Las tecnopatías o enfermedades asociadas a las tecnologías de la información (TIC)

enfermedades relacionadas con la tecnología

¿Has escuchado hablar de las enfermedades asociadas a las TIC o tecnoenfermedades? Hoy en día parece prácticamente impensable imaginarse una vida sin tecnología. Vivimos en un mundo absolutamente dependiente de las tecnologías de la información y la comunicación, las ‘TIC’. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, utilizamos multitud de dispositivos electrónicos que nos ayudan a mantenernos conectados los unos con los otros en tiempo real. Y no solo utilizamos esta tecnología en nuestra vida cotidiana personal, sino que también es una herramienta imprescindible de trabajo. Móviles, tabletas electrónicas, ordenadores… ¿Quién no tiene uno?

Estos avances tecnológicos han traído consigo numerosos beneficios y son un ejemplo claro del progreso de la ciencia y del ser humano. Sin embargo, las nuevas tecnologías también han generado unos hábitos para los que nuestro cuerpo no estaba preparado, desarrollando una serie de patologías desconocidas hasta ahora. Son las llamadas tecnopatías o tecnoenfermedades. En este artículo vamos a conocer un poco más sobre ellas y cómo podemos identificarlas para tener una vida más saludable.

¿Qué son las tecnopatías o tecnoenfermedades?

Una tecnopatía es una enfermedad causada por las tecnologías del siglo XXI y su uso continuado. La hiperconectividad de la sociedad actual ha creado nuevas adicciones y dependencias así como dolencias físicas que afectan a la vida individual y social de las personas.

Existen dos tipos de tecnopatías o tecnoenfermedades, en función de las dolencias que provocan, que pueden ser físicas o psicológicas. Por ello podemos hablar de tecnopatías físicas y de tecnopatías tecnológicas. A continuación, analizaremos las más importantes.

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Tecnoenfermedades físicas

Las enfermedades físicas asociadas al uso continuo del ordenador se conocen desde hace muchos años. El ordenador conlleva un sedentarismo y una serie de posturas que acaban acarreando problemas traumatológicos y fisioterapéuticos a sus usuarios: dolores de espalda, de cuello… Una de las patologías posturales más frecuentes es el síndrome del túnel carpiano, que se caracteriza por un dolor fuerte de la mano causado por la repetición de movimientos con poca fuerza y poco desplazamiento, como teclear o utilizar un ratón. Sin embargo, no son las únicas que podemos sufrir. Estas son algunas de las tecnopatías físicas más comunes del día a día:

  • Problemas auditivos o ‘mal de iPod‘: la costumbre de reproducir música en nuestro auriculares es algo muy común. El problema viene cuando abusamos de ello y los niveles de volumen son superiores a los recomendados. Esto puede causar problemas auditivos y falta de concentración.
  • Estrés visual: la exposición continua y diaria a las pantallas también puede ser negativa para nuestros ojos, causando dolores de cabeza, mareos, sequedad ocular o visión borrosa.
  • Insomnio tecnológico: este insomnio está relacionado con la tecnología y la forma en la que nos afectan las pantallas a la hora de dormir. De forma activa, la luz azul de las pantallas nos hace estar más despiertos y retrasar nuestra hora de sueño. Pero las tecnologías también nos pueden afectar de forma pasiva, como cuando dejamos la tele encendida y nuestro cerebro está prestando atención.

Además de las enfermedades relacionadas con el uso de los dispositivos electrónicos en sí, también hay otras patologías que se relacionan con las antenas de telefonía móvil, las líneas de alta tensión y los campos Wi-Fi. Se engloban dentro del llamado Síndrome de Hipersensibilidad Electromagnética y entre sus síntomas destacan: migraña, fatiga, insomnio, hormigueo, náuseas o cansancio, entre otros. Recuerda que siempre puedes consultarnos a través de la App de Telemedicina.

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Tecnoenfermedades psicológicas

Además de las enfermedades físicas asociadas al uso continuo de las TIC, en los últimos años se ha observado un aumento de comportamientos psicológicos anormales asociados a las mismas. Términos como tecnoansiedad están a la orden del día.

