El dato clave para averiguar tu tolerancia al riesgo

Antes de comenzar a invertir es necesario conocer la tolerancia al riesgo que tienes. Hay muchos factores que influyen en la tolerancia al riesgo, y hay un elemento importante a tener en cuenta, la caída máxima que soportarías en tu inversión.

Sin embargo, tampoco resulta sencillo calcular dónde está el punto exacto de caída máxima que soportarías una inversión. Para ello, vamos a necesitar tener en cuenta algunos factores importantes antes de valorar a fondo y de manera definitiva, cuál es esa caída máxima que puedes asumir.

El capital de riesgo

Antes de decidir el capital de riesgo, que es un factor clave a tener en cuenta, se debe conocer el valor neto.

El valor neto sería la suma de los activos menos los pasivos personales. De ahí deberíamos extraer cuál es el capital de riesgo. El capital de riesgo sería aquella cantidad de dinero que podamos utilizar para invertir o destinar a productos financieros, y que, en caso de perderse, no afectaría a nuestra calidad de vida mi poder adquisitivo.

Generalmente se asocia capital de riesgo con capital líquido o que puede transformarse en líquido de manera rápida. Por ello, técnicamente, alguien que tiene un alto valor neto puede llegar a asumir mayores riesgos en sus inversiones. Cuanto menor es el porcentaje del patrimonio neto total, que viene a compensar la inversión, la tolerancia al riesgo es más agresiva habitualmente.

Resulta fácil entender que, cuando se asume un riesgo excesivo con poco capital, las posibilidades de fracaso son elevadas. Por tanto, he aquí la primera clave a la hora de valorar cuál es la caída máxima que soportarías en la inversión: calcular de manera lo más exacta posible cuál es el capital de riesgo que puedes llegar a asumir.

Tener objetivos y comprender las herramientas de inversión

De hecho da igual que se trate de una inversión en renta variable, o de colocar nuestro dinero en un seguro de ahorro. Realmente en todos los casos deberías comprender lo más claramente posible donde está colocado tu dinero, y, por supuesto, tener unos objetivos claros para las herramientas contratadas.

Si te marcas objetivos determinados, por ejemplo, has hecho un buen cálculo de lo que necesitas ahorrar para la jubilación, y tienes un objetivo concreto de dinero, puedes establecer una relación entre lo que deseas ganar y lo que te puedes permitir perder. No hacer este cálculo es uno de los errores que debes evitar al planificar la jubilación.

La mezcla de conocimiento de los instrumentos en los que vas a colocar tu dinero, y los objetivos claros, te va a permitir analizar mucho mejor tu situación respecto a la inversión.

No pienses solo en el dinero

Este es un error bastante habitual, que, de hecho, es comprensible. Enfocamos todo el análisis sobre el riesgo en función del dinero, como si éste fuera algo inmutable y sobre el que no instruyen otros elementos. Por supuesto esto no es así en absoluto.

Desde la edad, hasta la cultura financiera, la reacción emocional ante las pérdidas o las ganancias, las experiencias pasadas propias o cercanas, existen un enorme número de elementos que van a influir en nuestra tolerancia al riesgo. Por ello, no debes tomar a la ligera factores que vayan más allá del dinero que puedes o no puedes perder, en un primer análisis de tu punto de caída máxima.

Conocer dónde está tu punto de caída es mucho más que quedarte tranquilo al hacer una inversión. Realmente se trata de un proceso de análisis importante y complejo de tu situación financiera, en el que es básico ser capaz de buscar el equilibrio tanto los objetivos personales como las metas económicas. Ten en cuenta que una buena percepción de cuál es tu tolerancia al riesgo va a ser una de las principales bazas para qué tú dinero corra el menor riesgo posible en las inversiones.