Operación bikini sin hacer dieta

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“El secreto para tener buena salud es que el cuerpo se agite y que la mente repose.” Vincent Voiture

 ¿Has notado que tu cuerpo se ha hinchado en poco tiempo? Quizás los pantalones ya no te entran, o el anillo que siempre has llevado, ahora te aprieta en el dedo. Estas son algunas de las señales, pero también debes prestar atención si notas tus piernas y tobillos hinchados, orinas menos de lo habitual y has cogido unos cuantos kilos de más de forma repentina e injustificada.

La conclusión lógica es que has engordado y necesitas adelgazar, pero puede que no hayas acumulado grasa, sino que estés reteniendo líquidos. Si es así, la solución no está en hacer dieta, o al menos no el tipo de dieta que estás pensando.

La retención de líquidos es un problema bastante habitual. Sobre todo afecta a las mujeres, por el componente hormonal que tiene, y especialmente en verano, debido a las altas temperaturas. 

¿Cuáles son las causas de la retención de líquidos?

  • Mala hidratación.
  • Exceso de sal y falta de proteínas en la dieta.
  • Vida sedentaria o estar muchas horas sentado o de pie.
  • Cambios hormonales, como los propios de la menstruación, el embarazo o la menopausia.
  • Algunos medicamentos, como los corticoides, hormonales o antiinflamatorios no esteroideos.
  • Determinadas enfermedades del corazón o de los riñones y alteraciones de la tiroides.

Cuando las causas no son patológicas, la retención de líquidos se puede combatir con un cambio de estilo de vida y una dieta saludable (que no es lo mismo que hacer dieta).

Consejos para combatir la retención de líquidos

  • Reduce la sal (sodio) en las comidas, tanto la que añades por tu cuenta como los alimentos que ya la llevan en cantidad, como conservas, ahumados, embutidos y quesos curados.
  • Bebe más líquidos, sobre todo agua baja en sodio o infusiones y olvida las bebidas carbonatadas o azucaradas.
  • Toma alimentos ricos en agua. Frutas como la sandía o el melón son una buena idea.
  • Las legumbres y los cereales de grano entero son ricos en potasio; inclúyelos a menudo en tus comidas.
  • Consume proteínas, sin olvidar que hay fuentes vegetales que aportan una buena cantidad de ellas.
  • Evita los platos precocinados y la comida rápida, suelen llevar mucho sodio, entre otras cosas perjudiciales.
  • Come alimentos diuréticos, sobre todo frutas y verduras, como la piña o los espárragos.
  • Consume alimentos ricos en vitaminas E y P, que ayudan a reforzar la fragilidad de los capilares, como los frutos rojos y los cítricos.
  • Si tienes sobrepeso, pierde los kilos que te sobran, asesorado por un nutricionista.
  • Haz ejercicio con regularidad: la natación es muy recomendable.
  • Prueba el drenaje linfático manual, ayuda a que no se cumulen líquidos o que se reabsorban.
  • Evita estar mucho tiempo sentado o de pie en la misma postura.
  • Duerme con las piernas un poco en alto.
  • No utilices prendas de vestir muy apretadas.
  • Evita el exceso de calor.

Si con las pistas que te damos has llegado a la conclusión de que estás reteniendo líquidos, y sobre todo si tienes la mínima sospecha de que la causa pueda ser patológica, dirígete a tu médico para que pueda hacer un diagnóstico o indicarte el especialista más adecuado. Recuerda que la cuestión no es estar delgado, sino sano, y la salud hay que dejarla en manos de los especialistas. Si tienes un seguro de salud, aprovecha para elegir el profesional que te convenga y que te vea sin listas de espera.