Trucos para ahorrar dinero: 10 formas de engañar a tu cerebro para que ahorre

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Ahorrar dinero depende de la manera en la que tomamos nuestras decisiones. Es posible entrenar nuestro cerebro para adquirir nuevos hábitos. Hay muchas formas de lograrlo, pero si algo tienen en común los trucos para ahorrar dinero más efectivos es que son duraderos.

En términos de consumismo esto se traduce en modificar nuestros hábitos y comportamientos, algo así como hackear o engañar al cerebro para no responder al impulso de compra de manera inmediata para que así pueda entrar en juego la parte racional que decidirá si compra o no tras analizar el gasto.

1. Aprende a disfrutar más de las cosas

De todos los trucos para ahorrar dinero, este es clave. Si todos los días haces lo mismo, al final, se vuelve repetitivo y es posible que no lo disfrutes de la misma manera. Del mismo modo, si cada vez que vas a realizar una compra cedes al impulso de hacerlo, tanto el disfrute de lo adquirido, como la propia recompensa de la adquisición, van a ser menores. Es lo que se conoce como el principio de habituación.

Una forma de combatir este fenómeno es ponerse plazos para las compras. Para hacerlo puedes destinar un día determinado dentro del plazo de tiempo que tú quieras para comprar ropa o cualquier otra cosa que te apasione. Saborea previamente ese día, marca tu presupuesto, y disfruta de tus compras.

2. Utiliza la técnica del aplazamiento

Aunque tiene muchos formatos, la técnica del aplazamiento es muy eficaz y, realmente útil. Consiste en aplazar cualquier compra un periodo de tiempo determinado. Por ejemplo, cuando veas algo que quieres no lo compres de forma inmediata, espera una semana para hacerlo. Si pasada una semana el impulso de la compra sigue siendo el mismo, puede ser que realmente estés ante una compra meditada.

Sin embargo, te sorprenderá saber que, probablemente, si sigues este método tu cerebro acabe desechando muchas compras. Y es que buena parte de lo que pensamos que necesitamos son en realidad deseos de los que resulta fácil prescindir. Es más, el simple hecho de tener que volver a desplazarte para comprarlo puede ser un motivo disuasorio suficiente como para no comprarlo.

3. ¿Qué prefieres, el producto o el dinero?

De todos los trucos para ahorrar dinero, también destaca la técnica de autoengaño. Lo más sencilla sería imaginar que la persona que nos va a vender el producto nos ofrece la alternativa de comprar el producto o darnos el dinero que vale. Si nuestra elección es el dinero, ya lo tenemos en nuestra cartera o en nuestra tarjeta, por lo que no deberíamos realizar la compra.

Es un engaño simple y muy eficaz ya que nos permite valorar la importancia del producto que vamos a adquirir realmente frente a su coste monetario.

4. Busca uno más barato

Este truco es una variante de la regla del aplazamiento. Antes de comprar cualquier cosa, investiga si hay una opción más barata. Hacerlo pospondrá la compra inmediata y te permitirá meditar sobre lo que vas a comprar. Además, en caso de comprarlo te asegurarás de elegir siempre la opción más barata.

5. Plan de ahorro compartido

En este caso más que de un engaño a nuestro cerebro, se trata de un elemento coercitivo o de presión. Un plan de ahorro compartido con tu pareja, con un familiar, con un amigo, con objetivos comunes o no, pero puesto en común, nos presiona para cumplir las cifras y objetivos recogidos en el plan.

Esto es especialmente eficaz en el caso de la economía familiar, donde te puedes autoimponer unos criterios racionales de control del gasto, y apoyarnos mutuamente para cumplirlos.

6. Recompensa por no gastar

Esta es otra idea interesante que puede modificar el comportamiento a la hora de enfrentarte a cualquier gasto. En este caso hay que definir una recompensa cada vez que no compremos algo que nos haya apetecido. Por ejemplo, puede ser un porcentaje del precio de lo que no has adquirido, imagínate un 10%. Ese dinero se deposita en una hucha virtual, puede ser un producto de ahorro o similar. Para que el ahorro sea completo hay que marcar también un objetivo financiero para ese ahorro.

