Los mejores alimentos para cuidar de tu piel

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 “Ninguna enfermedad que pueda ser tratada con dieta debe tratarse por ningún otro medio”. Maimónides

La piel es el órgano más extenso del cuerpo además de ser el más versátil. Es también el órgano que se encuentra en más contacto con el exterior, por lo que recibe mayor número de agresiones externas. Junto con las uñas y el pelo, refleja la salud tanto física como psicológica de nuestro organismo. Gracias a su observación, podemos detectar enfermedades internas según su color, textura, y la aparición de granos, manchas y escamaciones. En este artículo te enseñaremos las enfermedades más habituales y algunos alimentos que pueden ayudarte en el cuidado de tu piel

1. ¿Cuáles son las principales enfermedades de la piel?

La piel puede padecer de muchas enfermedades diferentes y, al ser un órgano muy visible, estas alteraciones pueden crear complejos a las personas que las padecen. Por ello tiene tanta importancia prevenirlas o tratarlas a tiempo. Te mostramos algunas de ellas:

  • Acné: Es un problema de la piel que afecta al 80% de los adolescentes, aunque en mujeres el 20% sufre de esto desde los 20 a los 50 años. Esto se debe a las hormonas, que favorecen la inflamación de las glándulas sebáceas.
  • Psoriasis: Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica y autoinmune de la piel que puede ocasionar otros problemas de salud como obesidad, diabetes, enfermedad de Crohn, hipertensión y trastornos psicológicos. Los síntomas principales son cambios de coloración y descamación de la piel, algo que puede ocasionar problemas estéticos que deriven en complejos, afectando a la calidad de vida de las personas que las padecen.
  • Dermatitis: Pueden ser de muy diversa tipología. La mayoría de los casos se trata de dermatitis atópica cuyos signos son la inflamación de la piel que provoca quemazón, picor,  y además favorece la aparición de alergias y asmas. Otro tipo es la dermatitis seborreica que cursa con síntomas parecidos, pero en zonas más grasas del cuerpo y dando a la piel un aspecto amarillento. También puede salir algunos tipos de dermatitis como reacción a ciertas sustancias o a una mala circulación sanguínea.
  • Melanoma: Se trata de un tipo de cáncer que aparece cuando las células de la epidermis se convierten en malignas. Se trata de una de las patologías dermatológicas más graves y frecuentes entre la población española, a pesar de estar cada vez está más concienciada de la prevención. Por ello, es importante proteger siempre la piel de los rayos UVA y UVB cuando nos exponemos al sol durante todo el año.
  • Quemaduras solares: Aparecen por excesiva exposición al sol, una exposición solar sin la protección adecuada o tomar el sol en los momentos de mayor radiación solar. Esto puede derivar en lesiones en la piel que van desde rojeces a ampollas y levantamientos de la piel.
  • Eccema: Se trata de una manifestación alérgica crónica y se caracteriza por comezón e inflamación de la piel. La zona afectada suele escamarse y secarse.
  • Alopecia estacional: Esta afección la presenta el 58% de la población, y en algunos casos esta caída es muy abundante y llamativa. Suele pasar en la estación de otoño y es debido a que el cabello pierde vitalidad y los folículos pilosos sufren daños acelerando su caída.
  • Urticaria: Su origen suelen ser las alergias alimenticias y son más comunes en la infancia.  Los síntomas son ronchas rojas en cualquier parte del cuerpo debido a la ingesta de determinados medicamentos cuando somos alérgicos a ellos.
  • Pie de atleta: Es la infección por hongos más frecuente. Se da en la piel de los pies en forma de ardor, ampollas y enrojecimiento de la planta del pie. Favorece su aparición el calzar un zapato cerrado durante mucho tiempo.
  • Verrugas: Las produce un virus y se presentan como un trozo de piel en relieve duro y más oscuro que la zona de alrededor. El tratamiento más habitual es quemarlas, aunque en algunos casos requiere de intervención quirúrgica.

