El método KonMari aplicado a tus finanzas

Es probable que en los últimos tiempos hayas oído hablar del método KonMari. Se trata de un método de organización creado por Maria Kondo que también puedes aplicarlo a tus finanzas.

Aunque este método se nos presenta como un sistema adecuado para la organización de nuestra vivienda, es fácil extrapolar su aplicación a nuestras finanzas personales.

El método, explicado por la autora en un libro llamado La magia del orden, consiste realmente en aplicar una buena parte de las reglas básicas del minimalismo para organizar de manera correcta, y eficiente tu hogar. Para ello, Maria Kondo nos propone que nos libremos de todo lo que no sea necesario para posteriormente organizar todo lo que valoramos y transformar de este modo el espacio en el que vivimos. Según la autora, esta transformación del espacio en el que vivimos también ayudará a transformar nuestra mente y proporcionarnos una vida más ordenada y feliz.

Como decíamos anteriormente, si extrapolas esas máximas a la gestión de tu dinero verás cómo se acercan a los conceptos de minimalismo y frugalidad que, en este artículo, puedes descubrir.

En primer lugar, siguiendo las indicaciones del método, no realizaremos un proceso gradual de revisión de nuestras finanzas. Al contrario, si no hemos hecho nada en el pasado, es evidente que nuestras finanzas personales necesitan una terapia de choque. Dejar partes de la gestión de nuestro dinero para más adelante es dejar flecos sueltos que pueden influir en el resultado final.

Por tanto, cuando comienzas una revisión exhaustiva de tu economía personal hazlo de manera profunda e integral. Llega al fondo de tus gastos, analiza exhaustivamente el coste de tus recibos, los gastos comunes, los gastos fijos y, sobre todo, presta atención a los gastos hormiga, esos pequeños gastos diarios a los que no siempre prestamos atención.

El método KonMari tiene una visión global de nuestra vivienda. Mover un objeto de una habitación a otra no tiene sentido, por tanto, la perspectiva debe ser general. En tus finanzas ocurre exactamente lo mismo. De nada va a servir mejorar una parte del gasto si no mejoramos el conjunto. Por tanto, una vez determinadas las categorías en las que todos los meses se va tu dinero, realiza una visión global y de conjunto de todo el gasto en relación al ingreso.

Posteriormente, del mismo modo que ordenarías por categorías tus pertenencias físicas, ordena por categorías la gestión de tu economía. De este modo tendrás una visión rápida de tus gastos, del dinero que puedes destinar al ahorro para la jubilación, del coste de la tarjeta de crédito, etc. Por otro lado, esta visión te va a permitir no repetir productos y no acumular contratos de servicios o suministros innecesarios.

Aunque una vez que empieces debes realizar la limpieza de tu economía de manera profunda, es interesante que lo hagas de forma que resulte cómodo y lo menos agresivo posible. Si tu primera decisión tiene que ser cambiar o no la hipoteca de banco, puede que te resulte complicado. Empieza por las tareas más sencillas y que puedas visualizar rápidamente. Por ejemplo, revisa los recibos de tus servicios comunes y negocia  aquellos en los que puedes ahorrar, cambiando incluso de proveedor para dicha mejora. Incide primero en aquellos aspectos en los que tienes decisión directa, por ejemplo, gastar menos dinero en compras superfluas. Todo ello tiene resultados rápidos y es sencillo a la hora de ponerlo en práctica, luego podrás ir afinando los aspectos más complejos de tu economía y las decisiones más serias.

En el método KonMari se nos propone una interesante reflexión en la que el orden de nuestras cosas se basa en la felicidad. Para ello, la propuesta de análisis antes de guardar o tirar un objeto es simple, se basa en ser capaces de decir lo que ese objeto nos proporciona. Si nos hace felices o su aporte es valioso lo guardaremos, si genera dudas lo tiraremos.

Obviamente, no tiraremos nuestro dinero, pero si decidimos aprovechar lo mejor. Para ello es importante que a la limpieza de tu economía personal añadas objetivos, estos objetivos pueden ser variados, desde ahorrar para la jubilación hasta cambiar de vehículo. Pero, las metas deben estar presentes y el ahorro ser el vehículo para lograrlas.