24 de abril: Día Internacional de la Meningitis

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“Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no la escucha”. Víctor Hugo

El 24 de abril es el Día Internacional de la Meningitis. Esta enfermedad consiste en la inflamación de las meninges, membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Esta afección suele ser producida por infecciones virales, y estas suelen mejorar incluso sin tratamiento. Cuando la infección es bacteriana, la meningitis puede ser muy grave y dejar ciertas secuelas. Por ello es importante prevenirla y tratarla a tiempo.

Signos y síntomas de la meningitis:

Los síntomas iniciales a menudo se pueden confundir con los de una gripe, aunque suelen agravarse de forma rápida, por lo que es preciso que se busque atención médica inmediata. Los síntomas más habituales son los siguientes:

  • Dolor de cabeza fuerte.
  • Fiebre alta repentina..
  • Rigidez en el cuello.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dificultad para la concentración o confusión.
  • Sensibilidad a la luz.
  • A veces se dan erupciones cutáneas.
  • Falta de apetito o sed.
  • Somnolencia, lentitud o dificultad para caminar.
  • Convulsiones.

Causas de la meningitis: ¿cómo se produce el contagio?

Son varias las causas que llevan a padecer de meningitis, aunque se estima que la causa principal es una infección vírica. A continuación comentamos todas las posibles causas de esta enfermedad:

  • Meningitis vírica: Generalmente, este tipo de meningitis es leve y suele remitir espontáneamente en poco tiempo. Es más frecuente a finales de verano y principios de otoño, y suele estar provocada por virus comunes.
  • Meningitis bacteriana: Este tipo de meningitis es más grave que la anterior, y suele producirse por: una bacteria que viaja por el torrente sanguíneo hasta el cerebro y la médula espinal; o cuando una bacteria invade directamente las meninges a partir de una sinusitis, otitis, fractura de cráneo y, en raras ocasiones, después de ciertas cirugías. Existen varias cepas y cada una tiene sus peculiaridades.
  • Meningitis crónica: Esta suele ser producida por organismos lentos como los hongos, que invaden membranas y el líquido cefalorraquídeo que rodea al cerebro. Suele manifestarse en unas dos semanas o más, y presentar los mismos signos y síntomas que la meningitis aguda.
  • Meningitis fúngica: Este tipo es relativamente poco frecuente y suele provocar meningitis crónica. No es contagiosa y es frecuente que afecte sobretodo a personas con deficiencias inmunitarias como el sida. Puede ser mortal si no se trata con un medicamente antifúngico.
  • Otras causas: Este tipo de afección también puede aparecer por causas no infecciosas como reacciones químicas, alergias a medicamentos, algunas enfermedades inflamatorias o algunos tipos de cáncer.

Factores de riesgo:

Los factores de riesgo más habituales son los siguientes:

  • La edad: la mayoría de los casos de meningitis viral suele ocurrir en niños de menos de 5 años. En cambio, la meningitis bacteriana suele ser más habitual antes de los 2.
  • Prescindir de algunas vacunas: el riesgo aumenta en las personas que no hayan completado el programa de vacunación recomendado.
  • Vivir en una residencia comunitaria: suele ser más fácil de contraer esta enfermedad, en el tipo bacteriano, en situaciones en las que la persona se encuentra conviviendo con varias personas. Esto puede ocurrir desde en un internado, a bases militares, colegios mayores o centros de cuidado infantil.
  • Sistema inmunitario debilitado: existen varias condiciones que pueden deprimir el sistema inmune de una persona como es el sida, el alcoholismo, la diabetes, el uso de medicamentos inmunosupresores u otros factores.
  • El embarazo: esta condición aumenta el riesgo de presentar una infección por listeria llamada listeriosis. Esta aumenta el riesgo de abortos espontáneos, partos prematuros y nacimientos de fetos muertos.

Meningitis en los niños:

En recién nacidos y los bebés de corta edad, es imprescindible detectar esta enfermedad a tiempo por las posibles secuelas que puede originar. Los síntomas más importantes son:

  • Fiebre alta.
  • Inactividad o pereza.
  • Llanto constante.
  • Somnolencia o irritabilidad excesivas.
  • Alimentación deficiente.
  • Rigidez en el cuello y cuerpo.
  • Protuberancia en la parte superior blanda de la cabeza (fontanela).

Meningitis en los adultos:

En los adultos, la bacteria que más suele producir esta enfermedad, es un neumococo que también suele ser responsable de infecciones en las vías respiratorias altas o en los pulmones. Algunas veces, tras infectar estas áreas, pueden pasar al cerebro e infectar a las meninges. En estos casos la actuación rápida es muy importante.

Estos son los síntomas de los que tenemos que estar pendientes, sobretodo, si se presentan de manera conjunta:

  • Dolor de cabeza intenso. Es muy relevante si consideramos que el dolor es distinto del que solemos padecer.
  • Cuello rígido: suele ser casi imposible llevar la barbilla al pecho cuando sufrimos de meningitis, así como girarlo de izquierda a derecha. De todas formas, no siempre se presenta este síntoma.
  • Fiebre alta de forma precipitada.
  • Confusión.
  • Somnolencia.
  • Alteración del estado mental, llegando en ocasiones a producir alucinaciones auditivas.

Tratamiento de la meningitis: ¿Cómo se cura?

El tratamiento precoz, principalmente en la bacteriana, es crucial para que la enfermedad no deje secuelas en la persona.

  • En el caso de la meningitis bacteriana, suelen recetarse dosis fuertes de antibióticos generales. Si no fueran suficientes, se continuaría con antibióticos suministrados por vía intravenosa. A veces es preciso el ingreso hospitalario.
  • En el caso de la meningitis vírica, lo mejor es el reposo, beber abundante líquido y analgésicos para aliviar el dolor y la fiebre.
  • En otros tipos de meningitis, lo importante es que se determine cuál fue el agente que provocó la infección y tratarlo directamente. Si ha sido por una reacción alérgica o enfermedad autoinmune, lo mejor es el tratamiento con corticoesteroides.
  • Es posible que se indique que se drenen los senos infectados (los huesos detrás del oído externo que se conectan al oído medio).
  • Otros cuidados que puede percibir el paciente son el suministro de líquidos por vía intravenosa y medicamentos para tratar las lesiones asociadas a la patología: edema cerebral, shock o crisis epilépticas.

Posibles consecuencias de la meningitis:

Las consecuencias de no percibir tratamiento adecuado a tiempo pueden ser graves. Cuanto más tiempo pase la persona en recibir tratamiento, mayores secuelas de tipo neurológico puede sufrir, tales como:

  • Convulsiones.
  • Problemas de memoria.
  • Pérdida de audición.
  • Trastornos en el aprendizaje.
  • Problemas en la marcha (caminar).
  • Daño cerebral.
  • Crisis epilépticas.
  • Insuficiencia renal.
  • En el peor de los casos, la muerte.

En cambio, con un tratamiento inmediato, todos los pacientes, hasta los afectados por una meningitis grave, pueden tener una buena recuperación.

Por cosas como estas, recalcamos la importancia de contratar un seguro de vida familiar para tener a nuestros niños y a nosotros mismos bajo un cuidado médico rápido y eficaz. Y esto puede hacerse desde que nuestros pequeños nacen. Todo ello va a ayudar a que nuestra armonía familiar continúe y podamos hacer frente a los sustos que podamos sufrir con respecto a nuestra salud y la de los nuestros.