Estiramientos. Por qué son más importantes de lo que piensas

Los estiramientos son un gran aliado, tanto de una buena práctica deportiva como de la prevención de lesiones. Repasamos cómo, cuándo y cuánto resulta estirar.

Hacer deporte aumenta la felicidad, pero, incluso para quienes practican poco deporte o lo hacen de manera esporádica, los estiramientos siempre están indicados.

Si quieres saber cómo vivir más y hacerlo con mejor salud, en este artículo te ofrecemos las claves para lograrlo. El ejercicio es una de ellas sin duda.

Cuando realizas estiramientos, lo que estás haciendo es añadir flexibilidad a los músculos. Esta flexibilidad adicional va a reducir de manera directa la posibilidad de lesiones. El estiramiento previo a la práctica deportiva no es siempre recomendable. Ojo, recuerda que no estamos hablando de calentar, el calentamiento siempre es importante, estamos hablando del estiramiento muscular.

Por ejemplo, para la práctica del running no existe unanimidad a la hora de cómo hay que estirar antes de correr. De hecho, muchos entrenadores y especialistas afirman que no hay que estirar, aunque sí calentar los músculos antes de la carrera. Sin embargo, en lo que todos coinciden es en la necesidad de estiramientos después de la práctica deportiva.

Estirar después de haber hecho ejercicio y con los músculos calientes, contribuye a que éstos recuperen la elasticidad y la longitud. Además, ayuda a descontraer la propia musculatura que, a lo largo de la práctica deportiva, ha quedado contraída, y, a paliar las pequeñas micro roturas musculares.

Curiosamente, tendemos a pensar en el estiramiento sólo desde un punto de vista preventivo o práctico en cuanto al ejercicio. No obstante, también desde un punto de vista estético en muchas disciplinas deportivas, por ejemplo en el running, puede contribuir a una musculatura fibrosa y alargada evitando un exceso de volumen, es decir, músculo más estilizado.

Cómo estirar de manera correcta

Hay muchas rutinas de calentamiento y estiramiento. Es muy interesante vayas buscando aquella que mejor se adapte a la práctica deportiva que vas a realizar y a tu cuerpo. En cualquier caso, hay algunos principios básicos que podemos tener en cuenta.

No estamos hablando de largas sesiones de estiramiento. Generalmente para el deporte aficionado, un máximo de 10 minutos antes y otros 10 minutos después debiera ser suficiente para estos estiramientos.

Cuando realizamos estiramientos resulta interesante haber calentado ligeramente de manera previa. A mayor nivel de intensidad de la actividad, mayor importancia cobra el hecho del estiramiento. También aquí influye la regularidad con la que practicamos deporte. Alguien no acostumbrado a la práctica deportiva va a necesitar más las fases de calentamiento y estiramiento que alguien acostumbrado practicar deporte de manera regular.

Cada deporte tiene su propia configuración de estiramientos y calentamiento más adecuada. Se trata de buscar opciones ya que, afortunadamente, hoy en día se ha avanzado mucho en todo esto y no te costará encontrar lo más adecuado para el deporte prácticas, o simplemente para mantener tu cuerpo en forma en el día a día y prevenir lesiones musculares.

En cualquier caso hay cuestiones comunes a prácticamente todos los tipos de estiramiento:

  • No realizar los estiramientos de manera buscar ni excesivamente agresiva.
  • Utilizar la respiración durante el proceso de estiramiento. Una buena respiración no sólo es útil durante la práctica deportiva, también, en el proceso de estiramiento o calentamiento.
  • El estiramiento no significa colocar el músculo al límite. Una vez notamos el tirón del músculo debemos mantener la presión en un punto de manera sostenida y no forzar más.
  • Hay muchas opiniones sobre el tiempo de tensión en un estiramiento. En cualquier caso más de 30 segundos no es una buena idea.

Recuerda que, si realizas de manera correcta un buen estiramiento vas a poder reducir la tensión muscular, vas a relajar tu cuerpo, pero, sobre todo, vas a aumentar más tu rango de movimiento y vas a poder prevenir lesiones musculares.

 Además, de otros beneficios como mejorar la circulación sanguínea, y ayudar a la regulación de la tensión y el estrés muscular.