Infecciones típicas del verano

Infecciones típicas del verano

En la época estival estamos expuestos a infecciones típicas del verano como faringitis, otitis o cistitis. Te explicamos cuáles son las más frecuentes.

“¿Mi mejor verano? Sin duda, uno que todavía no he vivido”. Philip Roth, escritor estadounidense

El periodo estival, aunque se asocie a vacaciones y a descanso, no está exento de ciertos peligros para la salud. En verano sometemos al cuerpo a una serie de agentes externos que pueden favorecer la aparición de ciertos tipos de infecciones típicas del verano. El sol, las altas temperaturas, las comidas copiosas y el cloro de la piscina son algunos de esos factores que pueden tener un efecto nocivo sobre nuestro organismo.

Las infecciones más características del verano son de varios tipos:

  • Infecciones gastrointestinales. En verano es común cambiar los hábitos alimenticios. Tendemos a comer más alimentos crudos como las frutas y las verduras que, si no se limpian bien, pueden ser una fuente de gérmenes. Además, el calor puede acelerar la descomposición de los alimentos produciendo bacterias que, si se ingieren, dan lugar a infecciones como la gastroenteritis. Estas infecciones también pueden ser víricas. Unas de las principales consecuencias de este tipo de infecciones suelen ser la diarrea y los vómitos. Hay que tener mucha precaución porque estos síntomas, unidos a las altas temperaturas del verano, pueden ocasionar una deshidratación severa, sobre todo en niños y ancianos.
  • Infecciones respiratorias. El verano también se caracteriza por los cambios bruscos de temperatura. Pasamos del calor sofocante de la calle al aire acondicionado de casa o del bar en cuestión de minutos. Esto favorece las infecciones de las vías respiratorias superiores: faringitis, laringitis, sinusitis y bronquitis. La otitis es la infección de las vías respiratorias superiores más frecuente en verano. Una de sus principales causas es pasar mucho tiempo debajo del agua. La humedad favorece la infección por parte de cierto tipo de bacterias causando la inflamación del oído. Se trata de una de las patologías más frecuentes en los niños.
  • Infecciones de la piel. El calor y la humedad favorecen también la infección de la piel por hongos. La infección micótica más frecuente en verano es el pie de atleta.
  • Infecciones urinarias. La cistitis es otra de las infecciones más frecuentes en estos meses porque la humedad de los bañadores y el agua fría favorecen su aparición. Es una infección con mayor incidencia en mujeres que en hombres.

La mejor manera de pasar unas buenas vacaciones sin el peligro de posibles infecciones es prevenirlas. Para ello es fundamental cuidar mucho la higiene, conservar los alimentos bien refrigerados, beber siempre agua embotellada cuando se viaja, proteger la piel del sol y evitar los cambios bruscos de temperatura.

Si sospechas que puede tener alguna infección, acude a tu médico para que te prescriba el tratamiento adecuado.