¿Qué son los suplementos alimenticios? Tipos y beneficios

Aegon: suplementos-nutricionales

Desde hace algún tiempo los suplementos alimenticios parecen haberse puesto de moda, y no es de extrañar teniendo en cuenta el exigente ritmo de vida que a menudo nos acompaña. Por eso hace tan solo un par de meses os hablábamos también de los complejos vitamínicos, que se engloban, al igual que los suplementos, dentro de los complementos alimentarios.

Un tema que frecuentemente causa confusión es la diferencia entre suplementos alimenticios, que equivale a nutricionales, y los complementos alimentarios. Pues bien esta diferencia es sutil, y de hecho a menudo ambos términos se emplean de manera indistinta ¿Por qué? Pues porque incluso entre cada país el significado puede variar, según la legislación vigente.

Sin embargo, al menos en teoría, el objetivo de consumir uno u otro es distinto. Para comenzar hablaremos de la definición de complemento alimentario, pues esta incluye como os decía a los suplementos.

Un complemento alimentario es un preparado, que se ingiere por vía oral, y que contiene una sustancia alimenticia, un derivado, una planta o un nutriente aislado, que nos permita hacer nuestra dieta más completa, alcanzar la cantidad diaria recomendada de un nutriente o que tiene un efecto fisiológico.

Entonces… ¿Qué lo diferencia de un suplemento nutricional? Vamos a verlo.

Porque la salud es lo más importante


¿Qué es y qué función tiene un suplemento alimenticio?

La legislación española no entra a matizar, pero si nos ceñimos al diccionario, veremos que los suplementos alimenticios, son preparados que pueden contener las mismas sustancias que el complemento alimentario ¿Menudo trabalenguas verdad?

Su diferencia radica fundamentalmente en que el objetivo de la suplementación es optimizar o mejorar una función corporal, por tanto un proceso fisiológico.

Por tanto mientras que la mayoría de complementos alimentarios (también llamados dietéticos) tienen por finalidad que la dieta sea más completa, en el subgrupo de los suplementos se busca un efecto más concreto. Un ejemplo sería mejorar el rendimiento deportivo.

Para lograrlo los suplementos nutricionales contienen por lo general cantidades más altas de nutrientes o fitoquímicos, esto es, principios activos vegetales, hace que se deba tener una mayor precaución con su consumo.

Debemos saber que ingerir suplementos nutricionales con frecuencia, puede acarrear efectos secundarios, especialmente si padecemos una patología crónica o estamos medicados. Por ello si te animas a tomar alguno, es mejor que consultes a un profesional especializado en suplementación, como son algunos farmacéuticos o nutricionistas.

los suplementos pueden interferir con los medicamentos

¿En qué consiste la suplementación nutricional?

Mediante la suplementación nutricional, se consumirá durante un periodo determinado, usualmente superior al mes, algún tipo de suplemento alimenticio que nos permita obtener ese efecto fisiológico del que nos habla la legislación.

Para obtener ese beneficio, el consumo del suplemento debe hacerse con constancia, normalmente de manera diaria, y tratando de buscar el momento óptimo. Esto puede significar que se tome alejado de comidas, de alcohol o en algún momento preciso del día.

Antes de animarte llevar a cabo un periodo de suplementación nutricional deberás valorar diversos aspectos respecto al suplemento y a tu estilo de vida:

  1. Objetivo de la suplementación
  2. Riesgos de la suplementación
  3. Si fumas, bebes, o tienes otros hábitos tóxicos
  4. Tu nivel de actividad física
  5. Tu nivel de estrés
  6. Cómo descansas
  7. Cómo te alimentas
  8. Si sufres trastornos digestivos
  9. Qué fármacos consumes
  10. Qué patologías padeces
  11. Aditivos de ese suplemento
  12. Otros complementos alimentarios que consumas
  13. Comprueba qué dosis tiene ese suplemento

Como ves para poder llevar a cabo una buena suplementación, debes de valorar un gran número de circunstancias, incluso en algunos casos es conveniente tener en cuenta el peso de la persona que desea suplementarse, para ajustar convenientemente la dosis, y asegurarse de que es una cantidad suficiente para lograr tus objetivos.

En cualquier caso, algo que debes de tener muy en cuenta es que suplementación nunca debe consistir en tratar de sustituir a una alimentación equilibrada. Ese es un objetivo fundamental en la salud de todos nosotros, y precisa de la práctica de buenos hábitos diarios.

Suplementos alimenticios: Clasificación

Los suplementos pueden clasificarse según las sustancias que los contienen, o según el objetivo que se busque con su empleo. Quizás lo más sencillo sea hacerlo según el tipo de ingredientes que contienen, pero es cierto que a menudo los preparados empleados como suplementos combinan distintas sustancias.

