Reflujo gastroesofágico: causas, síntomas y tratamiento

El reflujo gastroesofágico es una enfermedad que hay ido en aumento en los últimos años y en la que influyen diversos factores, pero a menudo el estrés tiene un papel predominante en su aparición. Teniendo en cuenta que muchas personas viven con estrés crónico, no es de extrañar por tanto que cada vez haya más afectados por reflujo gastroesofágico.

Por si os interesa profundizar un poco más en las causas y consecuencias del estrés, os dejo nuestro artículo. Verás que es un tema con muchas más aristas de las que solemos sospechar.

Volviendo al reflujo gastroesofágico, se sabe que en España lo padecen en torno al 23% de la población, es decir casi una de cada cuatro personas. Sin embargo no llega a la mitad de los afectados, los que lo comunican a su médico.

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Causas del reflujo gastroesofágico

Esto trae como consecuencia un empeoramiento paulatino del cuadro, con la aparición de nuevos síntomas asociados o de más intensida. De todos modos, antes de hablar de los síntomas, empecemos por qué es exactamente el reflujo y sus casusas.

El reflujo aparece cuando la barrera que debe separar al contenido estomacal del esófago, no es efectiva, por tanto, ese contenido sube junto al ácido estomacal. Cuando esto se da con frecuencia, la pared del esófago se irrita, e incluso puede inflamarse y acabar siendo dañado.

El reflujo afecta desde estómago a garganta o boca

Entre las causas más frecuentes del reflujo esofágico está el debilitamiento de los músculos que controlan la válvula que se encuentra entre el estómago y el esófago, o un funcionamiento anormal de los mismos.

Otra causa muy frecuente es la hernia de hiato, seguro que te suena, pero puede que no tengas muy claro en qué consiste. Pues en este caso lo que sucede es que la porción superior del estómago sube por una abertura de la musculatura del diafragma.

Este cambio de posición favorece que el ácido estomacal ascienda por el esófago, y por tanto que se produzca el reflujo gastroesofágico.

Se sabe también que cualquier factor que aumente la presión abdominal, como la obesidad, comidas copiosas o estar en un estado avanzado del embarazo, favorecen el reflujo gastroesofágico.

Por otro lado, es de sobra conocido que el estrés altera la producción de ácido, dificulta los movimientos de la musculatura digestiva, y además nos hace más sensibles a las sensaciones que ocasiona el reflujo.

Todo ello hace que personas que nunca habían padecido reflujo, comiencen a notarlo en épocas de estrés, bien sea este de tipo laboral o personal.

Finalmente, determinados alimentos pueden favorecer el reflujo, pero de esto te hablaré un poco más adelante

Síntomas del reflujo gastroesofágico

Los síntomas más comunes del reflujo gastroesofágico son la sensación de acidez en la parte superior del estómago, o notar como esa acidez asciende a lo largo del esófago. Estos síntomas suelen aparecer tras comer o cuando nos tumbamos, por ejemplo, al acostarnos por la noche.

Por desgracia, hay muchos más, tal como nos lo explica la Fundación de la Clínica Mayo, una entidad de investigación, que incluye la práctica clínica, con gran prestigio a nivel internacional. Entre esos síntomas encontramos:

  • Quemazón en la boca del estómago
  • Quemazón en el esófago
  • Regurgitación de alimentos
  • Digestiones lentas y pesadas
  • Dificultades al tragar
  • Dificultades para dormir
  • Desgaste de las piezas dentales

Como ves la enfermedad por reflujo gastroesofágico, va mucho más allá del estómago y el esófago. Esto es debido a que el ácido suele ascender por todo el tubo digestivo, incluso llegando a la boca, ocasionando el desgaste del esmalte dental.

Otra de sus consecuencias es la esofagitis por reflujo, que implica una inflamación crónica del esófago, con dolor frecuente en la zona.

La esofagitis debe de ser controlada muy de cerca, pues puede dar lugar a daños permanentes, y es factor de riesgo para que el tejido se altere y se desarrolle un cáncer de esófago.

Síntomas respiratorios del reflujo

Otros síntomas bastante frecuentes, son los relacionados con el aparato respiratorio ¿Te sorprende? Pues aunque no aparezcan tan habitualmente como los que atañen directamente al sistema digestivo, también se dan.

Los síntomas respiratorios por reflujo gastroesofágico, surgen fundamentalmente por dos causas. Una es que el ácido pueda desviarse a las vías respiratorias. La otra es, que ascienda alcanzando la laringe y la faringe, zonas comunes para el aparato digestivo y el respiratorio.

Con la repetición de los episodios de reflujo, estas zonas se dañan, dando lugar a faringitis por reflujo y laringitis por reflujo.

El conjunto de síntomas asociados a estos procesos son:

  • Dolor de garganta por faringitis
  • Dolor en el pecho
  • Afonía por laringitis
  • Tos seca
  • Dificultades respiratorias
  • Agravamiento del asma

Como ves, el reflujo gastroesofágico no es ninguna tontería, y hay que controlarlo.

¿Qué alimentos causan reflujo?