2. Alimentos que ayudan a cuidar la piel y sus beneficios.

Es muy importante beber mucha agua para tener la piel hidratada y mantener una dieta equilibrada, ya que el déficit de algunos nutrientes puede provocar enfermedades en este órgano tan importante para nuestra autoestima. A continuación, te enseñamos algunos de los alimentos que pueden ayudarte a tener una piel más sana:

  • El tomate: Sobretodo maduros, ya que es el alimento con mayor concentración de licopeno. Este nutriente ayuda a proteger a las células frente a los daños derivados de la acción de los radicales libres. Un consejo es consumirlo de forma cocinada, ya que así se asimila mejor este nutriente.
  • Frutos rojos: Contienen flavonoides y vitamina C, lo que confiere propiedades antioxidantes que previenen la destrucción celular y el envejecimiento prematuro. Para conservarlos mejor, mantenlos en un lugar protegido del calor y la luz, lávalas con agua fría y trocéalas antes de consumirlas.
  • Cítricos: Estos alimentos son muy ricos en vitamina C, que es un potente antioxidante que interviene en la formación del colágeno. El colágeno es una proteína necesaria para que la piel se mantenga firme y elástica. Es importante para su conservación, además de mantenerlos en lugar fresco, que no los peles mucho antes del consumo porque pierden sus propiedades. Si se toman en forma de zumo es recomendable tomarlo nada más exprimirlo.
  • Zanahoria, albaricoque y otros alimentos de color naranja como la calabaza: Son una gran fuente de betacaroteno, un precursor de la vitamina A que ayuda a reducir la flacidez y las arrugas. Se recomienda consumirla antes de la exposición al sol ya que favorece un bronceado uniforme y duradero, además de tener propiedades fotoprotectoras.
  • Frutos secos: Contienen vitamina E y reducen la oxidación celular. Las nueces, además, tienen un efecto antiinflamatorio gracias a su contenido en cobre.
  • Aceite de oliva y verduras de hoja verde: También contienen vitamina E que protege a la piel del estrés oxidativo. En el caso de las verduras, para disfrutar mejor de sus propiedades, te aconsejamos que las hiervas con poca agua y durante menos tiempo.
  • El pepino: es un buen hidratante tanto como alimento como en mascarilla. Por ello, te aconsejamos que consumas medio pepino con piel al día durante el verano.
  • Pimiento rojo: Es el alimento con más contenido en vitamina C, imprescindible para la formación del colágeno.
  • La cola de caballo: Es muy rica en silicio, mineral que interviene como cofactor en la formación de colágeno.
  • La cúrcuma: Puede ser un buen aliado para combatir el acné, al ser una especia con propiedades antiinflamatorias.
  • Semillas de sésamo: Nos pueden aportar metionina, un aminoácido necesario para la formación del colágeno.
  • Té verde: Es un gran aliado para la lucha contra el acné ya que ayuda a disminuir los niveles de la hormona productora del acné. También es una bebida llena de antioxidantes, lo que fovorece que tu piel se vea más joven y saludable.
  • Aguacate: El aceite de este fruto penetra en profundidad en tu piel nutriéndola, limpiándola y haciéndola más suave. También tiene antioxidantes que ayudarán a que tu piel parezca más joven.

3. Cuidados complementarios para nuestra piel en verano

El verano es una época del año en la que hay que tener un especial cuidado de la piel debido al calor y la mayor exposición al sol. Seguidamente te damos algunos consejos para prevenir complicaciones:

  • Hidrátate con frecuencia: bebe agua en abundancia principalmente o infusiones.
  • Lávate la piel con cierta frecuencia para quitarte el sudor que puede producir un empeoramiento del acné, pero no hagas un uso excesivo del jabón que puede resecarla en exceso y privarla de su lubricante natural: el sebo.
  • Tras lavarte la piel, principalmente si has usado algún producto que contenga jabón, proporciona a tu piel lubricación usando una crema adecuada para tu tipo de piel.
  • Haz un uso responsable del sol porque, como hemos visto, no solo puede producir quemaduras y ampollas a corto plazo si abusamos de él, sino que a largo plazo puede acelerar el envejecimiento y problemas dermatológicos tan graves como el melanoma.
  • Utilizar protección solar dependiendo de tu tipo de piel. En el caso de los niños, es recomendable que sea por encima de 30, y también en los casos de pieles más blancas. Además, vuelve a darte crema cada 2 o 3 horas sobretodo en el caso de que te bañes para mantener su eficacia.
  • Como hemos visto, una dieta equilibrada y con alto contenido en agua también es importante para nuestra piel, sobretodo en esta época del año.

La piel es un órgano del cuerpo que está muy visible y que debemos de cuidar con mucho mimo para que conserve su salud y aspecto agradable. Algunas de las afecciones que puede padecer pueden crearnos complejos que nos limiten en nuestra calidad de vida y autoestima. Por ello, recomendamos hacer revisiones periódicas al dermatólogo para detectar a tiempo enfermedades de la piel. Asimismo, es muy útil disponer de un seguro médico para disfrutar de estas revisiones y que nuestra piel siempre luzca resplandeciente. Y, ¡adiós complejos!