¿Cuánto dinero es un buen ahorro en cada etapa de tu vida?

hombre trabajando en una oficina
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Es habitual preguntarse cuánto dinero es un buen ahorro para nuestras finanzas personales a lo largo de la vida. No es una mala pregunta, pero tal vez sería mejor plantearnos cuánto dinero deberíamos ahorrar en las diferentes etapas de nuestra vida.

Y es que tanto la capacidad de ahorro como las necesidades varían a lo largo del tiempo. Así, hay momentos en los que podrás ahorras más y otros en los que tendrás más gastos. Además, la cantidad que necesitas tener ahorrada a los 65 años, justo cuando vas a jubilarte, no es la misma que a los 24 años, cuando tienes toda la vida por delante.

¿cuánto dinero es un buen ahorro…?

Hasta los 18 años

Este debería ser el periodo de la vida en el que se adquieren las nociones fundamentales de la cultura financiera. Sin embargo, la cultura financiera prácticamente no está presente en los modelos educativos actuales. Así, esta tarea corresponde sobre todo a los padres inculcar y trabajar la idea el buen ahorro.

  • Aquí no se trata tanto de tener metas en forma de cantidades u objetivos muy concretos, sino de comenzar a introducir las finanzas básicas dentro de los elementos cotidianos.
  • Lo primero es tratar de transmitir la relación entre el valor del dinero y el esfuerzo que cuesta conseguirlo.
  • Esto se puede acompañar de un proceso de gestión de sus propios recursos, priorizando gastos y entendiendo conceptos como el gasto innecesario o la compra compulsiva.
  • Impulsar y motivar el sentido del ahorro, incluyendo una componente de decisiones responsables, es muy importante para el futuro ahorrador.

Entre los 18 y los 30 años

Y llegamos a un momento clave, ¿cuánto dinero es un buen ahorro entre los 18 y los 30? En este poco más de una década deberíamos comenzar a dar los pasos adecuados para obtener la independencia financiera.

  • No existen cantidades concretas que ahorrar, ya que, cada persona, tiene unas necesidades y posibilidades diferentes. Sin embargo, debería ser posible tratar de ahorrar al menos el 10% de los ingresos.
  • Esta es una época en la que se comienza a crear un patrimonio.
  • En esta época tenemos un horizonte de ahorro a corto plazo, que debemos combinar con la certeza de la necesidad del ahorro a largo plazo.

Ahorros entre los 30 y los 45 años

Esta debería ser la etapa de crecimiento profesional y también en la que aumentar el ahorro. Es la que marcará la a dónde puedes llegar salarial y profesionalmente. A partir de los 30 años los ingresos tienden a aumentar, pero también los gastos.

  • Se trata de una época fundamental ya que se decidirán cuestiones como la contratación de hipotecas, de seguros médicos, de seguros de ahorro o productos de inversión.
  • Dado el aumento de gastos, es interesante plantearse estrategias minimalistas.
  • Lo ideal en este momento de la vida sería ser capaces de ahorrar entre un 15% y un 20% de los ingresos. Obviamente, este dinero se destina a una vida activa en la que produzca a su vez más dinero en forma de rentabilidad.

Ahorros desde los 45 años hasta la jubilación

En este momento de la vida la gran parte del esfuerzo de ahorro debe orientarse a consolidar lo obtenido y fundamentalmente a la jubilación.

  • Es un momento en el que adquirimos productos financieros complejos, y, los bienes adquiridos en la anterior etapa o están amortizados o se encuentran cerca de la amortización.
  • En este momento de la vida el ahorro debería acercarse al 25% de nuestros ingresos en los primeros años.
  • Una buena idea es que se combine con sistemas de ahorro alternativos como puede ser contratar un seguro de vida, que en el fondo no deja de ser otro tipo de ahorro.
  • En este momento de la vida, con los gastos familiares descendiendo, se corre el riesgo de empezar a asumirse gastos no excesivamente necesarios, usar el patrimonio de manera poco reflexionada.
  • En un escenario perfecto, de ingresos equilibrados, gastos reduciéndose y bienes amortizados, deberíamos tratar de apostar hasta por un 30% de ahorro cuando nos acercamos definitivamente a la jubilación.

A partir de la jubilación

La disminución de los ingresos al jubilarse debería compensarse con el dinero ahorrado en cada etapa de la vida. Así será posible no perder poder adquisitivo. En este momento de la vida, los gastos van a depender en buena medida de lo que hayas ahorrado anteriormente.

  • Está muy extendida la opinión de que tras jubilarse no hay que ahorrar. La realidad es algo diferente. El jubilado moderno, cada vez más activo y con mayor esperanza de vida, puede seguir apostando por instrumentos de ahorro o inversión. Eso sí, en rangos porcentuales inferiores más acorde al momento de su vida corresponde.
  • Además, en este punto los seguros de ahorro pueden ayudarte a planificar bien tu herencia y dejarla atada como a ti te gustaría que sea y no como la ley manda.

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