Síndrome pre-vacacional: Qué es y cómo combatirlo

Seguro Vida Aegon sindrome-prevacacional-que-es

“Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas”. Elbert Hubbard. 

Llevas todo el año deseando que llegue este momento, fuiste el primero de tu departamento en pedir las fechas; puede que incluso el primero de la empresa ¡Y has invertido más tiempo en planificar las vacaciones que tu boda! Que si playa o montaña, que si hotel o apartamento, que si julio o agosto…

Lo tienes todo listo, te apetecía muchísimo pero… estás empezando a agobiarte ahora que se aproxima el momento y claro, te preguntas, ¿soy raro? ¿Prefiero estar trabajando que irme de vacaciones? Lo cierto es que si te sirve de consuelo, estos pensamientos son bastante habituales, y desde hace tiempo tienen un nombre: síndrome pre-vacacional. Hay quien dice que como tantos síndromes es algo inventado con el afán de ponerle nombre a todo. Da igual, con nombre o sin él la sensación es real y muy común.

¿Por qué sucede?

Hay personas que se agobian porque no tienen pareja, amigos o seres queridos con quienes disfrutar de las vacaciones; otros, por el contrario, piensan que van a ser demasiados días con la familia y les abruma pasar 24 horas al día con los suyos. También hay quien no puede desconectar del trabajo, especialmente si son autónomos o tienen su propio negocio. Y también hay gente que simplemente no puede permitirse unas vacaciones fuera de su lugar de residencia y le frustra desperdiciar sus días libres encerrado en casa.

Razones hay muchas, pero, ¿qué puedes hacer para evitar el síndrome pre-vacacional o al menos sobrellevarlo? Aprovecha la cuenta atrás para tus vacaciones y pon en práctica estos consejos:

Cómo combatir el síndrome pre-vacacional:

  • No pongas tus expectativas demasiado altas: Piensa en simplemente en disfrutar lo que vaya viniendo y vive el día a día.
  • Planifica lo que sea necesario: No dejes para el último momento la reserva de los vuelos, hoteles y transportes; sobre todo si no tenerlo cerrado te va generar más nervios.
  • No traslades el estrés del resto del año a las vacaciones. En verano no hay prisa por llegar al colegio ni a la oficina, podemos relajar un poco las normas y los horarios.
  • Si no puedes irte a ningún lado este año, busca actividades en tu lugar de residencia. Siempre hay algo que quieres hacer o sitios que deseas visitar, pero durante el año no tienes tiempo. ¡Ahora es el momento ideal! Además, estará todo menos masificado de gente.
  • Si vais a un apartamento, toda la familia debe concienciarse de que TODOS deben colaborar haciendo camas, cocinando, poniendo la mesa… así, las tareas domésticas se harán más rápido y podréis disfrutar del tiempo de ocio juntos.
  • Organiza con tiempo el trabajo para dejar pendiente lo menos posible y delegar lo que sea necesario de manera organizada.
  • Si tienes mascotas que no puedan viajar, habla con tiempo con alguien de confianza para que las cuide o contrata el servicio en un hotel para animales de compañía.

 

Asegura tu bienestar y el de los tuyos

Muchas personas se plantean contratar un seguro de viaje o de salud que les cubra durante sus vacaciones. Esto es una buena medida para disfrutar de más tranquilidad, ya que puedes desentenderte del “qué pasaría si…”.

Pero si te aseguras cuando vas a viajar, ¿por qué no hacerlo cuando estás en casa? Contratar un seguro de vida cuando tienes personas a tu cargo garantiza que no les faltará de nada, pase lo que pase y cuando pase.