La importancia de las revisiones ginecológicas a partir de los 40

revisiones ginecologicas
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Muchas veces tendemos a entender el cuidado de la salud con acudir al médico en caso de accidente o enfermedad, olvidándonos de la enorme importancia de su labor preventiva. Esto ocurre en demasiadas ocasiones con la ginecología. Muchas veces solo se acude al ginecólogo cuando se está embarazada o se tiene algún problema o molestia. Con esto, se obvia la importancia de las revisiones ginecológicas a partir de los 40, que alertan de cualquier alteración que esté en una primera fase, sin síntomas aparentes.

En qué consiste una revisión ginecológica periódica

El control de salud del aparato genital de la mujer debe realizarse de forma regular, al menos una vez al año. Esta periodicidad es especialmente importante en las revisiones ginecológicas a partir de los 40.

Toda revisión tiene dos partes fundamentales:

  • La exploración e inspección visual, incluyendo además una exploración mamaria para detectar posibles bultos o nódulos.
  • Una citología en la que se toman muestras que son analizadas en un laboratorio de anatomía patológica para detectar cualquier anomalía.

Además de estas dos partes, se suelen complementar con una ecografía, con el objetivo de diagnosticar alteraciones del útero y ovarios, como miomas, pólipos, quistes o tumores. Si la exploración mamaria indica algo sospechoso también se complementará con una ecografía o mamografía.

La importancia de la prevención

Todas estas pruebas ayudan a prevenir dolencias importantes cuya sintomatología no se puede advertir fácilmente. Por ejemplo, la citología ayuda a prevenir el cáncer de cuello de útero, de progresión muy lenta, pero muy invasivo.

Detectar las lesiones precursoras gracias a la citología permite realizar pruebas complementarias (como el test del Virus del Papiloma Humano, uno de los causantes de estas alteraciones) y comenzar con el tratamiento mucho antes mejorando su diagnóstico.

Lo mismo ocurre con la ecografía que detecta tumores y cáncer en sus fases iniciales, aplicando con anterioridad su tratamiento y aumentando las posibilidades de curación.

Revisión periódica pero también ante cualquier tipo de síntomas

Se debe realizar una revisión periódica cuando ya se es sexualmente activa, o al menos desde los 20-25 años, aunque las revisiones ginecológicas a partir de los 40 años son más relevantes en cuanto se aumenta el riesgo de padecer enfermedades o dolencias más graves.

Su periodicidad no debe ser inferior al año. En caso de detectar cualquier problema, el ginecólogo será el que paute periodicidad menor para su revisión. También se debe acudir antes al ginecólogo si tiene algún otro tipo de problema como menstruaciones irregulares, molestias, bultos, dolor en las relaciones sexuales, etc.

También es recomendable que antes de buscar quedarse embarazada tengas una consulta con tu especialista en la que revise que todo es normal.

Las revisiones ginecológicas son una de las partes más importantes de la medicina preventiva. Muchas de las enfermedades más graves de las mujeres como cáncer de mama o de útero mejoran enormemente su tratamiento gracias a un diagnóstico temprano que hace que las revisiones ginecológicas, especialmente a partir de los 40 años, sean fundamentales.

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