¿Qué es el TIN en un préstamo?

que es el TIN en un préstamo

El TIN o Tipo de Interés Nominal y la TAE o Tasa Anual Equivalente son dos de los indicadores que deberías tener en cuenta al analizar cualquier préstamo, incluida la hipoteca.

Ambas sirven para medir los intereses que pagarás por el dinero que pidas, aunque engloban conceptos diferentes. Por eso, es importante tener claras las limitaciones del TIN y lo que supone la TAE para poder comparar préstamos. Así no cometerás el error más habitual, fijarte sólo en la cuota mensual del préstamo.

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¿Qué es el TIN?

El TIN es el tipo nominal del préstamo. Es el interés que aplicará el banco por prestarte el dinero y el porcentaje fijo que pactas con la entidad al pedir el préstamo.

En otras palabras, el TIN son los intereses que pagarás por cada euro que te presten sin tener en cuenta el resto de gastos. Y es que este indicador solo refleja el coste del producto financiero, del préstamo.

El tipo nominal de cada préstamo es libre y por eso puede ser más o menos alto dependiendo del tipo de préstamo y de la entidad. El único límite es que no entre dentro de lo que se considera usura en España, que es un tipo inusualmente alto respecto a la media de su categoría.

Por ejemplo, un tipo del 23% cuando la media para esa modalidad de préstamos es del 16%.

cómo calcular el TIN

¿Cómo calcular el TIN de un préstamo?

Calcular cuánto pagarás por un préstamo con el tipo nominal es muy sencillo. Solo tienes que multiplicar la cifra que hayas pedido por el TIN y dividirlo entre 100.

Por ejemplo, un préstamo de 10.000 euros a un año un tipo anual del 12% arroja un resultado de 1.200 euros, que serán los interés que pagues. El TIN se expresa normalmente en términos anuales. Para averiguar el TIN mensual sólo tienes que dividir en anual entre 12 o entre el número de meses que dure el préstamo si es inferior al año.

El TIN es un indicador útil para saber si un préstamo es caro o barato o si un depósito es rentable. Sin embargo, no cuenta toda la historia del mismo. Para eso existe precisamente la TAE.

¿Qué es la TAE?

La Tasa Anual Equivalente y se creó para poder comparar productos bancarios con plazos diferentes. Por ejemplo, un depósito a 9 meses y otro a 12 meses, ya que tanto el TIN como el TAE se pueden aplicar a préstamos e inversiones. Así, puedes comparar qué depósito renta más en términos reales y todo anualizado. Y es que si solo usas el TIN, se referirá a periodos diferentes.

Para poder usarse como medida de comparación, la TAE va más allá del tipo nominal y refleja el coste total del préstamo, incluidas las comisiones y gastos adicionales, por ejemplo.

Así, la TAE es un indicador más completo que el TIN cuando se trata de comparar el coste real de un préstamo o una hipoteca. Y lo es porque suma casi todos los gastos que tendrás que pagar por ese dinero que pides prestado.

¿Cómo se calcula la TAE?

El cálculo del TAE es algo más complejo que el del TIN por todos los elementos que intervienen. En concreto el TAE de un préstamo incluye:

  • El TIN
  • Las comisiones bancarias del préstamo, como por ejemplo la de apertura, cancelación total o amortización parcial.
  • La periodicidad de los pagos, es decir, cómo se estructura el préstamo y su sistema de amortización.

Lo que la TAE no incluye en el caso de un préstamo son los gastos que se puedan pagar a terceros, los seguros asociados y las garantías. Estos datos sí se suman al calcular la TAE de un préstamo hipotecario, aunque no los de amortización total o parcial. De hecho, es una diferencias entre el TIN y la TAE en las hipotecas.

Una vez determinado el TAE del préstamo, la fórmula para saber cuánto pagarás en total por ese préstamo es la misma que seguirías con el TIN.

diferencias entre TIN y TAE

Diferencias entre TIN y TAE

Ahora que ya conoces ambos términos. ¿Cuál es la diferencia exacta entre TAE y TIN? ¿Por qué existen dos fórmulas para los intereses de un préstamo o una hipoteca? Básicamente porque ambas aportan datos claramente diferente.

El TIN tiene valor informativo, pero poco más. Siempre se dejará información por el camino. De hecho, por esos las entidades financieras están obligadas por el Banco de España (BdE) a informar del TAE del producto.

La TAE sirve para comparar y tener claro el coste real de un préstamo o el rendimiento real de un depósito descontando gastos. Es un indicador mucho más fiable de lo que pagarás por financiarte.

De hecho, puede darse el caso de un préstamo al 0% de interés con un TAE positivo. Esto es habitual en las propuestas de financiación sin intereses que sí incluyen gastos de gestión o apertura. Para que lo entiendas mejor, piensa en un préstamo de 300 euros al 0% con un coste de 9 euros en gastos de gestión. El TIN será del 0%, pero el TAE del 6,71%.

El TAE y el TIN en los productos financieros

El TIN Y el TAE están presentes en todos los productos financieros, pero son especialmente útiles en tres de ellos: depósitos, préstamos personales e hipotecas.

En un depósito, el TIN te dirá el rendimiento básico que obtendrás, pero no las comisiones que puedes pagar. Además, ni siquiera tiene por qué ser anual si el depósito es a menos de 12 meses. Por eso mismo, si quieres saber qué depósito renta más, fíjate en el TAE, que puede ser menor que el TIN.

El TIN en los préstamos personales es un elemento más o menos decorativo. Este es el producto fonde más diferencia puede haber entre el TIN y el TAE final. La razón, como has visto en el ejemplo anterior.

La diferencia entre el TIN y TAE en una hipoteca suele ser menor, aunque también existe. Recuerda que el TAE de una hipoteca suma los gastos de constitución y los gastos periódicos como el seguro contra incendios, que es obligatorio.

¿Y el resto de seguros? El seguro de vida de la hipoteca figurará en el TAE si el banco lo suma a su oferta para reducir el tipo de interés, por ejemplo, pero no en caso contrario.

La razón es que los gastos opcionales no se suman al TAE de la hipoteca. Ahí figuran comisiones como la de amortización, que no es obligatoria realizar y queda fuera del cálculo.

Más allá del TAE del préstamo, recuerda que puedes elegir con quién contratas el seguro de hogar, incluso si tienes hipoteca, y lo mismo ocurre con el seguro de vida. Uno de los errores más repetidos al contratar estos productos con la hipoteca es fijarse solo en el diferencial del préstamo y no en el coste del producto.

Puedes ahorrar mucho si revisas lo que te costaría un seguro similar con otra compañía. Te animamos a que hagas una comparativa de precios en nuestra web para descubrirlo.

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José Trecet

Soy un apasionado de las finanzas personales y los impuestos. Me decido desde hace más de 15 años a escribir sobre ahorro, dinero, inversión y fiscalidad en diferentes medios.
Me gusta pensar que ayudo a las personas a mejorar su formación financiera y a tomar mejores decisiones sobre el dinero. De hecho, las finanzas conductuales son una de mis grandes pasiones. Y es que cuando se trata de nuestro dinero, somos mucho menos racionales de lo que pensamos. En mis artículos entenderás por qué.