El seguro como instrumento de ahorro

Seguro de Ahorro

Cuando hablamos del seguro de vida la mayoría pensamos en un producto de previsión que contratamos especialmente para que nuestra familia pueda cubrir todas sus necesidades futuras. Pero el seguro de vida es mucho más, su flexibilidad permite por ejemplo que sea un producto ideal para cubrir nuestra jubilación pero también, más en el corto plazo, en un excelente vehículo de ahorro.

Pero ¿Qué características tienen estos productos? Como su propio nombre indica, son ante todo un seguro y como tal hay tienen grandes diferencias con los depósitos, desde el funcionamiento hasta las garantías, ya que no están bajo el paraguas del Fondo de Garantía de Depósito. Aun así, la seguridad y los controles de los seguros son más que importantes: las compañías aseguradoras están supervisadas por la Dirección General de Seguros y Planes de Pensiones, sus controles son muy estrictos y en el improbable caso de quiebra de la compañía sería supervisada por el Consorcio de Compensación de Seguros que se haría cargo de la liquidación.

Pero más allá de las garantías, el funcionamiento también difiere de los depósitos, aunque asegura un capital y una rentabilidad a un plazo fijado, la gran diferencia es que esta rentabilidad se acumula y no se abona hasta el vencimiento lo que conlleva que no tenga retenciones o pagos a hacienda hasta su vencimiento. Este punto es importante, ya que se difiere el pago de impuestos, pero se concentra en un momento determinado del tiempo, ya que su resultado tributa de la misma forma como rendimiento de capital mobiliario.

Ventajas y obligaciones

Otra característica importante es que en este tipo de productos se suele establecer un pago de cantidades mínimas a lo largo de la duración del producto, no se hace un ingreso inicial en el que se abonan intereses sino que el capital final es el resultado de estas aportaciones y los intereses generados. Esto genera una obligación de pago periódica, mensual, trimestral, semestral o anual, un punto que hay que analizar muy bien. Es especialmente conveniente que exista la posibilidad de paralizar temporalmente las aportaciones en caso de cualquier imprevisto.

Igualmente hay que analizar muy bien la liquidez. Hay que analizar bien las condiciones en las que recuperar nuestro dinero antes del vencimiento, lo general es que permita la retirada parcial de los fondos.

Por último no hay que olvidar que parte de nuestras aportaciones van destinadas a una prima de seguro que cubre supuestos como el fallecimiento con un capital adicional al aportado con nuestro ahorro periódico.