de diversa índole y de pasar de una actividad dirigida a otra en gimnasios. En este periodo, conviene sustituir el ejercicio físico de alta intensidad por uno más moderado, y escoger una actividad física que beneficie a la salud minimizando el impacto negativo sobre el cuerpo.