Entre los componentes más usuales de los suplementos encontramos:

  1. Vitaminas y minerales: El hierro, el magnesio, las vitaminas del grupo B, la D, la vitamina C…
  2. Aminoácidos (partes de las proteínas): Del colágeno, proteína de suero, glutamina, triptófano, aminoácidos ramificados…
  3. Ácidos grasos, a menudo esenciales, aunque no siempre: Omega 3, como el DHA, algunos omegas 6, omega 7, omega 9…
  4. Carbohidratos: Maltodextrinas, amilopectinas, almidones, …
  5. Fibras solubles o insolubles: Inulina, galactooligosacáridos, fructooligosacáridos, pectinas…
  6. Con probióticos: Lactobacilos, bifidobacterias, enterococos…
  7. Plantas o derivados, usualmente concentrados: Esencias, extractos líquidos, extractos secos…
Los suplementos pueden ser esencias de plantas

Beneficios de los suplementos alimenticios

Según el componente nutricional que contenga, o los componentes, los suplementos alimenticios tendrán unos beneficios u otros. A continuación los hemos agrupado teniendo en cuenta los suplementos más demandados, y el objetivo que se busca con su consumo:

1. Suplementos para deportistas:

Usualmente para aumentar la masa muscular, en este grupo se incluyen suplementos de proteínas, carbohidratos y sustancias más específicas, como la creatina.

2. Suplementos para ancianos:

Pueden tener por objetivo completar su dieta o prevenir la pérdida de masa muscular, por eso en ellos suelen incluirse amplios grupos de vitaminas, minerales y proteínas.

3. Suplementos para adelgazar:

A pesar de que la eficacia de este tipo de suplementos es muy limitada, sí que pueden ayudar en algunos aspectos relacionados con el adelgazamiento, como es la retención de líquidos. Entre ellos destacan plantas como el abedul y la cola de caballo.

4. Suplementos para las articulaciones:

Sustancias como el colágeno o la vitamina C han mostrado contribuir a una mejor salud articular, por eso se recomiendan muy habitualmente.

5. Suplementos para el sistema inmune:

Nuestro sistema inmune precisa de una gran cantidad de nutrientes para trabajar de forma óptima: Vitamina D, C, hierro, selenio… Te contamos mucho más en nuestro artículo titulado “Nutrición y Covid-19”.

6. Suplementos contra el cansancio:

La sensación de falta de energía es muy habitual debido a nuestro estilo de vida. En este caso suplementos de magnesio, hierro o vitaminas B pueden resultar de utilidad.

7. Suplementos para mejorar la digestión:

Diversos principios activos vegetales y enzimas, han mostrado incrementar la velocidad a la que se realiza la digestión y reducir la sensación de hinchazón. Extractos concentrados como el de hinojo, o enzimas como la papaína de la papaya, se encuentran entre los más utilizados.

8. Suplementos para la piel:

Derivados de la vitamina A o el ácido hialurónico son de los componentes más habituales en este tipo de suplementos.

Para finalizar

La lista de beneficios de los suplementos es aún más amplia: plantas para conciliar el sueño, vitaminas para mejorar la concentración o el estrés, minerales para fortalecer los huesos o tu cabello… pero como te indicaba he elaborado la lista según los suplementos alimenticios más demandados.

Si quieres saber más sobre los tipos de suplementos, y cómo están regulados en la Unión Europea, te dejo este enlace de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) Este organismo trabaja muy especialmente en garantizar la inocuidad de los diversos suplementos, y que su etiquetado se corresponda con exactitud a su composición.

seguro de salud

Otro de los aspectos en los que trabaja este organismo es en evitar falsos reclamos, y por tanto publicidad engañosa. Por desgracia, algunos suplementos tienden a incluir muchas sustancias, pero en cantidades muy pequeñas, y por eso su efecto puede resultar imperceptible, sin embargo, se anuncian casi como milagrosos.

Por todo esto, lo mejor para que la suplementación te funcione, es llevarla a cabo de manera personalizada y bajo supervisión profesional. Así evitarás tirar tu dinero y, lo que es aún más importante, protegerás tu salud.

Ahora que ya tienes muchísima información espero que valores con más prudencia en consumo de suplementos. Desde aquí seguiremos informándote con rigor de cualquier tema de actualidad, así que no dejes de seguir nuestro blog, y si nuestro artículo te ha parecido interesante ¡No dejes de compartirlo! ¡Divulga salud!

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Deva Camino Monteserín

Máster Universitario en Salud Natural y Nutrición. Experta en Alimentación Antiinflamatoria y psiconeuroendocrino-inmunología, el área de la ciencia que estudia la relación del sistema nervioso con el resto de nuestro organismo. Diploma de estudios avanzados en: Microbiota, inmunidad y sistema digestivo. Cursos de doctorado en: Biología del Cáncer. Autora de los libros: "¿Y ahora qué puedo comer?" y "Comer para cuidarse". Compagino la pasión de mi trabajo en consulta con la impartición de diversos cursos y las charlas divulgativas.