7. Sal a la calle con el dinero justo

Probablemente este es uno de los trucos para ahorrar dinero más antiguos. No portar grandes cantidades de dinero en nuestra cartera es otro elemento disuasorio importante, y, además muy eficaz. Saber que solo tienes una cantidad determinada, te hace ser prudentes ya que siempre se tiende a guardar una parte para posibles imprevistos.

8. Paga más en metálico

Esta idea va en línea con la anterior, y realmente resulta eficaz. Se trata de combinar no llevar mucho dinero en la cartera, pero, sin embargo, utilizar los pagos en metálico más que los pagos con tarjeta. Es un hecho comprobado que las personas son más renuentes a gastar el dinero en metálico que a través de una tarjeta, cuya sensación de virtualidad nos desinhibe más a la hora del gasto.

9. Utiliza tarjetas prepago

Las tarjetas prepago son una excelente alternativa para pagar con tarjeta cuando deseamos controlar el gasto. Además, nuestra mente, será consciente que disponemos de la cantidad de dinero limitada, la cual no podemos agotar, por lo que los gastos serán más razonados en principio.

Además, usar este tipo de tarjetas en lugar de las tarjetas de débito clásicas, y mucho más en las tarjetas de crédito, permite un mejor control de las finanzas personales en época de ahorro.

10. Aplica la regla del 10/10/10

Esta es una regla clásica para el ahorro que ayuda a la motivación positiva a la hora de mejorar el gasto, es decir de hacer un gasto más racional. Para ello, antes de comprar un producto, hay que pensar cómo te sentirás sobre esa compra y ese producto dentro de 10 días, dentro de 10 semanas, o dentro de 10 meses. Esto se puede alargar o acortar: 10 minutos, 10 días, 10 semanas o 10 semanas, 10 meses, 10 años, dependiendo del tipo de producto y su coste.

Suele ser interesante porque permite comparar la funcionalidad de lo que vamos a adquirir y su valor en el tiempo.

11. Ten un presupuesto con objetivos

Los objetivos a medio plazo son un gran aliado de nuestro cerebro a la hora de racionalizar las compras. Tener un presupuesto en el que figure un objetivo financiero a medio plazo, puede ser un viaje, un cambio de coche, o cualquier otro, es una buena medida para tratar de engañar a nuestro cerebro, cumplir el presupuesto y gastar menos.

Por supuesto, el ahorro en este caso además tiene la recompensa de cumplir los objetivos financieros. Esta recompensa, una vez obtenida, fomenta mucho y de manera muy sólida el hábito del ahorro.

Muy ligada a esta idea también está la importancia de centrarse en los grades gastos, tal y cómo te contábamos hace algunas semanas.

12. Automatiza tu ahorro

Una de los mejores trucos para ahorrar dinero y gastar menos es hacer que nada dependa de tu mente. Si tu cerebro ni tu fuerza de voluntad entran en juego, no hay riesgo de actuar por impulso. La forma de lograrlo es automatizando el ahorro y tus finanzas personales. Así te lo contábamos con más detalle en nuestro post ¿Cómo ahorrar cada mes?

Ahorrar no es algo innato. El cerebro humano no está precisamente pensado para ahorrar y la sociedad tampoco ayuda. Vivimos probablemente el momento de la historia en el que el consumo es más asequible. La llegada de Internet y las compras en la red han multiplicado de manera exponencial las posibilidades de gastar donde y cuando sea. Por ello, la forma de evitar esta vorágine pasa por contar con herramientas de ahorro como estos.

Por otro lado, hay productos como los seguros de ahorro que permiten configurar sistemas de aportaciones automáticas todos los meses. Es decir, que tú estableces cuánto quieres ahorrar cada mes y el propio producto se encarga de emitir un recibo para retirar ese dinero de la cuenta. Así ahorrarás sin tener que hacer nada.