He ganado un premio literario, científico o artístico ¿Cómo debo tributar?

AEGON - tributacion premios

Ganar un premio por méritos de nuestro trabajo o investigación no es nada sencillo, pero después de haberlo conseguido, queda un paso más, pagar o no impuestos por su cuantía. Un punto clave que debemos hacer correctamente para evitar problemas con la Agencia Tributaria.

Es la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas quien regula el abono de impuestos sobre estas ganancias personales, en concreto lo hace su artículo 7. Este señala que están exentos “Los premios literarios, artísticos o científicos relevantes, con las condiciones que reglamentariamente se determinen, así como los premios Príncipe de Asturias, en sus distintas modalidades, otorgados por la Fundación Príncipe de Asturias”. En principio puede parecer un indicativo sobre el no pago de impuestos por estas ganancias, pero muchos de estos si tienen que tributar por cumplir un aspecto fundamental que a continuación os detallamos.

Uso comercial o no de la obra ganadora

Son muchos los premios que conllevan la cesión de la obra para su explotación posterior, especialmente los literarios, pero también muchos artísticos (música, pintura, etc.), e incluso algunos científicos. Si existe esta explotación posterior, el ganador del premio no solo pagará impuestos por las ganancias de esta venta de libros o discos, también por el propio premio que haya ganado.

El importe recibido es considerado como renta “notoriamente irregular”. Es así porque es un ingreso puntual que se produce en un determinado momento y que no tiene continuidad económica. De nuevo hay que separarlo del resto de ingresos que conlleve la explotación comercial de la obra ganadora.

Ser considerada una renta irregular no es malo fiscalmente. Los rendimientos notoriamente irregulares de los premios literarios, artísticos o científicos que no gocen de exención en el Impuesto sobre la renta se reducirán en un 30% en su cuantía, un porcentaje que se ha reducido desde el año 2015 del 40% anterior. Así, si recibes un premio de 5.000 euros tendrás que tributar por 3.500 euros. Estas ganancias se incluyen con el resto de los ingresos que hayas obtenido en el ejercicio por lo que el tipo tributario puede ser variable.

¿Cuándo un premio no tributa?

Si no hay contraprestación económica, el premio estará exento. Para que así lo sea, la entidad que lo adjudica tiene que dirigirse a la Agencia Tributaria pasa comprobar o solicitar mediante un certificado que el premio no tenga que pagar impuestos. Hacienda, si es un premio que ya tiene homologado, puede expedir el certificado rápidamente o solicitar la información necesaria para comprobar que no existe ningún uso comercial de la obra o trabajo premiado.

Un caso especial es si has conseguido este premio en el extranjero. Para ello, se tiene que cumplir el mismo punto, que nunca se produzca un uso comercial de la obra premiada. Si es así, como residente en España, aunque el importe se haya conseguido en otro país deberás incluirlo en la declaración de la renta. Si es exento, deberás pedir la exención antes de que comience el periodo reglamentario de autoliquidación del IRPF. Para la declaración del año 2018 deberás hacerlo antes del 2 de abril de 2019 fecha desde la que podemos presentar la declaración de la renta del último año.

En todo caso, no demos nunca por supuesto que un premio este exento. Uno de los errores más comunes a la hora de presentar la declaración de la renta es no considerar todos nuestros posibles ingresos, lo que puede conllevar no solo tener que imputarlos a posteriori y pagar gastos de demora, también una sanción tributaria. Un premio puede serlo y por eso es importante que aseguremos y certifiquemos nuestra deducción aclarando siempre todas las dudas en nuestra delegación de la Agencia Tributaria.