Algunos alimentos pueden aumentar la producción de ácido estomacal, lo que suele empeorar los síntomas del reflujo gastroesofágico. Este es el caso por ejemplo de café y el alcohol, que además irritan de manera directa la mucosa digestiva. Lo que sucede también con las frutas ácidas, la mayoría de los refrescos o el chocolate.

Por otro lado, los alimentos grasos y los hidratos de carbono, favorecen la relajación del los músculos de la válvula que separa el estómago del esófago, por tanto la abertura de esa válvula. Esto también favorece el reflujo, pues esa válvula tan solo debería abrirse para permitir el paso de los alimentos hacia el estómago, y no dejar que asciendan.

cafe y alcohol empeoran mucho el reflujo gastroesofágico

Si quieres saber más sobre los mecanismos de acción de los alimentos que causan reflujo, te dejo este estudio sobre “Dieta y su influencia en el manejo del reflujo” . Que ha realizado conjuntamente la Universidad de Medicina de Filadelfia con uno de los centros médicos de Nueva York, especializados en investigación.

Por nuestra parte, te dejo la lista de alimentos que más pueden favorecer el reflujo gastroesofágico:

  1. Especias
  2. Menta
  3. Alcohol
  4. Refrescos
  5. Café y té
  6. Chocolate oscuro
  7. Mantequillas
  8. Azúcares
  9. Frutos secos
  10. Aceites: especialmente en frituras
  11. Frutas ácidas: pomelo, naranja, tomate
  12. Exceso de carbohidratos: arroz, pasta, pan, galletas…
  13. Exceso de grasas: quesos, embutidos, pastelería…

Tratamiento natural del reflujo gastroesofágico

Como hemos visto la dieta puede ayudarte a controlar el reflujo gastroesofágico, pero existen otros factores igual de importantes o más, que pueden mejorar el reflujo.

Por eso, para un tratamiento natural del reflujo gastroesofágico, también debes de tener en cuenta:

  • Es conveniente abandonar el tabaco, pues favorece que se abra la válvula del esófago
  • Cenar temprano, y de manera ligera, pues en la noche se es más propenso al reflujo
  • Elevar la parte alta de tu colchón,  para reducir la ascensión del ácido al acostarte
  • Evitar excesos alimentarios, pues a más se llene el estómago, más fácilmente ascenderán los alimentos
  • Evitar ejercicios que aumenten la presión sobre el estómago, por ejemplo los abdominales
  • Trabajar en reducir el estrés: Minfulness, yoga, ayuda psicológica…
  • Consumir algunas infusiones digestivas, suavizantes o levemente antiinflamatorias: manzanilla, regaliz, malva…
  • Consumo de bicarbonato sódico, 1 cucharilla de postre es suficiente, aunque no es conveniente recurrir a él con frecuencia, pues también tiene sus contraindicaciones
  • Preparaciones farmacéuticas, con principios activos naturales, como el ácido hialurónico, han demostrado también proteger a la mucosa digestiva

¿Cómo curar el reflujo?

Todos estos consejos pueden ayudarte en el caso de que tu reflujo sea leve o esporádico, incluso si es más grave o frecuente, pero en este último caso deberás consultar con tu médico.

Ten en cuenta que cuando los síntomas aparecen habitualmente, será necesario incorporar algún fármaco para curar el reflujo, o al menos evitar que ocasione daños en la mucosa digestiva.

Entre los medicamentos más utilizados para curar el reflujo está la familia de las sales de aluminio, que neutralizan el ácido de manera momentánea. Entre ellos el más conocido es el Almax, de venta libre, pero que no debe usarse con frecuencia sin supervisión médica.

Las sales de aluminio pueden presentar diversos efectos secundarios, como la diarrea o la baja mineralización de los huesos, por tanto no debes abusar.

Por otro lado está la familia del omeprazol: pantoprazol, lansoprazol, esomeprazol… que funcionan de manera muy similar, pero tienen distinta potencia. Por eso deberá ser tu médico el que elija el mejor para ti, según tu sintomatología.

Entre sus efectos secundarios a largo plazo está la reducción de absorción de vitamina B12, del magnesio, la baja mineralización ósea, incluso un incremento del riesgo cardiovacular… De todos modos, como has visto, no controlar el reflujo, sí que puede tener graves consecuencias, incluido el cáncer de esófago.

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Ahora que ya sabes todo lo que puedes hacer para controlar el reflujo gastroesofágico, y evitar sus consecuencias, espero que no retrases más comenzar a tratarlo; o si ya lo haces, animarte con alguna de las medidas de estilo de vida, para controlarlo aún mejor.

Espero que te haya gustado nuestro artículo, y sobre todo que hayas aprendido mucho con él, y si es así, no dejes de compartirlo, seguro que puede serle útil a muchas otras personas.

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Deva Camino Monteserín

Máster Universitario en Salud Natural y Nutrición. Experta en Alimentación Antiinflamatoria y psiconeuroendocrino-inmunología, el área de la ciencia que estudia la relación del sistema nervioso con el resto de nuestro organismo. Diploma de estudios avanzados en: Microbiota, inmunidad y sistema digestivo. Cursos de doctorado en: Biología del Cáncer. Autora de los libros: "¿Y ahora qué puedo comer?" y "Comer para cuidarse". Compagino la pasión de mi trabajo en consulta con la impartición de diversos cursos y las charlas divulgativas.