¿Cómo podemos mejorar la salud? Cambios que poner en marcha

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Con el arranque de un nuevo año llega la lista de buenos propósitos, que parece cada vez más larga. En este caso vamos a centrarnos en uno de los grandes clásicos, cómo podemos mejorar la salud este 2020.

Y es que esta época del año es sinónimo de excesos. Comemos de más, bebemos de más… Es una de las razones por las que solemos proponernos llevar una vida más sana como parte de nuestros buenos propósitos de año nuevo. Un reto que todavía es mayor si también estamos acostumbrados a llevar una vida sedentaria el resto del año.

El problema es que no somos realmente conscientes de que un mal estilo de vida es, a menudo, el culpable de nuestros problemas de salud. Por eso, a continuación vamos a ofrecerte una serie de cambios que todos podemos realizar para mejorar nuestra salud y calidad de vida

Más ejercicio

Es uno de los consejos más repetidos pero no por eso deja de ser útil. Como punto de partida te proponemos que el primer cambio que hagas para este año nuevo sea hacer más ejercicio. La práctica diaria de ejercicio físico, aunque sólo sea media hora al día, ayudará a mejorar el funcionamiento de los sistemas principales del cuerpo, además de aumentar nuestro rendimiento mental. Si seguimos una rutina de ejercicios de fuerza combinada con ejercicios cardiovasculares, los resultados serán los siguientes: 

  • Prevenir el sobrepeso y la obesidad. 
  • Fortalecer la salud cardiovascular. 
  • Desintoxicar el organismo y la piel. 
  • Fortalecer los músculos y las articulaciones. 
  • Optimizar las funciones cognitivas. 
  • Mejorar la coordinación. 
  • Aumentar la productividad. 
  • Mejorar la salud de nuestra piel. 

Y si prefieres ir poco a poco, empieza por caminar 30 minutos al día a buen ritmo. A partir de ahí puedes ir incluyendo otros elementos en tu rutina, pero por lo menos ya habrás dado el primer paso.

Beber mucha agua

No hay que tomarse la ingesta de agua a la ligera. Como ya sabrás, estamos formados en gran parte por agua, que nos ayuda a evitar la deshidratación de los tejidos. Beber agua es un hábito que no cuesta gran esfuerzo, dejemos de poner excusas. Gran parte de los problemas de salud vienen dados por deshidratación que sufren nuestros tejidos cuando no llegamos al mínimo de agua que deberíamos beber al día.

Además, el agua es capaz de equilibrar la actividad celular de nuestro organismo, manteniendo el correcto funcionamiento de los órganos. De esta manera, ayuda a hidratar las células cerebrales y mejora la circulación para una óptima distribución de los nutrientes que se obtienen de los alimentos. 

Buena postura corporal

Se pasa por alto muy a menudo, pero el hecho de tener una buena postura corporal puede beneficiarnos más de lo que pensamos. Es determinante para evitar problemas musculares u óseos en la espalda, además de que previene lesiones y mejora la productividad en cada actividad. 

Pon en forma tu cerebro

Las enfermedades cognitivas son complejas y pueden originarse por la práctica constante de hábitos dañinos que afectan las células cerebrales. Sin embargo, las personas que entrenan su cerebro, tienen muchísimo menos riesgo de sufrir estas patologías al llegar a la edad adulta. Te aconsejamos que hagas lo siguiente para mantener tu cerebro en forma: 

  • Leer libros. 
  • Escuchar música. 
  • Pintar cuadros. 
  • Aprender un nuevo idioma. 
  • Tocar instrumentos musicales. 

Más relajación

Aplicar técnicas de relajación en nuestra rutina diaria es muy importante. Existe un amplio abanico de factores psicológicos, como el estrés o la depresión, que influyen en la aparición de enfermedades crónicas e inflamatorias. A través de la relajación podemos canalizar estas emociones, e incluso aliviar el dolor muscular y los dolores de cabeza. 

Para poder conseguir esto, debemos practicar al menos 5 minutos al día, en un lugar tranquilo y silencioso. 

Mejora el sueño 

Dormir es una necesidad biológica de nuestro cuerpo, y muchas veces no le damos la importancia que se merece. Durante el lapso de descanso los músculos se relajan. La sangre se oxigena y se producen hormonas que ayudan a tener una buena salud metabólica. Todo ello permite que los sistemas renueven sus energías para asumir los retos del día siguiente.

La manera de conseguir estos beneficios es dormir diariamente 7 u 8 horas seguidas. En este artículo puedes ver cómo dormir mejor y mejorar tus patrones de sueño.