Los errores más habituales al planificar la pensión según los asesores financieros

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Equivocarse al planificar la jubilación es más fácil de lo que piensas. Una forma de evitarlo es conocer de antemano los errores más repetidos por los españoles.

La importancia de ahorrar para la jubilación está fuera de duda. Sin embargo, no siempre tenemos claros los hitos fundamentales en este proceso. Es más, tenemos cierta tendencia a cometer algunos errores de bulto.

Éstos serían algunos de los principales errores que acometemos cuando hacemos el cálculo de la pensión de jubilación.

No tener un plan a largo plazo

La mejor manera de planificar nuestra futura jubilación es hacerlo a partir de un plan a largo plazo. Sin un plan ni una estrategia, es fácil que cualquier esfuerzo se quede en aguas de borraja.

Un plan a largo plazo sirve para detectar posibles obstáculos que encontrarás en el futuro y también para saber cómo actuar cuándo estos aparezcan.

En el caso de la jubilación, este plan te llevará a tener que pensar cuánto necesitas para el retiro y cómo lograrlo. Y en este punto, nunca es demasiado pronto. De hecho, el tiempo es uno de tus mayores aliados a la hora de planificar la jubilación.

No tener en cuenta los impuestos

Los impuestos son una parte íntegra de la planificación financiera. El mejor ejemplo son los planes de pensiones, que proponen una fiscalidad en diferido. En su caso, obtendrás beneficios fiscales durante la vida del producto, pero, a la hora de su rescate, deberás hacer frente a la tributación correspondiente.

No tener en cuenta este hecho puede modificar bastante el futuro de tu jubilación. Obviamente existen fórmulas en las que podrás asumir esa tributación en diferido, pero, en todos los casos hay que tenerlas en cuenta.

No controlar comisiones y gastos de tus productos financieros de ahorro

Este es un error relativamente común. Uno de los problemas es que normalmente lo descubrirás cuando ya has pagado cuantiosas comisiones.

Generalmente, cuando comienzas a preparar la jubilación futura, prestas mucha atención a los detalles. Sin embargo, a medida que se va consolidando tu cartera de ahorro e inversión, hay una cierta tendencia a relajarse, a confiar en el producto y su contratación, y a descuidar el control de gastos y comisiones.

La traducción inmediata es que pagarás mucho más en comisiones y el rendimiento que obtienes será también menor. Y la diferencia a largo plazo suele ser mayor de la que te imaginas. Por tanto, nunca debemos bajar la guardia en este sentido y hay que tener en cuenta siempre lo que nos cuesta contratar y mantener nuestros productos financieros.

Rescatar el dinero antes de tiempo

Esto más que un error en sí mismo, es una consecuencia de la falta de previsión, o por una necesidad mal gestionada.

Nadie está libre de tener en un momento dado una urgencia económica. Sin embargo, acudir a nuestro dinero ahorrado para la jubilación para cubrir esta urgencia es un error grave. Obviamente, si es absolutamente necesario no quedará más remedio que hacerlo, pero deberías haber hecho al menos tres cosas previamente.

La primera es tener un presupuesto para nuestras finanzas personales. La segunda es construir un fondo de emergencia lo suficientemente amplio como para responder a este tipo de situaciones imprevistas.

En tercer lugar, dependiendo de la cantidad de dinero que necesites y el rendimiento que estés obteniendo por tus inversiones, puede ser interesante plantearse financiar la emergencia en lugar de retirar el dinero. Hay que valorar aquí el coste que la financiación puede acarrear y compararlo con el perjuicio que rescatar el dinero puede tener.

De hecho, en algunos casos, habrá productos que ni siquiera nos permitan rescatar el dinero, o, que nos proporcionen una penalización elevada por este hecho.

Arriesgar mucho o arriesgar poco

El equilibrio entre riesgo y beneficio es una constante para cualquier tipo de inversor o ahorrador. Esto cobra una importancia capital al planificar tu jubilación a largo plazo..

En general, sólo hay que aplicar la lógica. Cuanta más distancia te separe de la jubilación, más riesgo podrás asumir. La razón es que tendrás más tiempo para absorber posibles pérdidas. En esta línea, cuanto más cerca se encuentra la jubilación, menor riesgo debes asumir ya que deberías consolidar ya obtenido y encarrilarlo al futuro inmediato.

En general, cuando podemos asumir no tocar nuestro dinero a largo plazo, podemos aumentar el nivel de riesgo. En el lado inverso, cuando se acerca el momento de tocar nuestro dinero, debemos reducir dicho nivel.

No ahorrar lo suficiente

Este puede ser un problema controvertido, ya que habrá gente para la que no ahorrar lo suficiente no sea tanto un error, como una falta de recursos. Pero, incluso cuando esto ocurre, debes revisar a fondo tus finanzas para ver hasta qué punto puedes mejorar el nivel de ahorro.

Cuanto más cerca esté la jubilación y menos periodo de tiempo hayas ahorrado, más necesidad de aportar dinero habrá. En este contexto, y si aumentar los ingresos no es una opción, la opción más evidente es recortar los gastos lo máximo posible.

Otro consejo interesante para que no se de esta situación, es comenzar ahorrar para la jubilación cuanto antes. Lógicamente, al comenzar pronto ahorrar, puedes aportar durante mucho más tiempo menores cantidades de dinero. El efecto del interés compuesto nos ayudará a multiplicar nuestra inversión incluso cuando las aportaciones son pequeñas.