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Hipófisis: qué es, funciones y trastornos asociados

Ilustración radiológica de la hipófisis y su ubicación en el cerebro

La hipófisis es una pequeña glándula del cerebro que regula la producción de hormonas esenciales para funciones como el crecimiento, el metabolismo, la reproducción y el equilibrio de líquidos. Aunque es diminuta, tiene un papel clave en el sistema endocrino y en el correcto funcionamiento del organismo.  

¿Qué es la hipófisis? 

Cuando hablamos de qué es la hipófisis, nos referimos a una pequeña glándula endocrina situada en la base del cerebro que tiene una función esencial: controlar y coordinar la actividad hormonal del organismo. 

La glándula hipófisis, también conocida como glándula pituitaria, mide aproximadamente lo mismo que un guisante.  

Sin embargo, su importancia es muy grande porque produce hormonas que influyen en órganos y tejidos de todo el cuerpo. 

Las hormonas son sustancias químicas que actúan como mensajeros. Viajan a través de la sangre y transmiten instrucciones para que determinados órganos realicen sus funciones correctamente.  

Gracias a ellas, el cuerpo puede regular procesos tan importantes como el crecimiento, la temperatura corporal, el uso de energía o la fertilidad. 

La hipófisis forma parte del sistema endocrino, junto con otras glándulas como la tiroides, las glándulas suprarrenales o el páncreas.  

Todas trabajan de forma coordinada para mantener el equilibrio interno del organismo. 

Por ejemplo, la tiroides participa en el control del metabolismo y del gasto energético. Puedes conocer más sobre esta glándula en este artículo sobre la tiroides

Según la información divulgativa de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, las alteraciones hormonales pueden afectar a distintas funciones del organismo y requieren una valoración médica adecuada. 

¿Dónde se encuentra la hipófisis? 

Si nos preguntamos dónde se encuentra la hipófisis, debemos situarla en la base del cerebro, dentro de una estructura ósea llamada silla turca, ubicada en el hueso esfenoides del cráneo. 

Esta glándula está conectada con el hipotálamo mediante el tallo hipofisario. Esta unión permite que el cerebro pueda enviar señales a la hipófisis para indicarle cuándo debe producir o liberar determinadas hormonas. 

Aunque está protegida por el cráneo, la hipófisis puede verse afectada por diferentes problemas, como alteraciones hormonales, inflamaciones o tumores, que en muchos casos son benignos. 

La localización de la hipófisis explica también por qué algunos trastornos pueden provocar síntomas muy variados.  

Al controlar tantas hormonas diferentes, una alteración en su funcionamiento puede afectar a varios sistemas del cuerpo. 

El sistema endocrino trabaja como una red de comunicación interna. Por eso, conocer dónde se encuentra la hipófisis ayuda a comprender su papel dentro del organismo. 

Funciones de la hipófisis 

Si nos preguntamos qué función tiene la hipófisis, la respuesta es que actúa como uno de los principales centros de regulación hormonal del cuerpo. 

Entre sus funciones más importantes se encuentran: 

  • Controlar el crecimiento y desarrollo. 
  • Regular la actividad de otras glándulas endocrinas. 
  • Participar en la función reproductiva. 
  • Intervenir en la producción de leche materna. 
  • Ayudar al control del metabolismo. 
  • Regular la cantidad de agua que conserva el organismo. 
  • Participar en la respuesta del cuerpo frente al estrés. 

La hipófisis funciona como un punto de conexión entre el cerebro y el resto del cuerpo. Recibe información sobre las necesidades del organismo y libera hormonas para adaptar diferentes procesos. 

Por ejemplo, si el cuerpo necesita modificar la actividad de la tiroides, la hipófisis puede liberar la hormona encargada de estimularla. 

¿Qué hormonas produce la hipófisis? 

Una de las dudas más habituales es qué hormona produce la hipófisis. En realidad, esta glándula produce varias hormonas diferentes, cada una con una función concreta. 

Las principales son: 

  • Hormona del crecimiento (GH): interviene en el desarrollo de huesos y tejidos. 
  • Hormona estimulante de la tiroides (TSH): activa la producción de hormonas tiroideas. 
  • Hormona adrenocorticotropa (ACTH): regula la actividad de las glándulas suprarrenales. 
  • Hormona foliculoestimulante (FSH): participa en la reproducción. 
  • Hormona luteinizante (LH): interviene en la ovulación y la producción de hormonas sexuales. 
  • Prolactina: favorece la producción de leche materna. 
  • Hormona antidiurética (ADH): controla la eliminación de agua mediante la orina. 
  • Oxitocina: participa en el parto y la lactancia. 