Estas son algunas de las tecnopatías psicológicas más comunes:

  • Nomofobia: el miedo o la preocupación de una persona por dejarse el móvil en casa cuando sale.
  • Falta de memoria: la facilidad de tener cualquier tipo de información a nuestra disposición en solo segundo hace que no tengamos necesidad de recordar o retener información que podemos volver a buscar.
  • Cibercondría: es la preocupación excesiva por nuestro estado de salud y pensar que tenemos enfermedades que realmente no tenemos solo porque buscamos información en internet sobre estas.
  • E-ludopatías: son las ludopatías digitales, los juegos que se consumen en móvil, tablet y ordenador.

La necesidad continúa de mantenernos conectados los unos a los otros a través de las TIC y las redes sociales pueden llevar en muchas ocasiones al desarrollo de adicciones. España está a la cabeza de la Unión Europea en adicciones y uso abusivo de redes sociales.

Las adicciones a las redes sociales pueden tener muchas causas: falta de afecto en el entorno familiar, necesidad de integración en un colectivo social, etc. Las personas adictas a las TIC y a las redes sociales suelen experimentar aislamiento, depresión, actitudes agresivas y ansiedad. Tienen la necesidad de sentir que están “conectados” permanentemente. Para prevenir todo este tipo de patologías es importante concienciar a la población y educar a los jóvenes para distinguir entre el uso y el abuso de las TIC y las redes sociales.

El móvil es perjudicial para la salud: ¿mito o realidad?

¿Damos la medicina que puede que cure al enfermo terminal o esperamos a tener todas las pruebas que indiquen que es totalmente seguro? ¿Paramos la inclusión de nueva tecnología en el mercado por los rumores de posibles efectos sobre la salud?

En la mayoría de las ocasiones, la línea entre acertar o errar en la decisión es extremadamente delgada y es por eso que las dudas de la seguridad de ciertos avances persisten en la sociedad. Además, hay que tener siempre presente que lo que no se ha encontrado, no quiere decir que nunca vaya a aparecer, es decir, que puede que todos los tests realizados sean satisfactorios pero que en algún momento los métodos de detección y las pruebas a realizar también avancen y detecten perjuicios que anteriormente no fueron hallados.

El artilugio tecnológico que ha incurrido con más fuerza en nuestros días es sin duda el teléfono móvil y sobre él sobrevuelan muchos de los temores de los usuarios. Por concentrar los posibles perjuicios que más preocupan actualmente y que más difusión tienen en redes sociales y blogs, trataremos de aclarar tres afirmaciones respecto al uso de los móviles.

Los móviles producen esterilidad en hombres

La esterilidad en hombres generalmente viene determinada por deficiencias en los espermatozoides. Para que los móviles provocasen esterilidad deberían ser los causantes de esos daños en el esperma. Hasta ahora no se han encontrado causa-efecto directamente relacionada con esta circunstancia.

Los últimos estudios realizados encontraban una relación estadística, que fue hallada mediante encuestas, por lo que el único indicio probado de que se produjese dicho efectos son los resultados de unas encuestas. Estas encuestas, además, parecen haber sido realizadas en un segmento de población con antecedentes médicos en este ámbito.

Los móviles producen tumores

Al igual que el punto anterior debería encontrarse esta causa-efecto que no ha sido hallada en ningún estudio. A pesar de ello, la OMS enclava las radiaciones electromagnéticas en el grupo 2b, definido como “posiblemente cancerígeno”, indicando que “existe evidencia limitada de una asociación con el cáncer en seres humanos, pero pruebas insuficientes asociadas con el cáncer en animales de experimentación”, quedando agrupadas con sustancias como el café.

Los grupos son 1, 2A, 2B, 3 y 4, siendo el 3 sin clasificación y el 4 probablemente no cancerígeno, el 2B es el grupo tercero, justo antes de los no clasificados. Por lo tanto, no podemos afirmar que el móvil produce cáncer.

Los móviles y las tablets producen insomnio

Esta es la afirmación de la que sí que existen evidencias científicas, ya que la emisión de luz de estos equipos está directamente relacionada con la síntesis de melatonina, sustancia encargada de la regulación de los ritmos circadianos y la inducción del sueño.

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Ahora que ya conoces los riesgos que puede tener el uso y abuso de las nuevas tecnologías, recuerda evitar usos muy prolongados en el tiempo de tus dispositivos y dedicar los últimos momentos del día a descansar de estas. Así conseguirás evitar los problemas comentados y gozar de una salud física y psicológica plena.

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