Minimalismo y frugalidad, bueno para tus finanzas y tu felicidad

Es muy probable que en los últimos tiempos hayas escuchado hablar del minimalismo y la frugalidad. Son conceptos muy interesantes que, bien aplicados, pueden ser muy útiles no sólo para tus finanzas, también para el conjunto de tu vida.

Realmente, como verás a continuación, no estamos hablando de nada nuevo ni revolucionario, de hecho, la frugalidad tiene mucho que ver con el sentido común, algo muy relacionado con la economía doméstica hasta no hace tanto tiempo. Sin embargo, en un mundo tremendamente consumista, se han perdido algunos valores y referencias a los que perfectamente podemos acudir si queremos vivir mejor.

Qué es el minimalismo y la frugalidad

Aunque hay muchas diferentes formas de explicar ambos conceptos, la manera más fácil de hacerlo es relacionando de manera directa los dos: el minimalismo sería una filosofía de vida en la que vas a tratar de hacer tu vida mucho más sencilla y eficaz, buscando de este modo ser más feliz. La frugalidad sería una herramienta que utilizarías, entre otras, para aplicar de manera efectiva esa filosofía de vida.

Seguramente muchas veces te has preguntado cómo simplificar tu vida. Esto, sobre todo, lo solemos hacer en épocas problemáticas o en las que nos enfrentamos a situaciones poco comunes que nos desbordan. Sin embargo, tienes que saber que hay cada vez más personas que buscan precisamente una forma de vida sencilla, alejada de esa espiral trabajo/consumo/estrés, en la que la vida moderna nos introduce casi sin darnos cuenta.

Cuántas cosas te hacen falta para vivir

Esta sería la primera pregunta que deberías tratar de responder si realmente quieres un cambio profundo en tu vida. Por definición estamos acostumbrados a tener, gastar, y consumir mucho más de lo que realmente necesitamos.

Probablemente tus mayores, sobre todo tus abuelos y bisabuelos, serían capaces de enseñar una o dos lecciones muy efectivas sobre la frugalidad y cómo aplicarla. Ya te decíamos que no estamos ante algo nuevo, lo que ocurre es que las generaciones anteriores no han tenido más remedio que adaptarse a un modo de vida más sencillo, o bien porque económicamente no había más opciones, o bien, porque simplemente un entorno tan consumista como el actual era impensable.

En la actualidad no sólo está relativamente de moda aplicar la frugalidad a las finanzas personales de cada uno, de hecho, poco a poco, se está convirtiendo en un auténtico movimiento en el que muchas personas de edades muy diversas ven una salida a una vida poco satisfactoria.

A nada que eches un vistazo por Internet encontrarás que existen enormes cantidades de recursos al respecto, tanto desde el punto de vista de la economía, como del propio estilo de vida.

En una sociedad como la actual, en la que parece que lo que debe definirnos es el gasto, la frugalidad tiende engañosamente a confundirse con la tacañería. Esto no sólo es un error de interpretación, sino también una visión distorsionada de la realidad. Ser frugal no significa ser un tacaño, al contrario, significa aprovechar al máximo el valor del dinero que ganes para vivir mejor y tener menos problemas.

En definitiva, se trata de un estilo de vida razonable y responsable respecto al dinero que, por extensión, suele acabar siendo un estilo de vida razonable en general.

Cómo poner en orden tu casa y tus finanzas siendo frugal

Realmente no es difícil desde el punto de vista teórico, la cuestión práctica siempre es más compleja sobre todo si estás acostumbrado a gastar mucho o a no tener un buen control sobre tu dinero.

Deberías empezar por crear un buen presupuesto de tus finanzas personales en la actualidad. Esto es tan simple como consignar en un documento o aplicación tanto tus ingresos como tus gastos habituales, de esta manera vas a poder tener un paisaje claro de lo que tu economía es realmente. Por otro lado es importante que aprendas a detectar gastos ocultos. En este post te ayudamos a conocer los gastos ocultos de tener una casa.

Una vez hecho lo anterior llega el momento de tomar decisiones, algunas difíciles al principio. Piensa realmente qué es lo que necesitas y lo que no necesitas. Esto sería tan fácil como tratar de romper con el ciclo tóxico que supone consumir por consumir, y ajustarse en principio aquellas cosas que te aporte bienestar, seguridad, o felicidad.

Si vives en una vivienda de 150 m² puede que estés viviendo en un sitio mayor del que realmente necesitas. Si puedes ahorrar dinero utilizando el transporte público, o caminando, o en bicicleta, no sólo ahorrarás dinero sino que mejorarás tu estado físico. Sin inviertes en un seguro de salud podrás responder rápido y con menos impacto a cuestiones médicas.

Esto son tres ejemplos muy simples, pero también muy ilustrativos de lo que puedes llegar a plantearte si quieres simplificar tu vida y hacerla más eficaz y sencilla.

Si eres capaz de lo anterior, el resto de pasos te van a resultar más sencillos. Por ejemplo, comprenderás que el concepto de ahorro es tremendamente importante y probablemente destines mucho más dinero del que haces ahora mismo a ahorrar. El motivo básico del ahorro en este caso es lograr la libertad financiera, eso se traduce en el momento justo en el que tus finanzas dejar de preocuparte ya que están cubiertas tanto en el presente como en el futuro.