Cada una de estas hormonas tiene un papel concreto. Cuando se produce un exceso o un déficit pueden aparecer diferentes alteraciones. 

Hipófisis anterior 

La hipófisis anterior, también llamada adenohipófisis, es la parte más grande de esta glándula. 

Su función principal es fabricar hormonas que regulan otros órganos del cuerpo.  

Entre las hormonas que produce están: 

  • Hormona del crecimiento. 
  • Prolactina. 
  • TSH. 
  • ACTH. 
  • FSH. 
  • LH. 

La actividad de la hipófisis anterior está regulada por el hipotálamo, que envía señales para aumentar o reducir la liberación de hormonas según las necesidades del organismo. 

Cuando esta zona funciona mal pueden aparecer problemas relacionados con el crecimiento, el metabolismo o la reproducción. 

Hipófisis posterior 

La hipófisis posterior o neurohipófisis funciona de forma diferente.  

No fabrica directamente muchas hormonas, sino que almacena y libera algunas sustancias producidas por el hipotálamo. 

Las principales hormonas asociadas a esta zona son: 

  • Hormona antidiurética: ayuda a mantener el equilibrio de agua. 
  • Oxitocina: participa en el parto y la lactancia. 

Un problema en esta zona puede alterar el control de líquidos del organismo o algunas funciones relacionadas con la reproducción. 

Ilustración del cerebro humano

Relación entre hipófisis e hipotálamo 

La relación entre hipófisis e hipotálamo es fundamental para que el organismo mantenga un equilibrio adecuado. 

El hipotálamo es una parte del cerebro que recibe información sobre el estado del cuerpo y envía instrucciones a la hipófisis.  

De esta forma, controla cuándo debe liberar unas hormonas u otras. 

Podemos decir que el hipotálamo actúa como un regulador y la hipófisis como una glándula que ejecuta esas órdenes. 

Esta conexión permite controlar procesos como la temperatura corporal, el hambre, el sueño, el crecimiento o la respuesta al estrés. 

Para conocer más sobre esta zona del cerebro puedes consultar este artículo sobre el hipotálamo

Según explica el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (MedlinePlus en español), el sistema endocrino depende de una correcta comunicación entre las diferentes estructuras que producen y regulan hormonas. 

Trastornos asociados a la hipófisis 

Los trastornos asociados a la hipófisis aparecen cuando esta glándula produce demasiadas hormonas, produce una cantidad insuficiente o presenta alguna alteración física. 

Algunos de los más conocidos son: 

– Adenomas hipofisarios 

Los adenomas hipofisarios son tumores que aparecen en la hipófisis. En la mayoría de casos son benignos, aunque pueden afectar al funcionamiento normal de la glándula. 

Dependiendo de la hormona que produzcan pueden provocar diferentes síntomas. 

– Alteraciones de la hormona del crecimiento 

Un exceso de hormona del crecimiento puede provocar enfermedades como la acromegalia.  

Esta aparece cuando el organismo sigue produciendo demasiada hormona del crecimiento en la edad adulta. 

Puede causar cambios progresivos en algunas partes del cuerpo, además de afectar a otros órganos. 

Puedes ampliar información sobre esta enfermedad en el artículo sobre acromegalia

– Problemas relacionados con la prolactina 

Cuando existe un exceso de prolactina pueden aparecer alteraciones como cambios en el ciclo menstrual, dificultades reproductivas o producción de leche fuera del periodo de lactancia. 

– Diabetes insípida 

La diabetes insípida está relacionada con problemas en la hormona antidiurética. Puede provocar una eliminación excesiva de agua a través de la orina y una sensación constante de sed. 

– Hipopituitarismo 

El hipopituitarismo ocurre cuando la hipófisis no produce suficientes hormonas. Esto puede afectar a diferentes funciones del organismo y requiere seguimiento médico. 

Ante síntomas compatibles con un problema hormonal, los especialistas en endocrinología pueden realizar pruebas como análisis de sangre, estudios hormonales o pruebas de imagen para determinar la causa. 

Conclusión 

La hipófisis es una pequeña glándula con una gran influencia en el funcionamiento del organismo.  

Sus hormonas regulan procesos esenciales como el crecimiento, el metabolismo, la reproducción y el equilibrio de líquidos. 

Comprender qué función tiene la hipófisis ayuda a conocer mejor cómo funciona el sistema endocrino y la importancia de mantener un buen control de la salud hormonal. 

Con un diagnóstico adecuado y seguimiento médico, muchos trastornos relacionados con esta glándula pueden tratarse y controlarse correctamente. 

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